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Diputados, fortalecer al Legislativo Gregorio Urías Germán* Coyuntura: ¿Cuál es la situación actual del Poder Legislativo con respecto al Ejecutivo? Gregorio Urías Germán (GUG): Creo que ha habido un fortalecimiento del Poder Legislativo, sobre todo en los últimos tres años, a partir de que la oposición ganó la mayoría en la Cámara de Diputados, aunque no lo suficiente porque los partidos opositores fueron incapaces de mantener la unidad en temas fundamentales como el Fobaproa y gran parte de la discusión del presupuesto. En 1997, el triunfo de la oposición en la Cámara de Diputados permitió a ésta una mayor independencia con respecto al Poder Ejecutivo durante la LVII Legislatura, al grado de que el Presupuesto de Egresos fue aprobado con modificaciones a la iniciativa del Ejecutivo por la mayoría opositora. Este año, eminentemente electoral, contribuyó a una reagrupación de la oposición como en 1997 al inicio de la LVII Legislatura, y esto es un buen precedente para lo que debe ser el Poder Legislativo a partir de la LVIII Legislatura porque hemos iniciado una nueva etapa política en el país al concluir el régimen de partido de Estado, un régimen presidencialista autoritario que le negaba facultades y funciones al Legislativo. El control ejercido hasta ahora por el Ejecutivo termina con el régimen mismo y la transición a la democracia significa ahora que hay que constituir un nuevo sistema político, un Estado democrático, de derecho, constitucional, y para ello será fundamental el papel de la LVIII Legislatura. Coyuntura: ¿A qué atribuye esos avances en la independencia del Poder Legislativo? ¿Fue únicamente la voluntad del presidente la que lo hizo posible? GUG: Bueno, creo que más bien fue algo en contra de la voluntad del presidente. Durante el primer trienio de su administración, el presidente Ernesto Zedillo tuvo algunas actitudes de cierta apertura y reconocimiento al Poder Legislativo. Sin embargo, los resultados electorales de 1997, cuando el Ejecutivo pierde el control de la Cámara, lo hacen retroceder bruscamente, quizá también por reacciones internas, es decir, por presiones del propio Partido Revolucionario Institucional o del régimen político priista. Pero ese retroceso se dio frente al proceso de democratización que se vivía en México implementándose, otra vez, en diversas elecciones locales los fraudes electorales que no se habían puesto en práctica en la elección federal de 1997. Uno de esos casos se registró en el Estado de México donde el fraude alcanzó la misma magnitud que en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari. Sin embargo, hoy reconoció los resultados del 2 de julio, pero creo que no le quedaba alternativa alguna, hubiera sido trágico, una irresponsabilidad histórica de consecuencias fatídicas para nuestro país que no se hubiera reconocido el triunfo de un partido distinto al PRI, no había condiciones nacionales ni internacionales para que el Ejecutivo se resistiera a la alternancia, como lo hizo en 1988. Creo, entonces, que dicho avance se debe fundamentalmente a un desarrollo de la sociedad mexicana y de las fuerzas de oposición democrática que luchan por la transición a la democracia y que han obtenido ya importantes logros, no sólo en el Poder Legislativo, sino también en los medios de comunicación y otros ámbitos de gran relevancia. Coyuntura: Y en ese contexto, ¿cuáles son las prioridades legislativas del PRD? GUG: La agenda legislativa de la que tanto se habla la determina el país, yo no veo mucha discusión en cuanto a cuáles son las necesidades y me parece que la fundamental es construir un nuevo sistema político, un Estado de derecho, democrático y constitucional, pluripartidista. Creo que esta es la prioridad fundamental de la LVIII Legislatura porque desaparecido el régimen de partido de Estado se requiere en este nuevo escenario instituir otro sistema político, reformar las instituciones del Estado, las normas mismas, empezando por la propia Constitución, que sustentan el ejercicio de las instituciones y sus relaciones con la sociedad. Los puntos, en lo particular, o los temas específicos que le habrán de dar contenido a esta reforma del Estado son muchos: acotar de manera fundamental al Ejecutivo, terminar con funciones metaconstitucionales que ahora tiene; que el Poder Legislativo ejerza una función real de contrapeso político, de control, de fiscalización y de vigilancia. Para ello es importante que antes de diciembre se legisle a fin de que el gabinete sea ratificado por el Poder Legislativo, que el Procurador General de la República sea electo por el Congreso de la Unión, que se instituya la Entidad Superior de Fiscalización de la Federación o de auditoría a la Federación cuya función será controlar todo el ejercicio presupuestal, fiscalizar y vigilar hasta el último centavo público que se gaste. Además de estas primeras iniciativas, se deben retomar las referentes a la consulta popular para generar una participación más directa, más activa de la ciudadanía en todas las decisiones de gran trascendencia nacional que tomen los tres Poderes del Estado: Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Coyuntura: La construcción de este nuevo régimen que usted menciona requiere el consenso de todas las fuerzas políticas ¿Lo ve usted posible con la nueva correlación de fuerzas que hay en la Cámara? GUG: Me parece que se requiere de un consenso ampliamente mayoritario porque se trata de un nuevo pacto social en el país determinado por las reformas normativas, así como la reestructuración y renovación de las instituciones del Estado para lo cual es importante contar con la mayoría de los mexicanos. Por eso es conveniente que se refrenden un conjunto de reformas constitucionales y legales por parte de la ciudadanía. Por otra parte, la correlación de fuerzas en el Poder Legislativo en efecto obliga, y creo que de manera positiva y así lo tenemos que interpretar y hacer valer, al acuerdo de las fuerzas políticas de este país, al consenso y lo que debe ser la esencia de un trabajo parlamentario. No se podrá avanzar prácticamente en nada, si no hay acuerdos políticos en esta LVIII Legislatura. Coyuntura: ¿Y usted ve disposición de los demás partidos, del PAN y del PRI que son los más fuertes? GUG: Por lo que hasta ahora hemos observado, sí es probable. No podemos adelantar juicios porque todavía habrá que dejar pasar un poco de tiempo, llevamos apenas dos plenos de la Cámara de Diputados y eso, dedicados a la función legislativa y el Informe de Gobierno. Coyuntura: ¿Y cómo considera que va ser la relación con el gobierno de Vicente Fox? GUG: Pues tiene que ser una relación constructiva, propositiva esencialmente porque el país así lo exige y porque en una etapa de transición y de reforma profunda del Estado y la vida política y social en México se requiere que todos los actores políticos fundamentales, incluyendo el Ejecutivo, el cual deberá ser un actor decisivo en estos cambios, nos entendamos y busquemos los acuerdos y las coincidencias; sumemos esfuerzos para lograr todo este conjunto de reformas en bien del país. Ante todo, debemos ser capaces de poner los intereses del país por encima de los particulares, así lo exige el futuro de México. Coyuntura: Desde su punto de vista ¿cuáles son los grandes problemas nacionales que requieren la atención de la Cámara de Diputados? GUG: Además de estos grandes problemas nacionales y que tienen una connotación histórica, es decir, lo de la reforma del Estado, de la constitución de un nuevo sistema político democrático, hay problemas sociales y políticos muy graves, económicos como el de la pobreza, la desigualdad, la distribución de la riqueza que ha generado un modelo elitista, un modelo que no privilegia los intereses nacionales y de las mayorías, sino que está enfocado a intereses externos. Tenemos otros problemas como la corrupción, la inseguridad pública, el crimen organizado, el problema de Chiapas, la impunidad que tiene que ver con los crímenes políticos que se han venido cometiendo y que deben ser aclarados porque no podemos construir un nuevo esquema de credibilidad, es decir, no podemos superar esta etapa de impunidad y de falta de credibilidad hacia las instituciones relacionadas con el combate a la violación de las leyes y a la delincuencia, si no se aclara todo este conjunto de hechos pendientes. Creo que eso es lo preocupante y tenemos que afrontarlo y atenderlo de inmediato. En política económica, creemos que la actual debe reorientarse de inmediato, el desarrollo del país no resiste más y la inequidad se debe invertir totalmente, iniciar una ruta ascendente en el combate a la pobreza y la distribución de la riqueza. Del mismo modo, se debe tener un mercado interno y contar con una política industrial, así como atender de manera urgente las condiciones de desastre a que han llevado al campo mexicano y a otros sectores de la economía. Coyuntura: La propia Cámara de Diputados tiene una falta de credibilidad muy grave, también ha perdido presencia entre la ciudadanía ¿cómo recuperar esa credibilidad? GUG: Creo que más bien la Cámara de Diputados ha venido incrementando su presencia en la sociedad mexicana. Me parece que si vemos hacia las últimas tres o cuatro décadas, en México no existía prácticamente el Poder Legislativo, el poder real era el Ejecutivo, sobre todo cuando el partido de Estado era hegemónico. Fue hasta después de la reforma electoral de 1977 cuando la oposición empezó a tener presencia y después de 1988. Sin embargo, de haber sido un órgano subordinado al Ejecutivo, igual que el Poder Judicial, en un régimen de partido único, monopartidista, después de 1988 se empieza a romper el monopartidismo, ya la Cámara de Diputados no está tan subordinada, salvo la bancada oficial. Entonces se genera otro esquema, y en mucho de parte del Ejecutivo. Recuerdo cuando quemaron —o se quemó— el recinto de la Cámara de Diputados, había la intención de desaparecerla por lo que representaba una Legislatura con una diferencia muy pequeña a favor del PRI con respecto a la oposición y por el gran fraude que habían cometido en contra del entonces Frente Democrático Nacional y su candidato Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano. Ahí se definió la estrategia maquiavélica de debilitar al Poder Legislativo, de desacreditarlo, y hasta la fecha se ha continuado con ello con la utilización de los recursos que el gobierno tiene para hacerlo a través de los medios de comunicación. Me parece que el propio presidente Zedillo, después del 97, empezó a retroceder y cuando se aprobó, tras diversos cambios y ajustes a su iniciativa, el Presupuesto vigente este año, tuvo una reacción muy inmadura, muy agresiva contra los diputados de oposición. No ignoro las conductas erróneas o situaciones que se han presentado por parte de los diputados, pero creo que lo fundamental es el trabajo parlamentario, el debate de las ideas. También los acuerdos, los resultados, las leyes a favor del pueblo. Creo que las hay y las ha habido, pero poco de eso se conoce. A ello contribuirá mucho el Canal Legislativo. Pregunta: Entonces, ¿la Cámara ha fallado en la difusión de su trabajo? ¿Qué tendría que cambiar? GUG: Debe haber una política de comunicación que, creo, no existe con suficiente intensidad, amplitud, para difundir todo el trabajo legislativo, en el pleno y en las comisiones. Creo que debemos fortalecer la política de comunicación y en ello será fundamental que el Canal Legislativo cuente con un sistema abierto y que pase a ser un canal con un gran auditorio, que sea decisivo en el propio comportamiento o en el quehacer de los medios, del resto de los medios de información con respecto a la fuente legislativa. Coyuntura: ¿Puede la Cámara incidir para un manejo distinto de la información? GUG: Claro, la Cámara es la responsable, es la que tiene que definir y decidir su política de comunicación, nadie más. Coyuntura: El PRD disminuye en esta Legislatura su número de legisladores, ¿cómo prevé remontar ese obstáculo que, de alguna manera, le va a impedir ahora sacar propuestas con el éxito que se desearía? GUG: Sí, hay que priorizar la calidad con respecto a la cantidad. Tenemos que hacer de la calidad nuestro instrumento principal en todo nuestro trabajo parlamentario, para ello requerimos cumplir algunas condiciones. Primero, una organización muy sólida, muy consistente, muy unificada, muy armónica de nuestro grupo parlamentario, y una capacitación y una formación también muy profunda, muy rigurosa, muy completa sobre los grandes temas nacionales, debates, que será motivo de tratamiento por parte de esta Legislatura. Tenemos que valorar con mucha seriedad y atender con prioridad nuestra comunicación hacia la sociedad, nuestra información, nuestro mensaje de lo que somos, lo que haremos, lo que estamos haciendo y demostrar con claridad y contundencia lo que estamos produciendo en leyes, que estamos actuando políticamente a favor del pueblo de México de manera muy intensiva, muy responsable, muy tesonera. En conclusión, tenemos que ser muy eficaces, muy eficientes, muy productivos y sobre todo, intensificar esa comunicación y esa ligazón fluida, estrecha, dinámica con los diversos sectores de la sociedad mexicana.
* Vicecoordinador del Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática en la Cámara de Diputados.
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