Ni un paso atrás en el recuento total de votos*
Acudimos a un acto de resistencia civil pacifica, frente a este tribunal para expresar nuestra posición respecto de las resoluciones emitidas los últimos días con motivo de los juicios de inconformidad cuya demanda principal no ha variado y no habrá de variar. Recuento voto por voto, casilla por casilla. Lamentablemente, el Trife decidió una aplicación letrística y reduccionista de la ley separándose de la interpretación constitucional, de los principios rectores del proceso y de los criterios asumidos en los diez años de su existencia, es decir, en estas resoluciones interlocutorias sobres incidentes enterró sus propios avances jurídico-electorales; involucionó en materia de derecho electoral e inició afectar su credibilidad que fue ganando a través de los años; pareciera ser que la presión ilegal externa causó sus efectos. El Trife había demostrado a lo largo de su existencia una vocación garantista y antiformalista, venía incorporando en su quehacer cotidiano una moderna concepción del derecho electoral, al estimar la validez jurídica en términos sustantivos y realistas y no simplemente formalistas es decir, sus fallos judiciales habían venido siendo fundados en razones como característica escenciales de una sociedad democrática en la que es el poder el que se somete a la razón y no la razón al poder. Para México, el tribunal electoral, a pesar de esta grave deformación e involución sigue siendo la última esperanza de conocer la verdad objetiva de la reciente elección presidencial. El país está cansado de escuchar la verdad legal o legaloide de que nunca ha habido fraude electoral en ninguna elección presidencial; no pueden continuar las autoridades electorales usando esquemas formalistas que pretenden ocultar la verdad en medio de una maraña de intrincadas disposiciones electorales de segundo y tercer nivel que pretenden negar los preceptos constitucionales de la materia. El tribunal electoral no es un simple órgano que deba aplicar la norma secundaria de manera letrística, como cualquier juzgado de paz o de barandilla, sino que es la máxima autoridad jurisdiccional y tiene la facultad de interpretar la Constitución en beneficio del soberano pueblo, siempre bajo el mandato de los artículos 41 y 99 constitucional. El Trife tiene la facultad plena de ordenar que se abran los paquetes electorales. Por eso les solicitamos formalmente reconsidere su determinación sin perjuicio de considerar en su momento procesal que los principios fundamentales del proceso fueron vulnerados en la elección presidencial. Queremos dejar clara nuestra posición. Acudiremos a las diligencias judiciales del recuento de votos en las 11 mil 839 casillas de los 26 estados, pero acudiremos bajo protesta. Tenemos argumentos para hacerlo: 1. Porque no fueron valoradas suficientemente las pruebas aportadas; entre otras, se han omitido las consideraciones legales que el tribunal debió dotar sobre las 72 mil actas que contienen inconsistencias y en donde aparecen más de un millón 600 mil votos sin sustento en las actas y que fueron presentadas como pruebas supervenientes en el juicio respectivo. 2. Porque fueron abiertos ilegalmente por la autoridad administrativa o consejos distritales del Instituto Federal Electoral más del 40 por ciento de los paquetes electorales en los distritos, aun cuando el IFE reconoce sólo 73 distritos pero que su actuación fue de una clara y evidente ilegalidad y que también fueron aportadas como pruebas supervenientes. Por cierto, que esta apertura ilegal de paquetes electorales fue atribuida a una petición expresa del tribunal electoral, lo que más tarde fue desmentido por el mismo. 3. Si no fueron presentadas pruebas suficientes en las 130 mil casillas, el tribunal debió operar la suplencia en la deficiencia en la presentación de las mismas; porque este ha sido el carácter garantista del tribunal y su naturaleza jurídica. 4. Y por si no fuera suficiente, los consejeros electorales se han estado pronunciando por el recuento total afirmando que existieron irregularidades en un número significativo de casillas en los estados de Sinaloa, Querétaro, Estado de México, Campeche, San Luis Potosí, Jalisco, Distrito Federal y otros. Debemos ser categóricos: asistir a estas diligencias bajo protesta no avala ni legitima ningún resultado. Nuestra exigencia es inalterable: recuento total de los votos. En este primer momento el tribunal dejó pasar una oportunidad histórica para impartir justicia electoral efectiva y ejemplar; vamos a seguir defendiendo nuestro derecho a expresarnos y vamos a seguir agotando las instancias jurídicas que la Constitución previene. Por tal motivo hemos acordado: ni un paso atrás al recuento total. Voto por voto, casilla por casilla.
* Palabras de Ricardo Monreal Ávila en la asamblea realizada frente al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, en la Ciudad de México el 7 de agosto de 2006.
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