La opinión pública enjuicia y condena a Luis Echeverría

Jesús Martín del Campo*

De los episodios más controvertidos en la historia reciente de México están las masacres del 2 de octubre de 1968 y del 10 de junio de 1971. Desde entonces, y desde la autoridad, no se había hecho ningún esfuerzo para esclarecer estos asuntos. La administración del presidente Fox retomó su promesa de campaña y creó en 2001 la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado.

A partir de ese momento, sólo en dos ocasiones los eventos del 68 y 71 han tenido una fuerte presencia en los medios de comunicación. La primera tuvo lugar en el mes de julio de 2002, cuando el expresidente Luis Echeverría compareció como indiciado ante la Fiscalía Especial, y la segunda fue con motivo de la entrega de la investigación acerca de la matanza de estudiantes registrada el 10 de junio de 1971 en la Ciudad de México.

En 2002 y en 2004, la empresa Parametría realizó dos encuestas nacionales acerca del sexenio de Luis Echeverría Alvarez en ellas se muestra como se crearon las expectativas de justicia. Por ejemplo, 57 por ciento de los entrevistados, dijo que "hacer justicia" es la principal razón por la que el gobierno federal, que encabeza el presidente Vicente Fox, está investigando posibles delitos cometidos en sexenios pasados. Mientras que sólo el 30 por ciento mencionó que las investigaciones de los delitos del pasado eran para afectar al PRI.

81 por ciento de los encuestados dijo estar a favor de que se investigue y se castiguen los delitos cometidos por funcionarios de sexenios pasados y 71 por ciento señaló que los culpables deben ir a la cárcel.

El 67 por ciento, es decir 7 de cada 10 entrevistados, consideró que durante el sexenio de Luis Echeverría Alvarez sí hubo violación de derechos humanos, y 60 por ciento de los encuestados comentó que las principales violaciones a los derechos humanos que se recuerdan son la represión estudiantil de 1968 y el llamado Jueves de Corpus (10 de junio de 1971).

Uno de los personajes más citados alrededor de los hechos ocurridos en 1968 y 1971 es el expresidente Luis Echeverría Alvarez, para muchos, el principal responsable de estos actos, aunque el propio expresidente se ha deslindado de los ataques a la manifestación de estudiantes y se lo ha atribuido a grupos de choque armados.

Con lo anterior podemos concluir:

1. Los acontecimientos del 2 de octubre de 1968 y del 10 de junio de 1971 están presentes en la memoria de la sociedad.

2. La mayor parte de la población identifica al expresidente Luis Echeverría Alvarez como responsable de los eventos de la Guerra Sucia y no contempla el perdón como una posible salida. Al contrario, está a favor de que se le enjuicie.

 

* Fundador del Partido de la Revolución Democrática. Denunciante de la masacre del 10 de junio ante la Procuraduría General de la República.