Fox: manipulación de las reservas y aumento de la extracción y exportación

Fabio Barbosa Cano*

 

Durante el sexenio de Vicente Fox, Pemex sufrió un proceso que, como veremos más adelante, su propio director, Raúl Muñoz Leos, en el periodo 2001-2004, calificó de “destrucción”. Convertida en la más grande proveedora de crudo a Estados Unidos, sólo después de Arabia Saudita, estuvo enviando a ese país, en promedio, durante cada uno de los seis años, un yacimiento gigante, cada año. No obstante, no dispuso de los recursos necesarios ni para el mantenimiento y seguridad de las instalaciones, dejando un saldo de dos accidentes diarios. La inversión la canalizó para aumentar la producción de crudo y gas, financiándola contratando deuda, con el resultado de que al concluir este gobierno, esa deuda alcanzó niveles históricos. El despojo fiscal pasó del 27 por ciento, al comenzar el sexenio, al 40 por ciento de los ingresos fiscales, en 2006. Se elevaron la extracción de crudo y gas natural, pero, al mismo tiempo, las importaciones de gasolinas se dispararon para representar, en este año, el 40 por ciento del consumo nacional. No obstante, la diversidad de temas que es necesario examinar, aquí nos referiremos solamente a algunos aspectos de Pemex Exploración y Producción (PEP).

PEP inauguró el sexenio con una modificación de las cifras de las reservas. En secreto, pues a la fecha se mantienen ocultos los textos completos de los convenios que suscribió, se sometió a los criterios y definiciones de la Securities and Exchange Commission (SEC), la institución reguladora de las bolsas de valores de Estados Unidos, pero, apenas muy recientemente, durante el gobierno de Ernesto Zedillo, se había realizado una auditoria, certificada por consultorías internacionales, que había adoptado criterios y definiciones del Congreso Mundial del Petróleo y de la Sociedad Internacional de Ingenieros Petroleros (SPE), por sus siglas en inglés, mismas que, por su validez en la industria petrolera mundial, no podían abandonarse; el resultado fue delirante: durante este gobierno se ha presentado una doble contabilidad de las reservas de hidrocarburos de México.

La SEC sólo reconoce como probadas las reservas de campos que están en explotación y, por tanto, produciendo un flujo de efectivo, que asegura las inversiones de los compradores de bonos en los mercados de dinero. Las reservas descubiertas en campos que, aunque conocidos, no están en desarrollo no son contabilizadas en los informes a la SEC. Así, queda claro que someterse a la SEC tenía el objetivo de elevar la perforación, incrementar la explotación y las exportaciones, en suma, avanzar en el sometimiento a los intereses del imperio.

La doble contabilidad creó una enorme confusión. Abrió paso al discurso del inminente agotamiento de las reservas y a la propuesta de que la solución a esa “emergencia” era la apertura al capital y la tecnología del extranjero. Las reservas se agotan en diez años, insistía en un tono alarmista, Felipe Calderón, durante su breve paso por la Secretaría de Energía, manipulando el indicador “reservas/producción”, presentándolo como expresión de la duración del petróleo y gas en el subsuelo.

La hipocresía o falsedad del discurso del inminente “colapso de Pemex”, como lo llamaron, salta a la vista cuando lo contrastamos con los datos duros de la producción. En el sexenio de Fox la extracción de crudo alcanzó las cifras más altas en la historia de México, este gobierno tiene el triste honor del récord de extracción de crudos.

Recordemos algunos datos históricos. Según estimaciones del profesor Jesús Silva Herzog, realizadas como parte de una investigación monumental, en vísperas de la expropiación de 1938, la producción acumulada de petróleo en México, es decir, la suma de la producción año con año, en el periodo de las compañías extranjeras, ascendió, de 1901 a marzo de 1938, a mil 849 millones de barriles1. Pues bien, durante el sexenio de Fox, se extrajeron del subsuelo de México más de tres veces esa suma. Después de la expropiación se estableció un nuevo modelo en el que Pemex se reorientó al mercado interno y las exportaciones fueron absolutamente marginales. El cuadro número uno, muestra que en el sexenio de Fox se ha saqueado como nunca antes el subsuelo de México y se extrajo más petróleo que en todo el periodo de las compañías extranjeras, más todos los gobiernos de Cárdenas hasta Echeverría.

Hoy los voceros foxistas claman por el agotamiento de las reservas o expresan angustia sobre la supuesta caída de las reservas, pero omiten decir que si durante el periodo de dominación extranjera en México saquearon el equivalente a poco menos de 4 yacimientos gigantes2, solo durante el gobierno de Fox, se han extraído del subsuelo de México el equivalente a más de 14 yacimientos gigantes. El cuadro uno ofrece las cifras de producción de crudo agrupadas sexenalmente.

 

Cuadro 1

Producción de crudo en México

Años

Millones de barriles

1901-marzo de 1938

1, 849

1938-1940

125

1941-1946

244

1947-1952

403

1953-1958

518

1959-1964

645

1965-1970

821

1971-1976

1, 247

1977-1982

3, 894

1983-1988

5, 604

1989-1994

5, 754

1995-2000

6, 382

2001-2006*

7, 190

Fuente: Para la cifra de 1901 a marzo de 1938, Jesús Silva Herzog, o. c.; las cifras 1938-1982: INEGI, Estadísticas Históricas de México, México, 1982; las de 1983-2004, en Pemex, Memoria de Labores, años correspondientes; la cifra de 2005, en Pemex, Reservas de hidrocarburos al 31 de diciembre de 2005, México, 16 de marzo de 2006.

* Se supone que en 2006, la producción será de tres millones 307 mil barriles diarios, esto es mil 207 millones de barriles anuales. Entregamos estas notas en noviembre de 2006 y aún no se conocen las cifras anuales definitivas; nuestras proyecciones podrían presentar un margen de error entre 1 y 2 por ciento. Aún con esa disminución, la suma sexenal se mantendría como la más alta en la historia en los gobiernos de México.

 

Hemos dicho, apoyados en Silva Herzog, que las compañías extranjeras drenaron entre los años 1901 a 1938, mil 849 millones de barriles; agreguemos ahora que, según la misma investigación, de esa suma se exportaron mil 525 millones de barriles, es decir, en ese periodo, tres yacimientos gigantes salieron al extranjero. Hagamos ahora otras comparaciones, considerando que durante el sexenio de Fox la mayor parte de la producción se destinó a exportaciones, fundamentalmente a Estados Unidos, podemos decir que durante el gobierno de Fox se enviaron a Estados Unidos más del doble que en todo el periodo previo a la expropiación y, finalmente, recordemos que en los cuarenta años transcurridos de abril de 1938 a diciembre de 1976, sólo se exportaron 224 millones de barriles. Esto significa que en el sexenio de Fox se exportó más que desde la expropiación al gobierno de Luis Echeverría. Repitamos, de la presidencia de Cárdenas a la de Luis Echeverría, se exportó el mismo volumen que, para comparar, es lo que el gobierno de Fox exporta en 127 días. En cuarenta años se envió al extranjero un volumen igual al que hoy se entrega en cuatro meses. Esta conclusión no tiene nada de novedosa, ya estaba implícita en los datos ofrecidos hace decenios por una investigación realizada en el Colegio de México3.

El cuadro dos ofrece datos de la extracción de crudo en el sexenio.

 

Cuadro 2

Extracción de crudo, 2001-2006

Año

Diaria/barriles

Anual/millones de barriles

2001

3, 127 000

1, 141

2002

3, 178 000

1, 160

2003

3, 371 000

1, 230

2004

3, 383 000

1, 234

2005

3, 333 000

1, 217

2006

3, 307 000*

1, 207

 

Promedio en el sexenio:

3, 283 166

Acumulada en el sexenio:

7, 190

Fuente: Pemex Exploración y Producción.

* Promedio de enero a septiembre de 2006.

 

La declinación de Cantarell

Siguiendo la técnica de la amplia utilización de los recursos mediáticos, se ha desplegado una campaña exagerando la declinación de Cantarell, presentándola como un colapso. La verdad es que la llegada al pico de producción en Cantarell no es ninguna noticia, pues fue tempranamente conocida desde hace más siete años, en 1999, cuando se informó al Congreso de la Unión sobre el proyecto de inyección de nitrógeno; sin embargo, la declinación de Cantarell no está asumiendo la forma de una curva leptocúrtica, con pérdidas de medio millón de barriles de un año a otro como se ha pretendido hacer creer a la opinión pública, con el deliberado propósito de presentar un escenario de catástrofe inminente que ayude a facilitar la apertura al capital extranjero en exploración y producción. El cuadro a continuación muestra el comportamiento del complejo; a lo largo de casi quince años, puede verse la elevación constante de la producción hasta alcanzar el pico en 2004, con 2 millones 125 mil barriles diarios y el descenso de 44 mil barriles diarios en 2005. Un observador acucioso notará que las cifras que acabamos de ofrecer son distintas a las que se han publicado, incluso, en fuentes oficiales como la propia Memoria de Labores de Pemex. Advertimos que nuestras cifras han sido tomadas del último informe oficial que Luis Ramírez Corzo, el anterior director de Pemex, entregó al Senado de la República en su última comparecencia, apenas el pasado 22 de noviembre de 2006, ocho días antes del fin del sexenio4.

También advertimos al lector que como producción promedio anual de Cantarell, para el año 2006, que aún no termina y no se dispone de cifras definitivas, hemos anotado la cifra de: un millón 888 mil barriles promedio, de enero a julio de este año.

 

Cuadro 3

Producción de crudo de Cantarell, 1994-2006

Años

Barriles diarios

1994

961 000

1995

906 000

1996

1, 030 000

1997

1, 181 000

1998

1, 284 000

1999

1, 211 000

2000

1, 420 000

2001

1, 673 000

2002

1, 851 000

2003

2,108 000

2004

2, 125 000

2005

2, 029 000

2006*

1, 888 000

Fuente: Datos de 1994-2002: Pemex, Memoria de Labores, años correspondientes, datos de 2003 a 2005: Luis Ramírez Corzo, ob. cit.

* Dato de 2006, promedio enero-julio de 2006.

 

El cuadro 4, presenta un seguimiento detallado de cómo se ha comportado Cantarell en la mayor parte de 2006. Puede verse que no se está presentando la caída catastrófica que angustia a algunos5.

 

Cuadro 4

Comportamiento de Cantarell, enero-julio de 2006 y comparación con los estimados en 2005, al ocurrir la invasión de agua al bloque noreste de Akal

(En barriles diarios)

Mes

Esperado según el POT*

Comportamiento real

Diferencia

Enero

1,952,000

1,988,000

+    36 000

Febrero

1,898,000

1,922,000

+    24 000

Marzo

1,908,000

1,934,000

+    26 000

Abril

1,963,000

1,914,000

--    49 000

Mayo

1,947,000

1,871,000

--    76 000

Junio

1,944,000

1,806,000

--  138  000

Julio

1,902,000

1,776,000

--  126  000

Promedio

1,931,000

1,888,000

--    43 000

Estimado un año antes

1,905,000

1,888,000

--    17 000

Fuente: Pemex Exploración y Producción, documento interno, agosto de 2006.

* POT: Programa operativo trimestral.

 

No se pretende negar o minimizar el problema, sino mostrar cifras reales, estudiar y poner en perspectiva el problema. El documento interno de Pemex que hemos consultado señala que se han estrangulado tres pozos, se ha comprobado la presencia de nitrógeno en algunos otros pozos y contiene el diseño de programas para nuevas perforaciones, perforaciones horizontales, inyección de gas natural y otras medidas que le permitirían al complejo, continuar aportando, ciertamente cantidades decrecientes, hasta llegar a alrededor de un millón de barriles diarios para 2010 y cerca de medio millón para 2015.

Al gobierno de Fox no le interesó desarrollar la rama de refinación y mucho menos la petroquímica, pero si estuvo comprometido con garantizar un flujo creciente de crudo hacia Estados Unidos. Para examinar este aspecto, fundamental de la política petrolera en el sexenio pasado, presentamos una gráfica elaborada a partir del Plan de Negocios de Pemex Exploración y Producción, que contiene la curva de producción de Cantarell, los aportes declinantes de la producción del resto de los otros 221 campos existentes en 1994 y las proyecciones de producción de crudo al 2015.

Expectativas del plan de negocios en 2003

La gráfica ilustra la información que ya adelantamos en los cuadros anteriores: Cantarell ha disminuido su producción, del pico en 2004 a julio de 2006, en un volumen de 237 mil barriles de crudo diarios en promedio. Ahora bien, en el mismo lapso, la producción nacional ha caído en 76 mil barriles diarios, cifra que tomamos del cuadro número dos en este artículo; esto quiere decir que otros proyectos están compensando, hasta el momento, el 66 por ciento de lo que ha perdido Cantarell. Esos proyectos están contenidos en un documento, también secreto, llamado Plan de Negocios, que con frecuencia, incluso dentro de la empresa, se maneja en inglés (Business Plan), también denominado portafolio o cartera de inversiones.

Antes de pasar adelante aclaremos que la línea paralela al eje “X” muestra la carga de crudo a las refinerías mexicanas; en 2006, se quiebra hacía arriba para alcanzar un millón, 578 mil barriles diarios, lo que quiere decir que al comenzar el sexenio de Fox se proyectó este incremento que, evidentemente, no se cumplió. Fox decidió canalizar las inversiones solamente a la rama de producción primaria.

Volviendo al “Business Plan”, “una robusta cartera”, dice Muñoz Leos en su último libro6, para comienzos de 2003 estaba integrada con 61 proyectos, con ellos, la dirección de Pemex, esperaba disparar la producción de crudo hasta alcanzar 4 millones de barriles diarios en 2006. Empero, la Secretaría de Hacienda sólo les aprobó 25 proyectos, mismos que fueron aprobados por unanimidad por la legislatura pasada de la Cámara de Diputados, sin embargo, debemos aclarar que esos 25 proyectos aprobados, aunque representaban menos de la mitad de los proyectos de la propuesta original, permitirían niveles de producción por arriba de 3.5 miles de millones de barriles diarios (mmbd), en promedio, entre 2003-2010.

Ahora, al presentar un balance tentativo de lo planeado y lo realizado, la conclusión, aún cuando contamos sólo con piezas de este rompecabezas, no deja de ser sorprendente: de los 25 proyectos, únicamente arrancaron completamente cinco y 20 de ellos se quedaron en el papel, a pesar de tener presupuesto Pidiregas, aprobado por el Congreso7. En resumen, de 60 proyectos presentados a la Secretaría de Hacienda, sólo se emprendieron cinco.

En el libro de Raúl Muñoz Leos, que hemos estado citando por ser una fuente con información privilegiada, se revela que El Plan de Negocios completo comprendía noventa y cinco proyectos. Desde luego, ellos son no solamente los muy conocidos como “Ku-Zaap-Maloob” y “crudo ligero marino”, sino otras nueve decenas a lo largo de las distintas regiones petroleras. En el sur, la inyección de nitrógeno al gran campo Samaria y otros del complejo Bermúdez, les permitirá elevar su producción hasta 160 mil 800 barriles diarios en 2008; asimismo, están programadas nuevas perforaciones en extensiones de cuencas y campos en Chiapas y Tabasco, así como perforaciones horizontales y diversas acciones de optimización.

El “Business Plan” exhibe la existencia de un potencial muy importante en campos conocidos y con posibilidades de rehabilitación o con posibilidad de elevar el factor de recuperación, aplicando técnicas modernas de explotación, así como en las extensiones de cuencas a las que se plantea regresar con nuevas tecnologías8.

Desde luego que no planteamos lo anterior con el objetivo de que continúe la explotación depredadora, el propósito es demostrar que el potencial existe, que es una falacia anunciar el agotamiento de los recursos usando las estadísticas SEC de las reservas probadas.

El Plan de Negocios completo es la herencia que ahora esta recibiendo el equipo de transición de Felipe Calderón y que le permite asegurar a Estados Unidos que, con los suficientes recursos de inversión que esperan conseguir por vía de la apertura a la inversión extranjera, la producción mexicana puede mantenerse en tres millones 400 mil barriles diarios, de 2007 al 2021, y la extracción de gas natural, arriba de 6 mil millones de pies cúbicos diarios, también para el periodo 2007-2021, lo que tal vez muestra que el gobierno fraudulento espera permanecer en el poder hasta entonces.

El potencial petrolero mexicano se concentra principalmente en las aguas profundas y someras del golfo de México. En el sexenio de Fox se desplegaron intensos esfuerzos para iniciar el desarrollo de este potencial, entre ellos, se avanzó en el diseño de un nuevo tratado México-Estados Unidos para la explotación de yacimientos transfronterizos9, pero se ha venido ocultando tanto al Senado de la República como a la opinión pública que, aunque los campos están descubiertos, no existe en la actualidad tecnología para su explotación. En otras palabras, puede perforarse, pero ninguna empresa, en ningún lugar del mundo ha podido desarrollar la tecnología capaz de extraer los hidrocarburos en las profundidades del yacimiento Trident, ubicado a una profundidad de entre 2 mil 953 y 2 mil 965 metros10. A la fecha, más de cincuenta campos en el sector estadounidense del golfo de México están descubiertos, pero es imposible que las empresas puedan explotarlos porque existe una barrera tecnológica: a la fecha sólo es posible colocar válvulas de control y otras instalaciones de explotación hasta una profundidad de alrededor de 2 mil 400 metros de tirante de agua11.

Para nosotros, la disputa por este enorme potencial petrolero explica la violencia de la campaña y el fraude electoral. A las grandes potencias no les interesa colocar inversiones en el campo o la industria, de lo que están ávidas es de ingresar a la exploración y producción del petróleo y el gas. En este objetivo cuentan con la complicidad de una gran parte de la clase política, de ahí la alianza PAN-PRI. Es ampliamente conocido que el sexenio de Fox se benefició de los precios más altos del crudo, exportado, desde el decenio de los setenta. Mario Di Costanzo, titular de la Secretaría de Hacienda Pública, en el gabinete del presidente López Obrador, aseguró que en el gobierno de Fox “se dispendiaron los recursos provenientes de los elevados precios del petróleo, de una manera grave y hasta criminal con la sociedad”12.

Finalicemos este balance con unos comentarios sobre el futuro inmediato. Felipe Calderón, que ha iniciado un gobierno divorciado del pueblo y, por tanto, un simple “cascarón”, como definió López Obrador en su discurso de toma de posesión el 20 de noviembre, ha declarado tener similitudes con el programa de López Obrador y asegura que no está en su proyecto la privatización del sector energético. Nos preguntamos ¿acaso abandonará el doble discurso?, ¿desechará el juego de palabras que utilizan cuando hablan de “la necesidad de abrir a Pemex a la inversión extranjera para fortalecerlo y evitar la privatización”?, ¿cancelará esa simulación llamada “Contratos de Servicios Múltiples”?. La Secretaría de Hacienda, de la cual tomó posesión anticipada para diseñar el presupuesto de Egresos de 2007, ¿ha iniciado una redistribución de forma tal que asigne a Pemex recursos para fortalecer el sistema nacional de refinación y regresar al desarrollo de la petroquímica?, ¿Planea Calderón que Pemex abandone la división internacional del trabajo, que nos condena a proveedores de crudo?, ¿planea iniciar un proceso de disminución gradual de las exportaciones?. En la campaña electoral quedaron definidas dos propuestas antagónicas, el punto principal en la polémica era, por un lado, la propuesta de detonar el potencial petrolero para enviarlo a Estados Unidos y, por otro lado, la propuesta de López Obrador de detener la extracción en el nivel que había alcanzado. Así, AMLO, se convirtió no en “un peligro para México”, sino para el proyecto imperial y de los que esperan beneficiarse con el negocio fácil y rápido de la venta de un recurso no renovable.

Las respuestas a nuestras interrogantes son obvias. Lo que el pueblo de México puede esperar es que el gobierno espurio de Calderón realice un esfuerzo descomunal para desatar el potencial petrolero que el “Business Plan” detalla. Para ello, requerirá un número de perforaciones jamás vista en la historia de México, porque los yacimientos por desarrollar no son de la fertilidad de Cantarell, lo que presagia una elevada conflictividad con las comunidades de agricultores, pescadores y otros segmentos afectados por el tipo de explotación que hacemos en este país. Al mismo tiempo, se presentarán costos más altos, lo que augura que la renta petrolera será objeto de una disputa aún más enconada que en el sexenio foxista; finalmente, muchos se preguntan ¿cómo se resolverá el problema del financiamiento, en las condiciones actuales en que la clase política pretende apropiarse todas las divisas petroleras? El gobierno pelele y sus aliados priistas, sin duda, continuarán hasta lograr alguna forma de apertura de la exploración y producción petrolera: la venta de acciones, la creación de una bolsa de financiamiento internacional, con garantía de las ventas futuras, como ya propuso el actual director Reyes Heroles, entre ellas, desde luego, no la privatización en la forma grosera, tosca, e innecesaria, de una simple venta, no una privatización sin máscara, sino por alguna de las vías que ya ha definido el equipo de Fox: alguna modalidad de los contratos riesgo, la concesión de bloques en terrenos o áreas marinas con potencial petrolero o la celebración de “asociaciones estratégicas” que permitan financiamiento del extranjero, compartiendo las reservas descubiertas y la producción, sin omitir que, como dijimos, ya se encuentra en el Congreso, entre las iniciativas pendientes de votar, un tratado para la reforma constitucional que permita la explotación de yacimientos transfronterizos, iniciativa mentirosa que oculta que, en el momento presente, no existe tecnología para el desarrollo en los tirantes de agua en que se ubica el campo “Trident”, único identificado a la fecha como transfronterizo. Así la perspectiva más probable, es la de grandes batallas en defensa del petróleo de México y, más específicamente, considerando que el mayor potencial se encuentra en aguas profundas. Lo que veremos el próximo sexenio es la batalla por el petróleo de las aguas profundas del golfo de México.

 

* Investigador del Instituto de Investigaciones Económicas, Universidad Nacional Autónoma de México.

1 La investigación del profesor Silva Herzog se publicó con el siguiente título: El petróleo de México. Recopilación de documentos oficiales del conflicto de orden económico de la industria petrolera con una introducción que resume sus motivos y consecuencias, reedición facsimilar de la edición de 1940, Secretaría del Patrimonio Nacional, México, 1963 [49+LIII+925 pp.].

2 Se denomina yacimiento gigante de crudo al que contiene más de 500 millones de barriles, y gigante de gas aquel en el que se descubren más de 3 billones de pies cúbicos de gas natural o una combinación de esos hidrocarburos.

3 Ana María Sordo y Carlos Roberto López, Exploración, reservas y producción de petróleo en México, 1970-1985, El Colegio de México, México, 1988. Según esta investigación, desde el gobierno de Cárdenas hasta el de Adolfo López Mateos se exportaron 149 millones de barriles de crudo. Posteriormente, durante el sexenio de Gustavo Díaz Ordaz, vivimos la gran paradoja de convertirnos en importadores de crudo y, sobre todo, de refinados, situación que se prolongó durante los tres primeros años del gobierno de Luis Echeverría. Empero, cuando se realizaron los grandes descubrimientos petroleros en Chiapas y Tabasco se reemprendieron las exportaciones, alcanzando de 1974 a diciembre de 1976, un volumen de 74 millones de barriles.

4 Luis Ramírez Corzo, director General de Pemex, “Pemex. Situación Actual y Perspectivas”, 22 de noviembre de 2006. Documento entregado a la Comisión de Energéticos del Senado de la República en la comparecencia celebrada ese mismo día. El documento entregado por Ramírez Corzo no sólo incluye las cifras y una gráfica de barras, sino que en una nota remarca: “la información de 2003-2005 es real”. En relación con otros aspectos de la comparecencia, pueden verse las notas de Andrea Becerril en La Jornada y Margarita Palma Gutiérrez en El Financiero, ambas del 23 de noviembre de 2006.

5 Véase, por ejemplo, las declaraciones de Deborah Riner, la economista en jefe de la American Chamber: “el declive de nuestro (sic) principal campo petrolero, Cantarell, implica una baja en la producción de crudo y probablemente disminuirán las exportaciones de hidrocarburo”, El Financiero, 23 de noviembre de 2006, México.

6 “Una cartera integrada por 95 proyectos... Todos ellos evaluados a través del Sistema de Administración del Portafolio de Proyectos de Inversión de Pemex Exploración y Producción”. La negativa a invertir y el desfinanciamiento son llamados “factores que empujaban a la destrucción de la paraestatal”, Raúl Muñoz Leos, Pemex en la encrucijada. Recuento de una gestión, Aguilar, México, 2006, p. 102, 149.

7 En un banco de datos y documentos construido en el Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, logramos reunir información desagregada de 63 proyectos. Intentando profundizar en la información nos dirigimos a Luis Ibarra Pardo, Jefe de la Unidad de Inversiones de la Subsecretaría de Hacienda, solicitando copia de la cartera vigente de programas y proyectos de inversión. Apenas pudimos conocer que en 2004 el Congreso había aprobado presupuestos Pidiregas para dos proyectos más: Edén-Jolote y San Andrés, los cuales tampoco se iniciaron en el sexenio de Fox.

8 En algunos campos, bastaría la simple perforación de nuevos pozos; en ocasiones subirlos a estratos más altos de las estructuras, como ocurre en por lo menos unos 250-300 pozos amenazados por acuíferos, o ya inundados, en Chiapas y Tabasco; en otros casos, bajar la barrena para alcanzar nuevos estratos más profundos, como en las calizas del área Poza Rica y la antigua Faja de Oro. Utilizando diversas tecnologías para la rehabilitación, solo en éstas dos áreas podríamos lograr producciones incrementales de 2 mil millones de barriles, es decir, el equivalente a cuatro campos gigantes.

9 Una vez consumado el fraude electoral y garantizada la continuidad de la política foxista de privatización disfrazada, se han realizado varias “encerronas” entre la nueva bancada del PAN en el Congreso y funcionarios de la Secretaría de Energía. En una de ellas, Fernando Canales Clariond presentó las iniciativas pendientes de votación que hereda al próximo gobierno, entre ellas la “ley de yacimientos transfronterizos”, que el funcionario clasificó entre las “urgentes”. El texto actual del 27 Constitucional impide, de manera expresa, la posibilidad de una “explotación conjunta” de yacimientos transfronterizos, pues establece que “la nación llevará a cabo la explotación” encomendándola a Pemex, en los términos que señala la ley reglamentaria respectiva. Para realizar una “explotación unitaria” o como la disfraza Felipe Calderón que las llama “alianzas estratégicas”, o Halliburton, que las denomina “proyectos integrados”, se requiere una reforma constitucional, misma que según la Sener, “es indispensable, hay la necesidad urgente de transformar el marco constitucional y legal porque ha comenzado el declive de Cantarell”.

10 “Trident” es el nombre del campo perforado por Unocal, del lado estadounidense y que se extiende hacía las aguas territoriales de México, según ha comprobado la investigación realizada por el Instituto Mexicano del Petróleo.

11 Para una información más amplia de este tema, véanse los siguientes artículos: “Trident, probable primer yacimiento transfronterizo. Estableció record mundial de perforación”, Petróleo y Electricidad, No. 78, septiembre de 2002, México, pp. 7-11; “Fox se repliega en el golfo de México. Petroleras avanzan hacía el paralelo 26”, Petróleo y Electricidad, No. 91, diciembre de 2003-enero de 2004, México, pp. 18-21; “Pretende Estados Unidos cerrar el golfo de México. Seguridad pretexto para adueñarse del petróleo”, Petróleo y Electricidad, No. 93, marzo de 2004, México, pp. 16-19; “Presenta Pemex el plan para aguas profundas”, Petróleo y Electricidad, No. 103, abril de 2006, México, pp. 3-7; “Golfo de México. Los proyectos de Halliburton”, Petróleo y Electricidad, No. 106, agosto de 2006, México, pp. 17-22; “Golfo de México. Ofensiva petrolera de Estados Unidos”, Petróleo y Electricidad, No. 107, septiembre-octubre de 2006, México, pp. 4-9; “La próxima batalla por el petróleo del golfo de México: la pretensión de reforma constitucional para la explotación de “yacimientos transfronterizos”, Petróleo y Electricidad, No. 108, noviembre-diciembre de 2006, México, pp. 5-9.

12 Mario Di Costanzo, “Calderón rebasará a Fox por la derecha”, entrevista en La Jornada, 19 de noviembre de 2006, México.