|
IX Congreso Nacional del PRD: mucho trabajo pendiente Onel Ortíz Fragoso* El IX Congreso Nacional del PRD será recordado como el más insípido y, probable-mente, como el de menor trascendencia en la historia de los cónclaves perredistas. No hubo debates ni temas ríspidos. ¡Vamos! Ni siquiera hubo conflictos entre las corrientes. Fue un congreso que quedó atrapado en la inercia del conflicto del desafuero y el liderazgo indiscutible de Andrés Manuel López Obrador, primer perredista del país y –a como de lugar– candidato a la Presidencia de la República. Sus magros resultados pueden contarse con los dedos de una mano: toma de posesión de Leonel Cota Montaño como presidente nacional; resolutivos para adelantar la elección del candidato a la Presidencia de la República y para que Andrés Manuel López Obrador pueda ser candidato; elección de consejeros nacionales, y una anodina declaración política que, prácticamente, ningún medio de comunicación recogió. I Los días 22 y 23 de abril, a la Sala de Armas de la Magdalena Mixuca, en el Distrito Federal, llegaron alrededor de mil 400 delegados provenientes de todos los estados y municipios del país. En el ambiente flotaba una atmósfera de expectación, pues dos días antes la Procuraduría General de la República (PGR) había consignado el expediente del caso El Encino ante el juez XII, Juan José Olvera López y los perredistas esperaban con interés la respuesta del representante del Poder Judicial. En las largas filas de registro, en las mesas de los restaurantes cercanos a la Magdalena Mixuca y en los corredores, los delegados parlaban de las distintas acciones de resistencia civil que habían realizado o que pondrían en práctica próximamente y de la marcha convocada para el domingo 24 de abril. Por la boca de los revolucionarios democráticos salieron comentarios ácidos dirigidos a los "bondadosos" panistas que pagaron la fianza de Andrés Manuel y hacia el nuevo villano preferido de los perredistas, el subprocurador B de Procesos Penales de la PGR, Carlos Javier Vega Memije. El 22 de abril, en un acto que apenas duró unos minutos y que fue más aburrido que una misa en viernes por la tarde, sin la presencia de Andrés Manuel, que en esos momentos se encontraba en Acapulco, con la presencia de Cuauhtémoc Cárdenas y de "poderosos" aliados como los dirigentes del Partido del Trabajo (PT) y de Convergencia, Leonel Godoy, el de Michoacán, entregó la estafeta a su tocayo Leonel Cota, el de Baja California Sur. En su primer discurso como presidente, el hombre de nariz aguileña, traje oscuro y ojos diminutos, ofreció garantías a Cuauhtémoc Cárdenas y Andrés Manuel López Obrador para la competencia electoral interna; enfatizó su decisión de no formar una corriente en el PRD y remató diciendo que "se cierra una etapa en la vida del PRD; la del partido de oposición. Se abre una nueva perspectiva de relevancia histórica para nosotros: construir un partido para gobernar México." La asamblea continuó con la presentación del Informe de la Comisión para la Transformación a Fondo del PRD, cualquier cosa que eso pueda significar. Carlos San Juan, Luís López Hieras y Manuel Canto, realizaron peroratas plagadas de tanta retórica y lugares comunes que resultó casi imposible distinguir alguna idea congruente. Destacan dos párrafos: "¿Qué transformar del PRD hacia adentro? Construir su diferencia frente a los otros partidos y de cara a la sociedad. Se requiere de una institución fuerte, con respeto y apego a sus propias reglas, donde convivan en paz y en apego a normas sus muchas corrientes. Se necesita un PRD que haga su diferencia por su transparencia y que incluso considere la rendición de cuentas ante sus electores y ante la sociedad. "No sirve para una mayoría amplia un PRD sin principios, sin ética y sin compromisos con los ciudadanos como lo hace el PRIAN. No quisiéramos un PRD cerrado a la sociedad, tomado por camarillas políticas como las de PRIAN. No quisiéramos un PRD que utilice la representación popular para venganzas y negocios particulares como hoy lo hace el PRIAN "¿Qué transformar del PRD hacia fuera? Que su registro sea puesto al servicio de la construcción de una efectiva mayoría nacional como mayoría electoral, pero también como mayoría comprometida con un proyecto nacional y con los derechos y capacidades de todos los ciudadanos."1 En la sesión vespertina, se inició la lista de oradores para analizar la situación nacional, lo cual derivó como suele ocurrir en estos casos, en una prologada catarsis. Participaron en esta etapa Jorge Calderón, Ricardo Gerardo Higuera, Héctor Morales Sánchez, Fernando Belaunzarán, Inti Muñoz Santini, David Sánchez Camacho, Luís Mata, Adelaido López, Silvia Gómez Tagle y Agustín Guerrero. Este último propuso la "brillante" idea de que se incluyera en la declaración política el rompimiento total de relaciones del PRD con el gobierno federal, el PRI y el PAN. Al final, Saúl Escobar prometió integrar todas las observaciones en la declaración política que se presentaría en la última sesión del Congreso; quite efectivo pero nada lucidor para salir del paso. Cerca de la medianoche, los medios de comunicación informaron que el juez Juan José Olvera regresó el expediente de Andrés Manuel López Obrador a la PGR y, por la vía de los hechos, cerró el caso. La maniobra de los diputados panistas de la ALDF –en la cual estos filántropos legisladores pagaron la fianza de el hijo prodigo de Macuspana, sin que éste estuviera detenido o al menos enterado de la presentación que le solicitó la PGR al juez– fue contraproducente para sus intereses, pues le brindó al de toga y birrete la coartada para deshacerse pronto de la papa caliente que le había caído entre las manos. De esta manera, convencidos que la justicia es ciega más no tonta, los delegados del IX Congreso del PRD se retiraron a dormir el sueño de los justos o a correr la bullanguera pachanga de quien piensa que la Ciudad de México es la capital de la eterna fiesta. II El sábado 23, el Congreso se reanudó con cuatro horas de retraso. Durante la noche y la mañana, las corrientes definieron sus listas para los 64 consejeros nacionales electos por Congreso (El Consejo Nacional de PRD se integra por 198 consejeros electos en los estados, los presidentes estatales del partido, incluido el del Distrito Federal, los consejeros eméritos, los expresidentes del PRD y 64 consejeros electos en el Congreso Nacional). En esta materia, el nuevo presidente nacional, Leonel Cota abrió fuego. Pidió al Congreso cuatro lugares. Por unanimidad, los congresistas avalaron la iniciativa. Las propuestas de Cota fueron Alfonso Ramírez Cuellar, Camilo Valenzuela, Gerardo Fernández Noroña y Juan Luís Rojas Aguilar. Antes, Mario Saucedo expuso y logró la aprobación de los resolutivos en materia internacional referentes a Cuba, Palestina, Irak, el pueblo saharauí y la Internacional Socialista. Se aprobaron inocuos dictámenes relativos a los documentos básicos. Jorge Calderón planteó un debate que nunca recibió respuesta. Con relación al programa del PRD se aprobó un dictamen que en su parte resolutivo estableció que: "1. Que si bien existen documentos que proponen importantes reformas al programa vigente, no existieron las condiciones para realizar una amplia discusión en todas las instancias del partido en el ámbito nacional, regional y local y no se pudo convocar a una Conferencia Nacional Programática previa al IX Congreso Nacional del PRD. "2. Que reconoce los esfuerzos de la Subcomisión de Proyecto de Nación como la instancia que elaboró una propuesta integral del nuevo Programa, pero, independiente-mente de lo valioso de sus trabajos, no es posible en las actuales condiciones emitir un dictamen para someter a la consideración de los delegados al Congreso la aprobación de reformas al Programa vigente. "3. Que reconoce el valor y el significado de las propuestas de nuestros compañeros Cuauhtémoc Cárdenas y Andrés Manuel López Obrador, para la lucha política y su contribución al proceso de consolidación democrática de nuestra patria, por lo que sus propuestas programáticas son referente obligatorio en la articulación y aprobación de un nuevo programa. "4. Que la respuesta a la convocatoria para presentar propuestas individuales de reforma al programa fue muy limitada, pero las dos iniciativas reseñadas son valiosas aportaciones que deben ser tomadas en cuenta en trabajos posteriores. "5. Por lo expuesto, esa Subcomisión considera pertinente hacer del conocimiento de los congresistas las propuestas de reforma elaboradas en la Subcomisión de Proyecto de Nación de la Comisión de Transformación a Fondo del PRD, que se presenta por separado en un folleto especial. Estos documentos se hacen del conocimiento de los delegados para que se integren en la memoria y relatoría del IX Congreso. Por tanto, no se someten a discusión ni a votación. "6. Se propone que el VI Consejo Nacional nombre una comisión organizadora de una nueva Conferencia Nacional Programática, que se realice a finales del año 2005, con el fin de elaborar tres trascendentales propuestas que el Partido de la Revolución Democrática debe presentar al pueblo de México en el año 2006. "1. La nueva Declaración de Principios. "2. El nuevo Programa del Partido de la Revolución Democrática. "3. Plataforma Electoral que se someta a la consideración de la Convención Nacional Electoral. "Proponemos que el nuevo Programa y la nueva Declaración de Principios del PRD sea aprobada en esta Conferencia Nacional Programática, y pensamos que deben ser elaborados de manera simultánea con la plataforma electoral que presente nuestro candidato a la Presidencia de la República y nuestros candidatos al Congreso de la Unión."2 La más importante, la resolución especial para mantener vigentes los derechos partidarios de los candidatos perredistas que estén sujetos a proceso judiciales injustos. El texto estableció en su punto segundo que "En los procesos electorales organizados por el Partido de la Revolución Democrática para designar a sus candidatos a puestos de elección popular, se garantizará la participación de aquellos ciudadanos que, de manera injusta y arbitraria, se encuentren suspendidos de sus derechos políticos. Si alguno de estos ciudadanos hubiera resultado electo en nuestros procesos internos y llegado el momento de su registro legal persistiera dicho obstáculo, el Consejo Nacional o el Comité Ejecutivo Nacional, según corresponda, tomará las decisiones pertinentes." Este párrafo desató una discusión bizantina. Todo se resolvió incluyendo la trascendental adhesión de: "según corresponda a las necesidades democráticas". La verdad, el tema fue lo de menos, lo importante era mostrarse como el más andresmanuelista de los andresmanuelistas. Existen revolucionarios democráticos que no pueden volar más allá del ras del suelo y ni modo se mantienen en sus justos niveles, y otros, que sin duda tienen vocación de tapete. Llegó el tema del Estatuto. Sobre aviso no hay engaño. Carlos Navarrete anticipó que no se abordarían en este congreso las grandes reformas, sino sólo aquellas modificaciones que obtuvieron el consenso de las corrientes. Después de las participaciones de José Guadalupe, Armando Quintero, Inti Muñoz, Margarita Guillaumín, Jorge Calderón, Primitivo Ortega, Iván García Sandoval (+), Adolfo Miranda Castillo, Luís Jacobo, Arturo Hernández Tapia, Pavel Meléndez Cruz, Adrián Chávez. Carlos Navarrete aceptó algunas adhesiones que no modificaron de manera sustancial los dictámenes correspondientes. Sobre el Padrón de Militantes y Afiliados del PRD, talón de Aquiles de todos los procesos internos, el Congreso resolvió actualizarlo y depurarlo. Además acordaron reformar el Reglamento General de Elecciones, Consultas y Membresía. Bajo los siguientes criterios: a) "La obligatoria publicación previa de los listados nominales para su actualización y depuración. b) "La incorporación a esta lista nominal de todos los miembros del partido que hayan sido depurados del padrón, pero que aparezcan en el padrón histórico, es decir, hacer a un lado la lista nominal y utilizar al padrón histórico del partido para facilitar una mayor participación de los miembros de base. c) "Si un afiliado no aparece en el listado de la casilla el día de la fecha de la elección, podrá emitir su voto si se identifica plenamente con su credencial del Instituto Federal Electoral que corresponda al área geográfica de su casilla y si demuestra su pertenencia al partido con la exhibición de la credencial respectiva con más de seis meses de antigüedad, desde 1989 hasta a seis meses antes de la elección. Todos los miembros del partido que no aparezcan en la lista, pero tengan su credencial, podrán votar en la elección de julio del 2005."3 En la sesión vespertina del 23 de abril y última de Congreso, Leonel Cota Montaño presentó la lista de consejeros eméritos la cual quedo integrada por: Miguel Arroche Parra, Raúl Álvarez Garín, Teresa Juárez, Amalia Solórzano, Rosa Albina Garavito, Enrique Semo, Octaviano Santiago Dionisio, Adela Salazar, Javier González Garza, Raymundo Cárdenas, Ifigenia Martínez, Ricardo García Sainz, Pablo Sandoval, Arnoldo Martínez Verdugo, Carlos Payán, Gerardo Unzueta, Arnaldo Córdoba, Iván García Solís, María Rojo, Salvador Martínez Della Roca, Silvia Gómez Tagle, Jorge Calderón Salazar y Fernanda Campa. Más tarde, Saúl Escobar presentó la declaración política. Primero, expuso una larga lista de considerandos. En su parte resolutiva, la declaración estableció: respaldar el Plan de Resistencia Civil y Pacífica puesto en marcha desde el 7 de abril en el Zócalo. Construir un espacio de diálogo entre el PRD y los diversos actores sociales; construir un amplio frente con partidos políticos, diversas organizaciones sociales y civiles y personalidades destacadas por el rescate de la república, de su soberanía y de la construcción de un Estado con justicia social, igualdad de oportunidades y libertades plenas para todos y la realización de elecciones libres en México. En su momento, convocar a todas esas fuerzas políticas y sociales, así como a las personalidades de la política y la cultura a un polo electoral amplio de la izquierda. Elaborar un documento programático de proyecto de nación, que posteriormente derive en la Plataforma Electoral 2006 y en el Plan de Gobierno 2006-2012. Retomar el Programa de Organización. Instruir al Consejo Nacional para que emita, en su primera sesión, la convocatoria para la elección del candidato a la presidencia. Proponer al Consejo Nacional que la elección del candidato a la Presidencia se lleve a cabo mediante "elección universal, libre, directa y secreta, en la que podrán votar los ciudadanos con credencial de elector y los que, siendo menores de 18 años, se identifiquen con alguna credencial con fotografía y cuenten con credencial del partido y que dicha elección se realice a más tardar el 31 de julio del 2005. Además estableció que el PRD se compromete a defender el resultado de su elección interna con todos los recursos legales y políticos, "hasta que prevalezca la justicia y el derecho. De acuerdo a las condiciones políticas que prevalezcan, el Comité Ejecutivo Nacional, tomando en cuenta la opinión de la Comisión Política Consultiva Nacional, podrá declarar la ruptura total de relaciones con el presidente Fox, el gobierno federal y los partidos PRI y PAN". Para cerrar el Congreso, Mauricio del Valle, Presidente del Servicio Electoral (IFE interno) dio los resultados de la elección de consejeros nacionales. La nota de color la puso María Eugenia López Brun. Fiel escudera de Rosario Robles en tiempos de bonanza, secretaria de Finanzas durante la administración del escándalo, clamó en tribuna su inocencia y exigió investigar hasta las últimas consecuencias el manejo de los dineros durante la dirección de Rosario Robles Berlanga. III De entrada, la presidencia de Leonel Cota Montaño consolida la influencia decisiva de AMLO sobre el PRD. En sus 16 años de vida, a este partido le va bien con presidentes expriistas y muy mal con personajes de la izquierda. El PRD nació bajo el liderazgo de Cuauhtémoc Cárdenas, participó en el proceso de reforma electoral de la mano de Porfirio Muñoz Ledo y creció electoralmente con Andrés Manuel. En cambio, con Amalia García resintió la derrota electoral de 2000 y con Rosario Robles, el PRD conoció el desprestigio derivado de la corrupción y el tráfico de influencias. El principal problema del PRD en estos momentos no es electoral, sino ético. En 2004, cuando los escándalos por los videos de perredistas recibiendo dinero, alcanzaron su momento cumbre, el PRD conservó el gobierno de Zacatecas y perdió el de Tlaxcala. En 2005, retuvo el gobierno de Baja California Sur y ganó el de Guerrero. En términos de votos, en los últimos tres años, el PRD ha conservado su caudal de sufragios y en algunos casos lo ha aumentado. El problema del PRD se localiza en el carril de la credibilidad. El desafuero de Andrés Manuel es de naturaleza eminentemente política; sin embargo la ambición por el poder y el dinero fueron los que corrompieron a Rosario Robles, René Bejarano, Ramón Sosamontes y Gustavo Ponce. Nadie les puso a estos distinguidos perredistas y a otros, que quizá aparezcan en otros videos, una pistola en la cabeza para aceptar los fajos de billetes que Carlos Ahumada les entregó para financiar sus aventuras políticas. Otro problema de urgente resolución en el PRD lo constituye la burocratización de su vida interna y la reproducción de las mañas y actitudes del sistema político priista. Gente con inteligencia ha identificado que hace ocho años el PRD no derrotó al PRI en el Distrito Federal, sino lo integró a sus filas. En materia de organización, crecimiento y aliados, el PRD ha reproducido, y mal, los esquemas de control político que prevalecieron durante años en la vida política mexicana. En la actualidad, el PRD trata de sumar únicamente a través de la lógica electoral. Esta situación, la mayoría de las ocasiones no garantiza triunfos, sin embargo, impone preeminencia del dinero y de la disputa de la conducción a través de los grupos de presión. En la vida interna prevalece una lógica corporativa eclipsada por el liderazgo indiscutible de Andrés Manuel López Obrador. La suerte del hombre es la suerte del partido. Fórmula que a la inversa no aplica, pues la suerte del partido no es necesariamente el destino del hombre. Leonel Cota Montaño llegó a la presidencia nacional del PRD. Gobernar Baja California Sur es un día de campo comparado con lo tortuoso que le resultara conducir el timón de un barco pesado y lento como es el PRD. En lo inmediato, tendrá que enfrentar varios problemas como son la crisis financiera, la disputa por los espacios de dirección, el canibalismo entre corrientes, los procesos electorales en el Estado de México y Nayarit y la elección del candidato del PRD a la presidencia de la república. El asunto puede complicarse si el conflicto entre Andrés Manuel y el gobierno federal vuelve a enredarse o, bien, si Cuauhtémoc Cárdenas aprieta las tuercas y tensa el proceso de elección interna. El segundo de abordo, Guadalupe Acosta Naranjo posee un estilo popular y echado para adelante. Como secretario de Planeación y de Organización del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) destacó por su dedicación. Conoce de nombre y de divisa política a la mayoría de dirigentes perredistas. Muy pronto se sabrá si la mancuerna Cota-Acosta, Baja California Sur-Nayarit, Andrés Manuel-Nueva izquierda, es capaz de sumar para disputar y ganar la Presidencia de la República el año próximo.
* Fundador del Partido de la Revolución Democrática. Este trabajo fue elaborado en mayo de 2005. 1 Véase, Versión estenográfica del IX Congreso Nacional del PRD, Sesión matutina, Consejo Nacional del PRD, 22 de abril de 2005, México, p. 20. 2 Ibid., sesión vespertina, p. 7. 3 Ibidem., sesión matutina. p. 67.
|