Vamos camino a la victoria Andrés Manuel López Obrador*
Amigas, amigos, compañeras, compañeros. Me da mucho gusto estar de nuevo con ustedes en esta plaza, la principal plaza pública de nuestro país. Agradezco su apoyo y su confianza, de todas y de todos. Agradezco la presencia de cada uno de ustedes, también de los dirigentes de los partidos que forman la coalición Por el bien de todos. Le agradezco mucho a los dirigentes de las organizaciones sociales, a los miembros de la sociedad civil, ciudadanos sin partido. Quiero agradecer de manera especial la presencia de doña Rosario Ibarra, quien encarna la lucha por la justicia y por la dignidad. Quiero agradecer también la presencia de otra mujer extraordinaria, Elenita Poniatowska, quien está con nosotros. Y agradecerles a todas y a todos su presencia. Lo primero que quiero expresar, como un compromiso fundamental, es que no voy a traicionarlos, no les voy a fallar, no voy a traicionar la confianza del pueblo de México. Sabré estar a la altura de las circunstancias. Soy muy conciente de la responsabilidad que tengo, voy a cumplir, como lo está demandando nuestro pueblo y como lo merece nuestra gente. Vamos a transformar al país. No se trata nada más de llegar a la Presidencia de la República, no es la lucha de siempre, no es la lucha del poder por el poder, no es el quítate tú porque quiero yo, no se trata nada más de que me pongan la banda presidencial, que me siente en la silla presidencial. Se trata de que con este movimiento ciudadano, popular, amplio, plural, incluyente, logremos inaugurar una participación distinta, logremos inaugurar una etapa nueva en la vida pública de nuestro país. Se trata de llevar a la práctica una renovación tajante, una verdadera purificación de la vida pública. A eso vengo aquí al Zócalo, a convocarlos para que juntos transformemos a nuestro país, para que juntos mejoremos las condiciones de vida y de trabajo de todo el pueblo, con una nueva economía, con una nueva forma de hacer política, con una nueva convivencia social más humana y más igualitaria. Por eso estamos en este lucha, eso es lo mero principal. Vengo también al Zócalo luego de recorrer, en el marco de la campaña, todos los estados del país. Estuvimos con familiares de ustedes, con amigos de ustedes, con conocidos de ustedes, con mucha gente en toda la república y estamos terminando la primera vuelta, la primera etapa de campaña aquí en el Zócalo. Nos ha ido muy bien, donde quiera que hemos ido hay gente como ustedes, entusiasmada, esperanzada, gente que está de pie y en lucha por la justicia y por la democracia. Vamos a iniciar otra etapa en la campaña. Ahora vamos a recorrer municipios y regiones del país, vamos a acercarnos más todavía a los pueblos y vamos posteriormente, al final, a regresar al Zócalo para el cierre. Sí es cierto que vamos camino a la victoria, porque así lo está expresando la gente, porque así lo dicen también las encuestas. Pero no debemos confiarnos, nos estamos enfrentando a grupos de intereses creados muy poderosos que no quieren que las cosas verdaderamente cambien en nuestro país, que quieren mantener la misma política de siempre, la política tradicional, esa donde todos los intereses cuentan menos el interés del pueblo. Por eso tenemos que emplearnos a fondo, la campaña la tenemos que hacer entre todos y desde abajo, tenemos que convencer a más gente, a familiares, a amigos, a compañeros de trabajo. Tenemos que desplegarnos, tenemos que hablar de esta transformación que necesita México, en todas partes, en las casas, en los centros de trabajo, en la escuela, en la calle, en el autobús, tenemos que hacer labor de convencimiento. Esta no es sólo tarea de un solo hombre, se requiere de la participación de todas y de todos y quiero, aquí en el Zócalo, sacar el compromiso de ustedes de que vamos a hacer campaña juntos y que no importa que no tengamos dinero ni para mucha publicidad, que no importe la mercadotecnia, que nosotros hagamos la campaña con la comunicación, que podamos correr la voz y que de esta manera nos levantemos con el triunfo en las elecciones de julio, que nos levantemos con la victoria porque, de esa forma, también con el apoyo de la gente, no tenemos por qué hacer compromisos con grupos de intereses creados. Yo no quiero llegar a la Presidencia de la República atado de pies y manos, quiero llegar con absoluta libertad para cumplirle al pueblo de México. Por eso les pregunto: ¿Vamos a hacer la campaña entre todos? Vamos hacia adelante. Escribí un texto para dar a conocer, aquí en el Zócalo, mis compromisos con el Distrito Federal, como lo he venido haciendo en todas las plazas públicas del país. Voy a leer este documento. Dice así: Mis compromisos con el Distrito Federal. Desde su fundación, la Ciudad de México ha sido el principal escenario de los acontecimientos nacionales. Esta gran ciudad fue, es, y seguirá siendo el corazón político de México. Su espíritu de grandeza le ha permitido sobrevivir ante la infamia, la omnipresente desigualdad, las asonadas, el autoritarismo, las crisis económicas, las inundaciones, las epidemias, los temblores y otras desgracias y calamidades. Parece que se cumple la profecía indígena, según la cual: en tanto permanezca el mundo, no acabará la fama y la gloria de México-Tenochtitlan. Además, ustedes y muchos más, mujeres y hombres que habitan el Distrito Federal, poseen una sólida tradición de lucha por la democracia, por la justicia y por la solidaridad. Se cuenta en esta ciudad con enormes potenciales: los más altos niveles de escolaridad del país y los principales centros culturales, turísticos, comerciales, financieros y administrativos de México, y por si fuera poco, aquí se produce 23 por ciento de toda la riqueza que se genera en el país. Como ha quedado demostrado, si los propósitos son claros y el trabajo de las autoridades es eficaz, honesto y comprometido, la gente de la Ciudad responde, participa y apoya. Sin embargo, los ciudadanos del Distrito Federal no han alcanzado derechos políticos plenos. Hasta ahora las reformas sólo les han permitido elegir a sus autoridades, pero carecen de la autonomía en su régimen interior de gobierno. Por eso, en adelante, con el triunfo de nuestro movimiento, no habrá obstáculos para que los habitantes del Distrito Federal se den su propia Constitución, tengan plenos derechos políticos y exista certidumbre en las relaciones de la Ciudad y su gobierno con los poderes de la Federación. Atrás van a quedar los tiempos en que el Presidente ponía o quitaba autoridades en el Distrito Federal, con el afán de control o de manipulación política. El gobierno federal no abandonará a la Ciudad ni pondrá obstáculos al desempeño del gobierno de la capital. Por el contrario, habrá una relación de respeto y colaboración, se abrirán los cauces de la participación ciudadana, se sumarán esfuerzos y voluntades y trabajaremos juntos en beneficio de la gente. Ha llegado el momento de iniciar una etapa nueva en las relaciones entre el gobierno del Distrito Federal y el gobierno de la República, vamos a transformar las cosas, vamos a seguir mejorando las condiciones de vida y de trabajo en la ciudad. Ante ustedes, me comprometo a cumplir, al llegar a la Presidencia de la República, los siguientes compromisos: 1. Empezaremos a pagar la deuda que tenemos con los pueblos y comunidades indígenas. Se combatirá la discriminación y la pobreza. Reconoceremos los derechos de los pueblos indígenas y se cumplirán los acuerdos de San Andrés Larráinzar. 2. Impulsaremos la Reforma Política del Distrito Federal y promoveremos la constitución del estado número treinta y dos de la República Mexicana. Los habitantes del Distrito Federal tenemos derecho a contar con un estado libre y soberano, con los mismos derechos y obligaciones del resto de los estados del país. 3. Ayudaremos al gobierno
de la Ciudad para continuar con la política de desarrollo social,
vamos fortalecer los programas de apoyo a los adultos mayores, a las personas
con discapacidad, la atención médica y los medicamentos gratuitos
para la gente pobre que no tiene seguridad social, las becas para hijos
de madres solteras, los desayunos escolares, la entrega gratuita de libros
de texto y los útiles escolares en las escuelas públicas, el
programa de construcción de vivienda para la gente humilde, los créditos
para el autoempleo, el apoyo a ejidatarios y comuneros por mantener las
áreas de conservación y por los servicios ambientales que prestan
en el desarrollo sustentable de la Ciudad y todas las acciones destinadas
a mejorar las condiciones de vida y de trabajo de la mayoría de la
población. En pocas palabras, vamos a continuar y vamos a fortalecer
toda la política de desarrollo que se ha venido aplicando en la Ciudad
de México.
4. Garantizaremos que el
aumento al salario mínimo esté por encima de la inflación.
5. Daremos certidumbre a
los fondos de pensiones y revisaremos la edad de jubilación, sin
afectar los derechos adquiridos por los trabajadores. 6. Mejoraremos la atención
médica en el IMSS y el ISSSTE y no habrá servicios médicos
particulares para servidores públicos. 7. Daremos prioridad a la
educación pública, gratuita y de calidad en todos los niveles
escolares. El compromiso es que nadie se quede sin la oportunidad de estudiar
y que no importe la condición económica o social de la familia.
En especial apoyaremos a nuestra máxima casa de estudios, la Universidad
Nacional Autónoma de México, al Instituto Politécnico Nacional,
a la Universidad Autónoma Metropolitana y a la Universidad Autónoma
de la Ciudad de México. También nos comprometemos a impulsar
la investigación científica y el desarrollo tecnológico.
8. De manera especial, me
comprometo a impulsar las actividades artísticas y culturales de
la ciudad y del país. La cultura es nuestra fuerza y nuestra principal
señal de identidad. Por eso, su preservación y fomento, tendrá
el sitio que le corresponde. No se verá como una cuestión secundaria
y los recursos que se destinen a ella, significarán una inversión
que contribuirá, de modo decisivo, al bienestar nacional. Aprovecho
para hacer un llamado a intelectuales, artistas y trabajadores de la cultura,
para elaborar el proyecto cultural del próximo gobierno, el cual
va a ser ejecutado por los mismos creadores e interesados en la actividad
cultural. 9. Trabajaremos con el gobierno
de la Ciudad para continuar con el rescate del Centro Histórico y
hago el compromiso de que el próximo Presidente de la República
vivirá y despachará en el Palacio Nacional. Los Pinos van a
pasar a formar parte del Bosque de Chapultepec, además en Los Pinos
hay muy malas vibras, que ni con una rameada ni con una limpia se van
a poder quitar. 10. Cumpliremos el compromiso
de transferir los servicios de educación básica al Gobierno
del Distrito Federal. Mientras esto suceda, el nombramiento del Coordinador
de la Secretaría de Educación Pública en el Distrito Federal,
se hará a propuesta del Jefe de Gobierno. 11. Fomentaremos la práctica
del deporte, tanto en su vertiente de esparcimiento y salud, como en la
de alto rendimiento. 12. Conjuntamente con los
gobiernos del Distrito Federal y del Estado de México, buscaremos
nuevas fuentes de suministro de agua potable que permitan evitar la sobreexplotación
del acuífero y daremos solución al tratamiento de las aguas
residuales de la Ciudad de México. 13. Trabajaremos conjuntamente
con los gobiernos del Distrito Federal y del Estado de México, para
dar solución a problemas de agua, drenaje, medio ambiente, basura,
vivienda, transporte y seguridad, en la zona conurbada. 14. Apoyaremos a la iniciativa
privada para la creación de nuevas empresas y la generación
de empleos. Y aquí quiero abrir un paréntesis para aclarar que
no estamos en contra de los empresarios, no estamos en contra de los hombres
y de las mujeres que con esfuerzo y que con trabajo, de conformidad con
ley, logran un patrimonio. El que invierte y genera empleos, merece apoyo,
respeto y protección. Nosotros no estamos en contra los empresarios,
estamos en contra de los traficantes de influencias, estamos de los saqueadores,
en contra de los corruptos que han llevado a la ruina al país.
15. Construiremos conjuntamente
con el Gobierno del Distrito Federal la continuación de la vialidad
elevada segundo piso, en específico los tramos comprendidos
entre Av. San Antonio-Toreo y Río Becerra-Viaducto Río de la
Piedad-Ignacio Zaragoza. La realización de esta obra generará
muchos empleos. 16. Apoyaremos al Gobierno
de la Ciudad en los planes de ampliación de las vías del Metro
y del trolebús. 17. Mejoraremos las vías
de comunicación. En específico, pondremos en funcionamiento
un ferrocarril moderno o tren bala desde la capital del país hasta
la frontera con los Estados Unidos. Además, esta obra generará
muchos empleos. 19. Impulsaremos la actividad
turística en la Ciudad de México, así como el ecoturismo
dentro de las áreas de conservación en el Sur y el Poniente
de la Ciudad. 20. Este punto ya nos lo
copiaron, pero ellos no van a poder cumplir, porque no están acostumbrados
a cumplir sus compromisos, además no van a llegar porque el pueblo
ya no quiere más de lo mismo. Bajaremos los precios de la energía
eléctrica, del gas y de las gasolinas. 21. Respetaremos la libertad
de expresión, ningún periodista será molestado, acosado
o reprimido por ejercer su trabajo, el noble oficio del periodismo. No
vamos de ninguna manera o en forma autoritaria, nosotros queremos la transformación
del país, queremos que haya progreso en México, pero con justicia.
Queremos que haya modernidad de México, pero forjada desde abajo
y para todos. Queremos progreso con justicia para todos, porque progreso
sin justicia es retroceso. También queremos progreso y justicia en
un ambiente de libertades, no vamos a imponer las cosas, vamos a convencer,
vamos a persuadir, esa es la diferencia entre una dictadura y una democracia.
En la dictadura se tiene que protestar con los dientes apretados. En una
democracia se tiene que respetar el derecho a disentir. Juárez lo
decía muy bien: Nada por la fuerza, todo por la razón y el derecho
y así vamos a gobernar nuestra República. Vamos a respetar la
libertad de credo religioso. Vamos a mantener buenas relaciones con todas
las iglesias, vamos a respetar a todas las iglesias y vamos a respetar
también a los libres pensadores. Vamos a garantizar, vamos a hacer
valer el derecho de las minorías. La democracia implica eso, el dominio
de la mayoría sin aplastar, sin avasallar, los derechos de las minorías,
vamos a actuar con tolerancia, vamos a actuar con pluralidad, vamos a
respetar la equidad, la diversidad, la transparencia y los derechos humanos.
22. Garantizaremos la tranquilidad
y la seguridad pública. No permitiremos, porque este es el principal
problema en este asunto, que se asocie la delincuencia con la autoridad
y no protegeremos a una banda y castigaremos a otra, sino aplicaremos
la ley por parejo. Impulsaremos las reformas constitucionales necesarias
para que las fuerzas armadas tengan mayores facultades en el combate al
crimen organizado y al narcotráfico. Pero desde aquí, desde
el Zócalo, quiero manifestar: nunca más que se oiga bien
y que se oiga lejos el Ejército será utilizado para reprimir
al pueblo de México. 23. En coordinación
con los gobiernos del Distrito Federal y del Estado de México combatiremos
decididamente al narcomenudeo que tanto afecta la convivencia familiar,
el tejido social y, sobre todo, a los jóvenes involucrados.
24. Convertiremos a los
45 Consulados que México tiene en Estados Unidos, en procuradurías
para la defensa de los mexicanos que viven y trabajan en los Estados Unidos,
para protegerlos del maltrato, la discriminación y la violación
de sus derechos humanos. Aquí también aprovecho para decir cómo
va a ser nuestra política exterior. En pocas palabras: Vamos a tener
relaciones de amistad y de cooperación con todos los pueblos y gobiernos
del mundo. No vamos a meternos en la vida interna de otros gobiernos y
de otros pueblos, porque no queremos que se metan en la vida interna de
nosotros. México es un país libre y soberano y el próximo
presidente de México no va a ser pelele de ningún gobierno extranjero.
25. No se aumentarán
los impuestos, en términos reales, ni se cobrará el IVA en medicamentos
y alimentos. 26. Simplificaremos el pago
de impuestos, bastará con la autodeclaración de ingresos y el
pago de la tasa correspondiente. Amigas y amigos: Siempre he sostenido que
la política necesita de ideas, porque si no sabemos de dónde
venimos, difícilmente sabremos a dónde vamos. Se necesitan ideas
y se necesita conocer nuestra historia. Por eso no está de más
repasar nuestro ideario, porque andan nuestros adversarios comparándonos
con otros presidentes o dirigentes de otros países, y vale más
aclarar las cosas. Que se sepa qué es
lo que nos inspira y nos da fuerza para luchar y para buscar la transformación
que necesita el país. Es importante decir que
nos inspiramos en lo mejor de nuestra historia nacional, nosotros sabemos
que es importante tomar en cuenta la historia mundial, lo que acontece
en otros países, en otros pueblos, pero nosotros en México tenemos
una historia fundamental en materia de desarrollo político.
Hemos tenido muy buenos
dirigentes, de los mejores del mundo, estadistas, gente con muchas convicciones
y principios. Por eso tenemos que alimentarnos de esas experiencias, nosotros
nos inspiramos en el ideario igualitario de José María Morelos,
que demandaba el aumento del salario del peón y la moderación
de la indigencia y la opulencia. Morelos fue el primer estadista
de nuestro país, han pasado cerca de 200 años desde que Morelos
dio a conocer ese célebre documento de los Sentimientos de la Nación.
Y hoy, para vergüenza de todos, padecemos de más desigualdad
que en aquel entonces. Una minoría lo tiene todo y millones de mexicanos
carecen hasta de lo más indispensable. Por eso tenemos que guiarnos
e inspirarnos y seguir el ejemplo de Morelos. También nos inspiramos
en la sobriedad, la austeridad y la firmeza de los principios republicanos
de Benito Juárez García. Recordemos que el gobierno
y gabinete de Juárez es lo mejor que hemos tenido en toda nuestra
historia. Eran políticos inteligentes, patriotas y honrados, hombres
que parecían gigantes, que tuvieron las convicciones y el arrojo
para restaurar la República, consumar la segunda independencia de
la Nación y reformar la vida pública de México. Nos inspiramos también
en Francisco I. Madero, apóstol de la democracia, un visionario,
un hombre bueno traicionado por rufianes. Nos inspiramos, desde luego,
en esos dos grandes dirigentes de la Revolución: Emiliano Zapata
y Francisco Villa. También nos inspiramos en la política popular
y patriótica del general Lázaro Cárdenas que fue, sin duda,
el mejor presidente de México en el siglo XX. De modo que no es el pragmatismo
el que nos mueve y mucho menos la ambición al poder o al dinero.
Por eso, con mucha firmeza, defendemos, junto con muchos otros hombres
y mujeres como ustedes, y postulamos un proyecto alternativo de nación
contrapuesto al que se ha venido imponiendo. No aceptamos, y eso es lo
que nos hace diferentes, que el gobierno siga siendo un comité al
servicio de una elite. No aceptamos la fórmula de privatizar ganancias
y de socializar pérdidas, como sucedió con el Fobaproa. No aceptamos
el truco de llamar populismo o paternalismo a lo poco que se destina a
los pobres y calificar de fomento o rescate a lo mucho que se entrega
a los privilegiados. Tampoco aceptamos, bajo
ninguna modalidad, la privatización de la educación pública,
de la seguridad social, del patrimonio cultural, de la industria eléctrica
ni del petróleo. ¡No a las privatizaciones! Por todo lo anterior, les
doy mi palabra que no traicionaré lo que estimo más en la vida:
mis principios y mis convicciones. No voy a traicionar la confianza de
muchos mexicanos que creen y luchan por una sociedad mejor, más justa
e igualitaria. Siempre he sido congruente.
Estoy acostumbrado a actuar como pienso y a cumplir lo que prometo. Por
eso asumo, para empezar, estos compromisos de manera responsable.
Cumplir es mi fuerza. Voy
a firmar estos compromisos frente a ustedes y en unos días más
se van a publicar estos compromisos en carteles y en bandos para que se
conozca en toda la ciudad lo que nosotros estamos proponiendo para mejorar
la situación económica y social en la ciudad de México
y en todo el país. Voy a firmar frente a ustedes.
Nada más para terminar.
Seguramente ustedes se deben estar preguntando ¿y de dónde va
a salir el dinero?, ¿cómo vamos a juntar los recursos que necesitamos
para echar a andar la economía, para generar empleos, para garantizar
el bienestar de la gente? Ya estamos trabajando en
eso, ya hay varios equipos que me están ayudando en la elaboración
de los planes, de los programas, de los proyectos, porque no vamos a perder
tiempo. Al triunfar, de inmediato vamos a comenzar a trabajar para cumplirle
a la gente. Ya hay seis equipos de trabajo,
con muchos profesionales que nos están ayudando. Seis equipos básicos.
Uno para política económica; otro para política energética,
que es fundamental porque vamos a utilizar al sector energético como
palanca del desarrollo nacional. Hay otro equipo que está
trabajando en todo lo que es política de desarrollo social. Otro
equipo que está trabajando en la definición de la construcción
de infraestructura y de obra pública que necesita el país, no
sólo para hacer los caminos, las escuelas, los hospitales, los trenes,
toda la infraestructura, toda la obra pública que se requiere, sino
también para echar a andar rápido la economía y generar
muchos empleos. Hay otro equipo que me está
ayudando en lo que es política interna, todo lo que va a ser la nueva
Secretaría de Gobernación, la Procuraduría, la Secretaría
de la Defensa, la Secretaría de Marina, la política de seguridad
nacional. Y hay otro equipo que me está ayudando también para
lo que va a ser nuestra política exterior. ¿Cómo vamos a
reunir los fondos? Que esa es la pregunta que de buena fe ustedes seguramente
se hacen y también es lo que preguntan nuestros adversarios, los
cómo. Les digo a ustedes que vamos
a obtener recursos porque no vamos a permitir la corrupción, no vamos
a permitir que nadie se robe el dinero del presupuesto, que es dinero
de todo el pueblo. Eso es lo primero. Desde aquí, desde el
Zócalo, vuelvo a repetir, porque debe ser la principal lección
de civismo para nuestro país: nada ha dañado más a México
que la deshonestidad de sus gobernantes, eso es lo que ha dado al traste
con todo, esa es la causa principal de la desigualdad social y de la desigualdad
económica. Por eso tenemos que cortar de tajo con la corrupción. Voy a llamar a colaborar,
a participar en el gobierno, a gente con principios, a gente íntegra,
a gente honrada. Que nadie esté pensando que llegar al gobierno va
a significar un privilegio y mucho menos la posibilidad de salir adelante
robándose el dinero del presupuesto. Eso se va a terminar para siempre.
Vamos también, y esa
es la segunda medida, y me van a ayudar en todo ustedes, vamos bajar el
costo del gobierno al pueblo. Actualmente le cuesta mucho el gobierno
a la sociedad. Tenemos que ajustar los aparatos gubernamentales, tenemos
que liberar fondos para el desarrollo, no puede haber gobierno rico con
pueblo pobre. Vamos a aplicar una política
de austeridad republicana, vamos a tomar muchas decisiones desde el primer
día. Vamos, por ejemplo, a bajar los sueldos de los altos funcionarios
públicos. Pero aquí quiero aclarar,
porque ya andan nuestros adversarios metiéndole miedo a los trabajadores
al servicio del gobierno, diciendo si votas por Andrés Manuel, si
gana Andrés Manuel te va a bajar el sueldo. ¡No! El problema no
está con los trabajadores sindicalizados, de base o eventuales, el
problema no está abajo, los trabajadores al servicio del gobierno
de abajo ganan muy poco, en la medida de lo posible hay que procurar mejorar
los sueldos. El problema está arriba con los machuchones, con los
camajanes. A ellos es a los que vamos a bajar los sueldos y no va a ser
ninguna injusticia. Hay cosas que no se debaten
lo suficiente en nuestro país, que siempre se han mantenido tapadas,
pero por ejemplo el Presidente de México gana tres veces más
que lo que gana el Presidente de España y eso no se justifica, el
Presidente de México gana más que cualquier presidente o que
cualquier primer ministro de un país europeo. El secretario de Hacienda
gana más que el secretario del Tesoro del gobierno norteamericano.
Todo eso se tiene que ajustar.
Yo voy a ganar menos de la mitad de lo que gana el actual Presidente de
México y vamos a suspender otros gastos, no va a haber para gastos
de representación, de protocolo, de ceremonial, para vestimenta.
Todo eso se va a terminar. No va a haber un gobierno con privilegios.
Vamos también a enviar
una iniciativa de ley para reformar la Constitución y lograr que
haya en la Constitución un capítulo de austeridad de Estado.
Por eso necesitamos y aquí aprovecho a convocarlos para que se vote
también por diputados federales, por senadores, porque necesitamos
la mayoría en el Congreso para poder llevar a cabo todas las reformas
que sean necesarias para garantizar la transformación de nuestro
país. Va a haber una iniciativa
de ley para reformar la Constitución, de modo que no sea nada más
reducir los sueldos de los altos funcionarios del Poder Ejecutivo federal,
sino también que se reduzcan los sueldos de diputados, de senadores,
de magistrados, de ministros de la Corte. No se justifica, que me
disculpen los ministros de la Corte, pero no se justifica, no es justo
que un ministro de la Corte esté ganando 400 mil pesos mensuales,
eso no corresponde a una institución republicana, menos en una época
de crisis, de desempleo, de falta de recursos económicos para la
mayoría de los mexicanos. Vamos también, y lo
voy a cumplir, a quitar las pensiones millonarias a los ex presidentes
de México y no es tampoco ningún abuso, ninguna injusticia,
no se justifica que Carlos Salinas esté recibiendo 160 mil pesos
mensuales más otro tipo de prestaciones. No va a haber pensión
ni para Carlos Salinas, ni para Miguel de la Madrid, ni para Ernesto Zedillo,
ni para Luis Echeverría, ni para Fox cuando se vaya de la Presidencia,
eso se terminó. Vamos también a terminar
con los privilegios fiscales. ¿Por qué creen que no nos ven
con buenos ojos? No crean ustedes que tienen miedo de que los vayamos
a sacar del país o de que les vayamos a inventar delitos, como ellos
hicieron con nosotros. No, saben que mi fuerte no es la venganza.
Tienen ellos la inquietud,
o mejor dicho, no nos ven con buenos ojos porque no quieren perder los
privilegios, esa es la esencia de todo, no tienen llenadera, se quieren
seguir tragando a nuestro país, nada más que eso ya se terminó,
el pueblo ha dicho basta y se van a tener que ir, no al extranjero sino
retirarse a vivir con honradez y a cumplir con la nueva legalidad.
¿Qué es lo que
ha venido pasando y que tampoco se debate mucho en nuestro país?
Los de más arriba, los que tienen agarraderas, los que tienen influencias,
los que merodean en Los Pinos, en la Secretaría de Hacienda, no pagan
los impuestos o cuando los pagan se los devuelven. Por eso no necesitamos aumentar
los impuestos ni crear impuestos nuevos, todo va a depender de cobrar
lo que ya está establecido. Actualmente hay una evasión fiscal
en nuestro país de 50 por ciento, es decir, estamos recaudando la
mitad de lo que por ley se tiene que recaudar. Yo estoy seguro de que toda
la gente que tiene que pagar los impuestos, comerciantes, empresarios,
profesionistas, cuando vean que hay honestidad en el gobierno, cuando
vean que no hay privilegios en el gobierno, todos van a ayudar.
Vamos hasta a quitar el
nombre de impuestos, se van a llamar contribuciones para que la gente
aporte lo que le corresponde y saquemos adelante a nuestro país.
Vamos a que haya una nueva
legalidad, no va a haber condonaciones de impuestos a gente cercana, a
gente influyente en el gobierno y esto nos va a permitir tener una hacienda
pública fuerte, sólida, para sacar adelante a nuestro país.
El punto número cuatro
para obtener ingresos es que vamos a revisar todo lo relacionado con la
deuda pública, empezando por hacer a un lado la doble contabilidad
que llevan actualmente los tecnócratas, que sólo reconocen una
parte de la deuda pública, 150 mil millones de dólares, cuando
desgraciadamente la deuda de nuestro país son 270 mil millones de
dólares y tenemos que pagar por esa deuda que no se reconoce, por
esa deuda clandestina, mucho más de intereses, nos cuesta más
el servicio de esa deuda clandestina que la que ya está formalmente
reconocida. Por eso tenemos que hablar
con mucha claridad al pueblo, decir qué es realmente lo que sucede
con la deuda pública para lograr bajar los costos del financiamiento
de esa deuda y vamos a crear la Comisión de la Verdad, con gente
honorable de la sociedad civil, queremos saber todo lo relacionado con
el Fobaproa, eso no puede quedar impune. Lo mínimo a lo que
tienen derecho los mexicanos es a saber, a informarse, con mucha transparencia,
cómo fue y quiénes se beneficiaron al convertirse las deudas
privada de unos cuántos en deuda pública. Todo eso nos tiene que permitir
más recursos para el desarrollo nacional. Y por último, al haber
crecimiento de la economía, porque llevamos, como aquí se dijo,
23 años sin crecimiento de la economía, si echamos a andar la
economía, si logramos que haya crecimiento de la economía, va
a mejorar la recaudación y vamos a tener más fondos para impulsar
el desarrollo de México. Así estamos pensando
iniciar el gobierno. Yo les invito para que todos estemos juntos en este
movimiento, en esta campaña. Les vuelvo a pedir su apoyo, su respaldo
y vuelvo de nuevo a hacer el compromiso de que no voy a traicionar la
confianza de ustedes. Vamos a transformar a nuestro
país, vamos a sacar adelante a México del atraso, del abandono,
de la pobreza. Vamos a rescatar a México, como decía Juárez,
como se pueda, con lo que se pueda y hasta donde se pueda. Muchísimas gracias
amigas y amigos.
* Palabras del candidato de la coalición “Por el bien de todos” a la Presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador, al presentar sus compromisos con el Distrito Federal en el Zócalo de la Ciudad de México, domingo, 26 de febrero de 2006.
|