La Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte (ASPAN): retos y dilemas para México

Jorge A. Calderón Salazar*

ASPAN y TLCAN Plus: profundizar la integración subordinada1

Negando las asimetrías entre los países que conforman la región de América del Norte, así como la identidad cultural de México, el gobierno del presidente Vicente Fox fijó como una de las prioridades de política exterior profundizar la integración de este bloque económico.

Entre el 4 y el 7 de septiembre de 2001 surgió la "Sociedad para la Prosperidad", mediante la iniciativa de los presidentes Vicente Fox y George W. Bush, cuyo objetivo inicial estuvo enfocado a crear una agenda para profundizar la integración económica2. Desde entonces, Bush y Fox acordaron comenzar los trabajos formales para articular dicha sociedad3.

El 28 de junio de 2004, el presidente Fox destacó que se debería consolidar la integración de los sistemas financiero, energético, aduanal, de seguridad y de comunicaciones y transportes con Estados Unidos, así como la alineación de instituciones y leyes como parte de la conformación de un bloque económico4. Esto incluía una política energética común. Por su parte, el secretario Derbez expuso que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) debía iniciar una nueva fase para integrar a los tres países en un sólo bloque estratégico que permita enfrentar la creciente competencia de Asia y otras regiones. Desde su punto de vista, América del Norte necesita una política común de educación, desarrollo científico y tecnológico, así como mercados de capital comunes y un sistema legal uniforme que ofrezca seguridad a largo plazo a los inversionistas.

El 23 de marzo de 2005, en el encuentro trilateral, realizado en Waco, Texas, los titulares de los poderes ejecutivos de los países miembros del TLCAN dieron a conocer los compromisos alcanzados, reconocieron que la seguridad y la prosperidad son mutuamente dependientes y complementarias y que, a partir del 11 de septiembre de 2001, se han puesto en práctica nuevas medidas para enfrentar la amenaza del terrorismo y reforzar la seguridad de los habitantes de América del Norte. Bajo esta concepción, se establece formalmente la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte (ASPAN)5.

La llamada "comunidad norteamericana" consiste en planes sectoriales (infraestructura y transporte), manejo de aduanas y reforzamiento de la seguridad en las fronteras y su perímetro. Prevé también explotar la existencia de reservas de gas y petróleo en México con los recursos financieros de empresas estadounidenses. Además, se plantea una política de coordinación macroeconómica, incluyendo la integración monetaria, lo que generaría un escenario propicio para la dolarización de México6.

Pareciera que estas tendencias sólo se presentan en el continente americano, pero la relación asimétrica Norte-Sur no es sólo cuestión de Norteamérica; influye también en las relaciones subordinadas entre la Unión Europea y sus excolonias. Los objetivos estratégicos quinquenales de la Comisión Europea para el periodo 2005-2009 son: prosperidad, solidaridad, seguridad y proyección exterior. Los términos "prosperidad" y "seguridad" coinciden con el contenido de la agenda de la Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte, que ha suscrito México con sus contrapartes de Estados Unidos y Canadá. En el ámbito de la prosperidad, la UE se centrará en el apoyo a la investigación, la formación, la ayuda a las pequeñas y medianas empresas y a las redes transeuropeas de transporte y energía. En lo que concierne a seguridad, la UE contempla la contribución a la lucha contra el terrorismo, combate al tráfico de drogas, mantener la seguridad en los alimentos, mejorar la seguridad en el transporte y afianzar la seguridad en el suministro energético, además de ampliar el diálogo político con el Grupo de países ACP para incluirlos en temas de seguridad7. De esta forma, las grandes potencias alinean sus intereses para someter política y económicamente a sus áreas de influencia naturales.

La tesis que se expone en el presente ensayo es que la creación de la Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte (ASPAN o TLCAN Plus) responde a los intereses estratégicos de las corporaciones transnacionales de Estados Unidos y Canadá y profundizará los resultados negativos de una relación asimétrica que tiende a la homogeneización de las políticas nacionales de los tres países integrantes del bloque norteamericano para eliminar lo que las grandes corporaciones denominan "incompatibilidades que limitan la eficiencia económica". A diferencia del acento en el comercio que marcó las negociaciones del TLCAN, ahora existe una tendencia a exaltar el síndrome de los atentados del 11 de septiembre de 2001, al vincularlos con cuestiones comerciales y de inversión.

Prosperidad: seguridad para las empresas transnacionales

Más del 80 por ciento del comercio canadiense y mexicano se da en el marco del TLCAN. Casi un tercio del comercio estadounidense se lleva a cabo con Canadá y con México. El comercio entre los países de esta zona regional se ha triplicado en valor y la inversión transfronteriza directa ha aumentado de modo considerable8. Por eso, no es casualidad que en Waco se haya acordado también reducir los costos de las empresas y los productores de América del Norte y maximizar el comercio de bienes y servicios, a través de otra vieja exigencia estadounidense: la "compatibilidad de las regulaciones y las normas", lo cual significa que la legislación mexicana se homologue automáticamente con la estadounidense, sin importar los efectos que esto pueda traer a nuestro país. Además, al excluir el tema migratorio de la ASPAN, se garantiza a los empresarios estadounidenses una fuerza de trabajo indocumentada (en su territorio) con bajos niveles salariales y sin derechos laborales. Es claro que la visión sobre prosperidad (y más aún la de seguridad) no contempla la aplicación de instrumentos vinculantes sobre el respeto a los derechos humanos de los migrantes, lo cual resulta grave.

Otra de las premisas de la ASPAN es profundizar y ampliar las garantías otorgadas a los inversionistas extranjeros en los capítulos 11 y 20 del TLCAN, vigentes en todos sus campos de acción. Esta pretensión, presente desde las negaciones del tratado, se vuelve más imperiosa ahora que la banca norteamericana controla casi una tercera parte de los activos bancarios en México (32 por ciento)9. La propuesta de un TLCAN Plus procura la liberalización (absoluta) de todo el mercado financiero, incluyendo el control de todos los fondos sociales (verbigracia los de retiro) y la operación de los intermediarios financieros en un marco totalmente desregulado (inspirado en el modelo estadounidense).

En la Agenda para la Prosperidad se estableció el compromiso de trabajar en el "libre flujo de capitales y la oferta eficiente de servicios financieros en toda América del Norte (por ejemplo, facilitar a las bolsas de valores el acceso electrónico transfronterizo sin poner en riesgo la protección de los inversionistas y ampliar la colaboración en programas de capacitación para los reguladores y supervisores de bancos). La agenda que propone la ASPAN busca mayor "seguridad" para las inversiones estadounidenses en los principales ejes de acumulación de capital.

El TLCAN Plus significa, también, una vía más de presión para que las grandes corporaciones se beneficien de una tercera generación de reformas estructurales en el país. Bajo la visión de las corporaciones transnacionales y del gobierno de Fox, el hecho de no haber llevado a cabo las reformas es la razón de que México haya quedado fuera del grupo de las diez economías más grandes del mundo al descender al lugar 12 (se encontraba en el número 10) en el listado del Banco Mundial (BM) elaborado con base en el tamaño y desempeño de 184 economías. India fue quien desplazó a nuestro país, pasando del doceavo al décimo lugar, mientras Corea permaneció en el onceavo10.

Un ejemplo claro donde las corporaciones estadounidenses ejercen presión para abrir el mercado es el sector energético mexicano que, como bien señala el investigador John Saxe-Fernández, es el meollo del TLCAN Plus11. De esta forma, los postulados mencionados sobre el sector energético expresan las exigencias estadounidenses en la materia: desregulación, privatización y exportación masiva del crudo mexicano a precios preferenciales. En otras palabras, se asegura el dominio estadounidense sobre el sector energético mexicano, así como la explotación de los recursos naturales de nuestro país, al afirmar que "estos acuerdos tienen como objetivo fortalecer los mercados de energéticos de América del Norte, colaborando en el incremento de la oferta confiable de energía para satisfacer las necesidades de la región, facilitando las inversiones en infraestructura energética"12.

Otro rubro previsto en el proyecto del ASPAN-TLCAN Plus son las reglas de origen. En julio de 2004, la Comisión de Libre Comercio del TLCAN (conformada por los ministros de comercio R. Zoellick, F. Canales Clariond y J. Peterson) acordó "preliminarmente" flexibilizar aún más las reglas de origen del TLCAN en sectores de alimentos, bienes industriales y de consumo, que concentran la mayor parte del comercio trilateral. Los cambios afectarán el intercambio de mercancías con un valor de 20 mil millones de dólares. Mientras tanto, el grupo de trabajo de reglas de origen buscará una mayor liberalización en químicos, farmacéuticos, plásticos y hule, vehículos automotores y sus partes, calzado y cobre, así como en los productos a los cuales los países del TLCAN aplican un trato de nación más favorecida (arancel cero)13.

Sobre las reglas de origen, la ASPAN contempla reducir los costos de transacción en el comercio de bienes, liberalizando los requisitos para obtener un trato libre de aranceles conforme al TLCAN, incluso, mediante la reducción de los costos asociados a las reglas de origen de los bienes comerciados entre los tres países. Cada país debe implantar procedimientos que hagan expedita la ejecución de las modificaciones a las reglas de origen14.

Resulta preocupante que entre los problemas a considerar por los gobiernos en la agenda de la prosperidad –no se dice resolver, pues ello no se logrará con la instrumentación de las acciones que conlleva la alianza– se encuentran aquellos que en su mayoría forman parte de los asuntos no resueltos en el marco del TLCAN y que han sido dañinos para las poblaciones de los tres países:

1. Reglas de origen y aranceles.

2. Facilitación de negocios.

3. Bienes industriales.

4. Medidas sanitarias y fitosanitarias.

5. Biotecnología agrícola.

6. Comercio electrónico y tecnologías de la información.

7. Transporte.

8. Servicios financieros.

9. Energía.

10. Medio ambiente.

11. Salud.

12. Capital humano.

El informe de los noventa días

Con el inicio de la puesta en marcha de acciones en el marco de la ASPAN, el 23 de marzo de 2005, se anunció que también se entregaría un primer informe de resultados que contemplaría los primeros noventa días de trabajo y los resultados de las primeras consultas, garantizadas para el sector privado (que se incorporarían a planes de acción), cuya fecha límite era el 23 de junio del mismo año y que fue presentado por los coordinadores generales del proyecto. Cabe señalar que, a partir de esta última fecha, la ASPAN será evaluada de manera semestral y cada grupo de trabajo presentará sus reportes. Aún más importante y alarmante es que se entra en la etapa de aplicación de los compromisos adquiridos, sin que en México se conozcan los alcances de este acuerdo que profundizará la supresión de las barreras al comercio, la inversión, la investigación y la educación.

En la lectura del "Reporte a los mandatarios" llama la atención que hay medidas exclusivas para Canadá que no incluyen a México, y otras exclusivas para México que no incluyen a Canadá. Canadá y Estados Unidos han avanzado en distintas materias y lo que pretenden con la instrumentación de los lineamientos de la ASPAN es una profundización de la aplicación de medidas que, en muchos casos, responden a cuestiones de tecnología avanzada aplicada a sistemas de control fronterizo u otros. El trato es entre iguales; no obstante, con México se hacen señalamientos específicos de ayuda que deberán ponerlo a la vanguardia. Esto representa modernización de algunos sectores, cediendo soberanía, pero nunca representará un reconocimiento de asimetrías, como en su momento quiso plantearlo algún funcionario de la administración federal mexicana15.

Espacio y transporte aéreos

Varias tareas quedaron encomendadas en el plano del espacio aéreo. En 2004, se firmó un acuerdo trilateral para crear un sistema de aumentación satelital bajo el cual serán instaladas 5 estaciones en Canadá y México en el verano de 2005. Este sistema, basado en el Sistema de Posicionamiento Global (SPG), incrementará la precisión de la navegación a lo largo de América del Norte fortaleciendo la seguridad operacional de la aviación. La capacidad de este espacio también fue modificada al instrumentarse un acuerdo sobre la reducción de los mínimos de separación vertical, desde enero de 2005, lo cual, según el reporte a los mandatarios, señala que permite tener rutas más eficientes y reduce los costos para operadores aéreos y pasajeros, justo cuando las líneas aéreas están instrumentando estrategias para ello16. Otra de las labores en este plano es la de la armonización de sistemas de navegación, lo cual redundará en los estándares de navegación, simplificará la capacitación y mejorará la eficiencia de los operadores aéreos17.

En lo que toca al transporte aéreo, se busca tener un régimen regulatorio compatible para facilitar la aviación privada. Estados Unidos y México trabajarán en el desarrollo de un acuerdo bilateral de seguridad en la aviación (BASA). Mediante dicho acuerdo, Estados Unidos fortalecerá la supervisión de compañías mexicanas que producen partes y componentes para la industria aeroespacial18. Con este propósito, ambas partes firmarán un memorando de cooperación que será el primer paso concreto hacia la conclusión del BASA, bajo el cual determinadas partes y productos aeronáuticos mexicanos "serían" elegibles para exportarse a Estados Unidos.

Comercio electrónico

Respecto al comercio electrónico, se firmaron una serie de principios comunes que definen el papel del gobierno y del sector privado en la promoción de este mercado para eliminar las barreras para este tipo de comercio en las transacciones transfronterizas. En este apartado se dice que se consultarán a los "actores relevantes" de las pequeñas y medianas empresas sobre acciones para atender sus retos particulares con respecto a la facilitación del tráfico de bajo riesgo en las fronteras, la reducción de trámites burocráticos y la cooperación en materia regulatoria19.

Reglas de origen

En cuanto a reglas de origen, es preciso señalar que en México es inconstitucional que se modifiquen, pues dicho cambio es sólo facultad del Congreso de la Unión, de acuerdo al artículo 73, fracción XXIX de la Constitución mexicana en el que se detallan las facultades del Congreso. Otra opción que tendría el Poder Ejecutivo consiste en la publicación (en el Diario Oficial de la Federación) de algún decreto al respecto, de acuerdo con la Ley de Comercio Exterior; sin embargo, no se ha hecho hasta este momento. Las áreas consideradas para instrumentar cambios en el marco de la ASPAN son electrodomésticos, metales preciosos, maquinaria y partes. Las directrices son flexibilizarlas para reducir costos administrativos, facilitando a los empresarios un tratamiento libre de aranceles para la importación de insumos. Estos cambios tendrán un impacto comercial trilateral estimado entre 20 y 30 mil millones de dólares20. Se consideraron tres paquetes de modificaciones. Actualmente, se ha establecido el compromiso de concluir el tercer paquete de negociaciones de cambios "ambiciosos" para el primero de mayo de 2006 y no se hace mención de someterla a ratificación de los congresos.

La cuestión energética

Respecto a la energía eléctrica, las empresas norteamericanas tendrán un mayor posicionamiento en el sector eléctrico mexicano, en el cual compiten también con la Unión Europea, en lo que a fuentes alternas como la hidroelectricidad o energía eólica representan, a lo que se adiciona la debilidad tecnológica y financiera en México.

En este contexto, Estados Unidos pretende obtener un suministro confiable y precios razonables de la energía, creando las condiciones políticas que promuevan esta premisa. Las áreas que comprende este rubro son regulación, eficiencia energética, gas natural (incluyendo gas natural licuado), ciencia y tecnología, confiabilidad de las redes de transmisión eléctrica, producción de arenas bituminosas, energía nuclear, hidrocarburos e información, estadísticas y proyecciones energéticas. Se ha concretado una iniciativa para gas natural, con el fin de dar respuesta a una serie de asuntos relacionados con el mercado –que incluye producción, transporte, transmisión, distribución, consumo, intercambio comercial e interconexiones– lo cual va enfocado a promover un mayor intercambio regional e inversión en la región21.

Los tres países han establecido un grupo de expertos en materia regulatoria22 para coordinar acciones encaminadas a la infraestructura, así como ahorro en costos. Canadá y Estados Unidos han establecido un grupo de trabajo en materia de confiabilidad eléctrica que se orientará hacia el Consejo de Confiabilidad de América del Norte –NERC por sus siglas en inglés– (tal como se está realizando con otros sectores como el de la siderurgia o la víspera de la creación de uno en materia automotriz), consejos regionales y hacia una organización de Confiabilidad Eléctrica –ERO, por sus siglas en inglés– que pueda operar sobre bases internacionales. México dará sus primeros pasos en esta operación.

Además, el secretario de Economía mexicano, Fernando Canales Clariond, admitió que durante la reunión trinacional, que tuvo lugar el 26 de junio en Canadá, se establecieron las bases para ampliar las líneas de interconexión para la compra y venta de electricidad, petróleo y gas, como parte del proceso de integración regional que se busca con la ASPAN. El tema se contempla genéricamente para ampliar las interconexiones que ya existen, pero se requieren en mucha mayor proporción de cables y ductos entre los tres países para aprovechar los excedentes y transportar por sistemas preestablecidos electricidad, gas e hidrocarburos, lo que reduciría costos, ya que por ferrocarril, barco o transporte terrestre es más caro. Está previsto que los puntos de interconexión se incrementen, a través de una mayor inversión en infraestructura en comunicaciones y transportes y en el sector energético’’23.

Entre México y Estados Unidos existen por lo menos 11 puntos de interconexión de gas natural en la frontera: seis pertenecen a Pemex Gas y Petroquímica Básica, uno más lo comparte con Gasoductos de Chihuahua y el resto son propiedad privada, como Compañía Nacional de Gas en Piedras Negras, Distribuidora de Gas Natural de Mexicali, Transportadora de Gas Natural de Baja California y Mexicana de Cobre, en Nacozari, Sonora. Asimismo, hay por lo menos una decena de interconexiones eléctricas entre ambos países a través de la Comisión Federal de Electricidad y diversas empresas eléctricas del sur de Estados Unidos.

Inversión

Por lo que toca a inversión, según el secretario de economía, Fernando Canales Clariond, México, Estados Unidos y Canadá buscarán mecanismos que permitan atraer más inversiones al país, procedentes de sus dos principales socios comerciales, con el propósito de generar más oportunidades de trabajo para que los mexicanos "se queden en casa con una buena oportunidad de empleo y mejores remuneraciones"; no obstante, dijo, esto tendrá resultados a largo plazo24. Cabe señalar que los beneficios de la inversión norteamericana en México sólo han llegado a los promotores de la ASPAN: las corporaciones transnacionales.

México tendrá que invertir para incrementar la oferta doméstica de combustibles con bajo contenido de azufre. A cambio, recibirá asistencia técnica por parte de Estados Unidos y Canadá25.

Sectorialización

Con la instrumentación de la ASPAN se busca una mayor integración entre empresas mexicanas, estadunidenses y canadienses, en primera instancia, mediante sectores que en México han probado ser altamente exitosos, como el del acero, automotriz, eléctrico y electrónico, para más adelante incorporar a otros que tienen un alto potencial y que cuentan con herramientas fuertes en el país como logística, infraestructura y mano de obra.

En el sector automotriz se integrará un Consejo trinacional que apoye la competitividad del propio sector y las autopartes. Se pretende que el consejo ayude a identificar los temas que impactan a la industria, desde regulaciones hasta asuntos fronterizos26.

Los miembros del TLCAN y sus industrias siderúrgicas han acordado atacar a la competencia desleal y ampliar la integración regional. Dicha integración sirve para presentar un frente común en negociaciones como la del Acuerdo sobre Subsidios Siderúrgicos, en el seno de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), y la situación de los acuerdos de libre comercio en el marco de la Organización Mundial de Comercio (OMC). También, se comprometieron a reunirse, tanto en diciembre para intercambiar apreciaciones sobre la reunión ministerial de la OMC a efectuarse en Hong Kong, como en marzo de 2006 para analizar sus sistemas de monitoreo de importaciones, lo que demuestra que no podemos separar el avance de los procesos regionales de lo que se negocia en otras instancias internacionales y cuáles son las visiones que se imponen.

En noviembre de este año, dichos actores entregarán un informe al Comité Norteamericano de Comercio del Acero (NASTC, por sus siglas en inglés), el cual contendrá un programa detallado para concretar las prioridades de la estrategia del sector en el marco de la ASPAN27, aunque no se trabaja desde hace sólo unos meses, sino desde hace dos años en el seno del comité para contrarrestar las debilidades competitivas que entorpecen el desarrollo de la industria regional y los retos que tienen en el exterior, los cuales consisten en:

1. La práctica desleal del comercio.

2. Los subsidios gubernamentales que algunos países otorgan a sus sectores fabriles.

3. La posición de China como nuevo exportador neto de acero para el que la zona del TLCAN resulta muy atractiva.

4. Los aumentos en los precios del metal financiados por los gobiernos y la volatilidad de los mismos.

Países como China, India, Egipto, Irán y Bielorrusia aumentaron su producción en el primer trimestre de este año, en tanto que la industria de Norteamérica mantuvo su producción sin ningún cambio. De acuerdo con algunos especialistas, este incremento se debe a que hay mayor intervención del gobierno en esas economías y que aún en países con economías de mercado cuentan con programas que fomentan la producción de acero de forma desleal, lo cual refleja más la posición del sector norteamericano en su conjunto.

La principal propuesta del gobierno mexicano en esta materia es la imposición permanente de cuotas compensatorias por parte de los socios del TLCAN a países que incurran en prácticas desleales, en vista de que esta industria es vital para la prosperidad y la seguridad del área.

La industria siderúrgica de México28 reconoce que el gobierno no cuenta con recursos para armar y defender casos por prácticas desleales contra todas las importaciones subvaluadas o procedentes de países que otorgan apoyos a sus acereros. Ante esta perspectiva, el sector depende de la correcta aplicación del arancel de nación más favorecida, y naciones como Rusia, Brasil, China, India y Turquía son las principales beneficiadas de una utilización ineficiente de este tipo de arancel.

Cruces transfronterizos

Estados Unidos y Canadá integrarán un compendio sobre infraestructura fronteriza y desarrollarán un plan para inversiones en infraestructura prioritaria en puertos terrestres de entrada, mejorarán la información del tráfico y el comercio fronterizo, agilizarán el movimiento de bienes y personas en ésta área, intensificarán el uso de tecnologías de apoyo y mejorarán la planeación y coordinación del transporte fronterizo.

Estados Unidos y México desarrollarán métodos para detectar cuellos de botella y se pondrán en marcha proyectos de bajo costo y alto impacto. Se construirán carriles rápidos en 2006 y se trabajará en un servicio seguro de cruce entre El Paso y Ciudad Juárez29.

Salud

Se crearán estándares comunes con bases científicas en materia alimentaria y de salud30. Se desarrollarán protocolos de cooperación y asistencia mutua para proteger, prevenir, proteger y responder a emergencias transfronterizas, con el fin de facilitar el intercambio de personal técnico e insumos médicos; se combatirá la influenza; se concluirá un memorando de entendimiento entre Canadá y Estados Unidos para examinar métodos que mejoren el monitoreo de agentes patógenos, así como el establecimiento de un sistema de alerta temprana de enfermedades infecciosas.

Se creará un mecanismo en América del Norte para facilitar el intercambio de información sobre la seguridad en los productos farmacéuticos.

Otros asuntos

Con el fin de favorecer el ambiente de negocios, las partes convinieron acuerdos en diversas materias. Una de ellas es la propiedad intelectual. Para 2006, los tres países buscarán desarrollar una estrategia coordinada con el fin de combatir la piratería y las imitaciones ilegales de productos originales.

Se modificará el apéndice de profesiones del tratado ante la Comisión de Libre Comercio mediante un documento trilateral.

Se firmó una declaración de intención para la "conservación de las aves silvestres de América del Norte y su hábitat". Este acuerdo no es vinculante.

Se atendrá la contaminación del aire por parte de embarcaciones, a través de la integración coordinada de datos, un inventario de emisiones marinas y el monitoreo de la calidad del aire. Se revisará el Acuerdo para la calidad de las aguas de los Grandes Lagos.

Se promoverá la terminación de un acuerdo de cooperación para evaluar el impacto ambiental transfronterizo con base en los proyectos propuestos31.

Seguridad: la política de seguridad estadounidense es la continuación de su política económica

Estados Unidos ha tenido la intención de vincular temas prioritarios de su seguridad nacional desde que se iniciaron las negociaciones del TLCAN. En l994, William Perry, secretario de Defensa de William Clinton, planteó la necesidad de "complementar al TLCAN con una integración militar para América del Norte"32.

Esta visión encaja perfectamente con el deseo del presidente Fox de que con la conformación de la comunidad norteamericana, la región se convierta en la "más segura del mundo"33. De manera complementaria, y antes de que se formalizara la estrategia de la ASPAN, el gobierno foxista reforzó la seguridad de su vecino del norte al aceptar la vigilancia y la revisión de pasajeros en los aeropuertos mexicanos (que ahora se aplicará a cargamentos de bienes y mercancías) por parte del FBI (Federal Bureau of Investigation, por sus siglas en inglés) y el monitoreo a la comunidad musulmana residente en México, entre otras medidas.

En 2002, Estados Unidos creó el Comando Norte, con la misión específica de "conducir operaciones para disuadir, prevenir y vencer amenazas y agresiones dirigidas a Estados Unidos y sus territorios e intereses"34. El área de responsabilidad del Comando Norte incluye aire, tierra y mar que circundan Estados Unidos continental, Alaska, Canadá35 y México. De esta manera, nuestro país se convierte en parte del frente interno estadounidense en su guerra contra el terrorismo.

Adicionalmente, en México se está creando una estructura legal que sintoniza para demostrar el "espíritu de colaboración" con el concepto defensivo del Comando Norte. La Ley de Seguridad Nacional y las iniciativas para la salida de tropas mexicanas al extranjero, así como la admisión y estacionamiento de tropas extranjeras en territorio nacional son ejemplos de ello.

Es en este ambiente de "cooperación" que el 23 de marzo de 2005 se concreta la agenda de seguridad, cuya meta es defender a América del Norte no solamente de amenazas externas, sino, también, de "amenazas internas", con el objetivo de hacer "más competitivas a las empresas"36.

Esta agenda incluye el compromiso trilateral de desarrollar estrategias para mejorar el flujo legal de personas y mercancías, combatir amenazas extraterritoriales (terrorismo, crimen organizado, tráfico de personas y contrabando de bienes), fortalecer las alianzas sobre "información de inteligencia", proteger la "infraestructura fundamental" y la revisión de mercancías y personas, "previos a su partida de un puerto extranjero y en el primer puerto de entrada a América del Norte"37. Las acciones establecidas van encaminadas a fortalecer la seguridad en la aviación, a mejorar la transportación marítima y la seguridad en los puertos así como a desarrollar un método común para responder a "incidentes" terroristas transfronterizos y, por último, desastres naturales38.

En la prevención y respuesta a amenazas dentro de América del Norte se contemplan acciones tanto en el espacio aéreo como el marítimo39, bajo el pretexto de la guerra contra el terrorismo, el narcotráfico y el crimen organizado. Por ello, se concluirán protocolos que permitan afrontar incidentes que impacten las actividades fronterizas y se fortalecerán las capacidades para responder a incidentes marítimos y reducir el impacto negativo en el comercio en esta área geográfica.

Otros espacios afectados serán el de la procuración de justicia (pues tendrá que ser capaz de responder a incidentes terroristas), así como los sistemas de comunicación, que tienden a ser más compatibles en operativos de respuesta y reacción. Los juegos olímpicos de invierno que se celebrarán en Vancouver, Canadá, estarán enmarcados por ejercicios de prevención de contingencias40.

La administración foxista colabora también con la seguridad de la zona del Comando Norte adoptando una política que busca frenar desde nuestras fronteras el flujo de trabajadores migrantes procedentes de Centroamérica. En nuestra cada vez más militarizada frontera sur aumentan las detenciones de migrantes centroamericanos con destino a Estados Unidos.

Es preocupante ver como en la parte que se refiere a "amenazas transnacionales", dentro de la ASPAN, se menciona a los migrantes indocumentados, recomendando: "reforzar la cooperación en la lucha contra actividades criminales y terroristas de índole transfronterizo, así como garantizar (su) repatriación segura, ordenada, digna y humana (…) de zonas de alto riesgo"41. Esto hace prever mayor violación a derechos humanos de connacionales y la continuación del desplazamiento de los flujos a zonas de alto riesgo como Agua Prieta, el Sásabe y el desierto de Sonora42.

Aunque el gobierno de México, en un principio, aseveró que el tema de la migración no se incluiría en el "nuevo TLCAN", argumentando que se trataba de un tema bilateral entre Estados Unidos y nuestro país y tampoco se firmará un acuerdo migratorio en el marco de la ASPAN, sí se están incluyendo medidas que resultarán en el maltrato a los migrantes durante su repatriación (el telón de fondo del terrorismo lo confirma), debido a que la circulación a lo largo de la frontera norte de México se ha incrementado en los últimos 11 años, en parte porque "las transnacionales ponen sus condiciones; además, porque se ha optado por las maquiladoras en lugar de instrumentar una política de desarrollo industrial y agrícola nacional"43.

Cabe apuntar que los nuevos estados de la República Mexicana que expulsan migrantes con considera-bles incrementos son denominados como regiones emergentes (Veracruz, Guerrero, Oaxaca, Estado de México, Puebla, Hidalgo y Distrito Federal). A esta lista se agrega Chiapas, una de las entidades con más graves condiciones de marginalidad, altos porcentajes de analfabetismo, viviendas en hacinamiento y sin agua entubada, baja escolaridad y con el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita y la esperanza de vida más baja en el país.

El Consejo Nacional de Población (Conapo) ha constatado el aumento de los flujos migratorios chiapanecos, al señalar que en 1990 se contaron 6 mil 318 personas nacidas en Chiapas que residían en Estados Unidos. Para el año 2000, esta población ascendió a 24 mil 100 personas y, en 2003, se registraron 32 mil 622 personas44. Ésta institución también asegura que si no somos capaces de incentivar nuestra economía y de ofrecer oportunidades a la población en edad laboral para que encuentre empleos en nuestro país, ese factor estructural continuará operando en favor de la migración hacia Estados Unidos, como sabemos, en un ambiente de antiinmigración.

A ello hay que agregar que una cuarta parte de los mexicanos que cruzan la línea fronteriza en calidad de indocumentados viven por debajo de la línea de pobreza, lo cual representa 8 por ciento del total de las personas pobres en Estados Unidos; 45 por ciento de los migrantes mexicanos están en el rango de pobreza y 55 por ciento no cuenta con la cobertura de algún sistema de salud, de acuerdo con los análisis del Conapo. Calcula que en 2004 residían en Estados Unidos 10.2 millones de mexicanos, con mucho, el grupo extranjero más numeroso en aquel país; sin embargo, al menos la mitad de ellos enfrentan un elevado grado de vulnerabilidad y exclusión.

En otro orden de ideas, es necesario señalar que en el marco de la ASPAN se da un tratamiento distinto a Canadá y México en el tema de la seguridad; por ejemplo, Estados Unidos intercambiará funcionarios entre diversos centros (el National Targeting Center y el National Risk Assesment Center)45 y fomentarán un análisis coordinado de riesgos para fijar las prioridades de las iniciativas de colaboración en materia de ciencia y tecnología en todas la áreas de seguridad interna;46 además, entre el 9 y el 11 de mayo de 2005 se llevaron a cabo tres ejercicios de seguridad portuaria que evaluaron la capacidad de respuesta conjunta ante posible ataques terroristas a lo largo de la frontera Estados Unidos y Canadá, particularmente, en la región de los Grandes Lagos, Sault Sante Marie y Detroit47. Mientras tanto, con México se identificarán procedimientos y lineamientos para establecer un "Programa de procesamiento de traficantes de personas a lo largo de la frontera suroeste"48.

Entre los acuerdos que dan forma a la ASPAN, figura el establecimiento en las fronteras de "la tecnología necesaria’’ para evitar la entrada de "viajeros de alto riesgo’’ y agilizar el ingreso de "viajeros confiables’’. Para ello, México, al igual que sus contrapartes, tendrá que poner en operación una tarjeta inteligente o, como la llaman en estos documentos, ‘’identificación biométrica’’, que será presentada en todos los pasos fronterizos y puestos de migración del país. Se desarrollarán estándares "seguros" para producir documentos de estatus migratorio y de nacionalidad a menor costo, con el fin de obtener una producción óptima antes del 1 de enero de 200849. A partir de la segunda mitad de 2005, se abre un plazo de 12 meses para probar esta nueva tecnología y otro de tres años para elaborar un "registro único e integral’’ de lo que en el futuro se considerará "viajeros confiables’’50. Además, se fomentará un mecanismo recíproco para intercambiar información sobre los programas de monitoreo de viajeros sin visa de los tres países51.

Para incrementar la "eficiencia del flujo seguro de tránsito de bajo riesgo" se consideró la expansión del Reto Detroit/Windsor en 25 por ciento a otros puertos de entrada terrestre de América del Norte, es decir, se está trabajando en la operación de túneles y puentes de este corredor52, y la evaluación de la posibilidad de incluir a mexicanos en el Programa piloto Vancouver NEXUS-Air a otros puntos para la internación aérea estadounidense en Canadá53.

Los gobiernos locales, provinciales y estatales, así como el sector privado tendrán que considerar programas para reducir de manera sustancial los tiempos de espera mediante programas piloto de puertos de entrada de bajo riesgo para uso exclusivo de usuarios inscritos en los programas de viajeros y comercio confiable54, lo cual es profundamente segregacionista.

Las palabras impedir o evitar tienen un significado literal en el Reporte a los mandatarios e implican, entre otros asuntos:

-Asegurar el intercambio de información sobre individuos y carga de alto riesgo en tiempo real.

-La negociación de acuerdos de monitoreo de información de terroristas y la valoración de otros medios de contacto.

-Concluir en 18 meses el acuerdo sobre intercambio de información de visas entre Estados Unidos y Canadá.

-Finalizar protocolos para el intercambio de información de carga de alto riesgo.

-Instaurar un patrón común de procedimientos y políticas para el procesamiento de visas de visitantes, inspecciones, reconocimiento de visas, tiempo de permanencia, medidas de control de calidad, así como de apelaciones y revisión de casos.

-Diseñar criterios compatibles de alertas sobre posibles terroristas y criminales55.

En el transcurso de 18 meses (contados a partir del 23 de junio de 2005) se efectuarán controles a la exportación de fuentes radioactivas para minimizar el riesgo de su traslado ilegal o que puedan tener usos criminales (bombas sucias)56. Como también se prevén riesgos en la importación de alimentos, se compartirán técnicas para determinar su grado de riesgo y evitar tragedias en el sector agrícola.

En otro orden de ideas, habrá una adecuación de los sistemas de visado mexicanos para homologarlos con los de Estados Unidos.

En el reporte a los presidentes Vicente Fox Quesada, George W. Bush y el primer ministro canadiense, Paul Martín, que suscribieron los ministros de comercio, seguridad interna y relaciones exteriores de los tres países, se firmó una iniciativa para homologar políticas migratorias que prevén requerimientos de admisión y estándares de política de visados57. En los próximos meses deberán desarrollarse los marcos de referencia sobre dichos visados. Para ello, se establecerán, como parte del plan piloto, agentes estadounidenses de aduanas y migración en el aeropuerto internacional de Cancún, Quintana Roo. En "reciprocidad’’, el gobierno de Washington permitirá que agentes mexicanos realicen labores similares en la terminal aérea de Atlanta.

No cabe duda de la posición subordinada del gobierno mexicano ante las razones que el secretario de gobernación de México, Carlos Abascal Carranza, arguye para justificar sus acciones: "Enfrentamos un reacomodo en las alianzas mundiales’’ y, en consecuencia, "el alineamiento de las agendas particulares’’58; además, durante la reunión de los países integrantes de la ASPAN, realizada en Ottawa (27 de junio de 2005), sostuvo que México "está obligado a compartir esquemas de seguridad para hacer un frente común a las amenazas del terrorismo y el crimen organizado transnacional. Eso pesa de manera señalada en las agendas nacionales’’59.

Un proceso antidemocrático más

Es de llamar la atención que, después de casi cinco años de la declaración anexionista del presidente Fox, se estén instrumentando acciones más concretas para su realización. Cabe señalar que, además, dichas acciones llevan la marca antidemocrática de cualquier negociación internacional que haya llevado a cabo el gobierno mexicano en los últimos 15 años: no hay consultas reales a la ciudadanía.

Entre el 11 y el 29 de abril de 2005, funcionarios con nivel de subsecretario en México (llamados "líderes operativos") fueron responsables de incluir en los trabajos a otras dependencias relevantes, así como realizar consultas con actores clave del sector privado (garantizadas a lo largo del proceso de instrumentación de la ASPAN)60 y "los demás interlocutores relevantes" que pudiera haber61. Esto quiere decir que la sociedad civil mexicana no es llamada ni siquiera por su nombre, lo cual está acorde con el trato que se le otorga: sus ideas y propuestas son recibidas sólo mediante correo electrónico y no hay posibilidad abierta de discusión, sobre todo, en un tema al cual se han dedicado años de elaboración de propuestas alternativas.

Sin embargo, Fernando Canales Clariond, Secretario de Economía, rechazó que algún sector social o productivo de México haya sido excluido de las negociaciones para la ampliación del TLCAN y señaló que "si alguien tiene más aportaciones o comentarios son bienvenidos’’62.

En el caso de México, las voces no consultadas y aquellas consulta-das a medias se levantaron. En el ámbito de las organizaciones civiles y sociales, la Red Mexicana de Acción frente al Libre Comercio (RMALC) denunció, mediante una carta abierta, que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), a través de la Unidad de Atención a las Organizaciones Sociales, envió, el 9 de junio de 2005, un correo electrónico a diversas personas y organizaciones para informarles que la SRE estaba llevando a cabo una consulta electrónica, mediante un mecanismo de cooperación que "pretende complementar los esfuerzos bilaterales y trilaterales que actualmente se están realizando en materia económica y de seguridad, al mismo tiempo que revitaliza otros aspectos de la cooperación en la región"63. La complementación a que se hace referencia no es, fue o será posible pues, como se observará más adelante, el informe proclamado después de tres meses de la presentación de la ASPAN ya contiene resultados y avances concretos en los que no se refleja ninguna consulta o propuesta que provenga de y beneficie a los pueblos.

Con estos antecedentes, se sabe que no hay garantías de que las propuestas sean realmente tomadas en cuenta, y se replican instancias de legitimación de consultas como en las negociaciones para construir el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) o el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

En la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión se hicieron las observaciones pertinentes. A propuesta del Partido de la Revolución Democrática (PRD), la Comisión Permanente analizó citar a comparecer a los secretarios de Gobernación y de Relaciones Exteriores, Carlos Abascal y Ernesto Derbez, respectivamente, con el fin de que explicaran la negociación con Estados Unidos y Canadá en torno a la ASPAN.

La diputada Diana Bernal señaló que en las negociaciones de la ASPAN, el presidente Vicente Fox ha revivido el método de negociación discrecional con el que fue aprobado el TLCAN hace 11 años y por el que se provocó un enorme daño a diversos sectores del país, entre ellos el agropecuario64.

Aunque en el texto de la agenda para la prosperidad se hace referencia a que las modificaciones en materia de reglas de origen y aranceles pasarán por la consideración del Senado, en la cumbre tripartita de Waco, Texas, se firmó un "acuerdo ejecutivo" con sus dos conocidas agendas. Al no tener carácter de convenio internacional, no pasaron por la aprobación de los tres congresos nacionales y contienen resoluciones "muy delicadas" para el interés de México65.

Conclusiones

Según el enfoque dominante de libre mercado66, el mercado mundial por sí mismo asigna y desarrolla las mejores posibilidades para cada país. El libre comercio no implica solamente abrirnos al comercio mundial, nos obliga a renunciar a ser sujetos activos de nuestro futuro y dejar que el mercado decida por nosotros. De acuerdo con este postulado no es necesario pensar qué país queremos y podemos ser; simplemente, hay que eliminar cualquier traba al mercado mundial y el propio mercado se encargará de ofrecernos el mejor de los países.

En la ASPAN se han impuesto los intereses estratégicos y la agenda de Estados Unidos. Los temas importantes para México como migración, desarrollo regional y competitividad recibieron una atención apenas retórica, mientras se impuso el tema de la seguridad, definida e impulsada por la administración Bush.

Para promover los intereses de la población mexicana en niveles de ingreso y coeficientes de ahorro e inversión, capaces de sostener un proceso de desarrollo en la economía global, lo primario es la construcción de una capacidad productiva, organizativa y negociadora nacional para actuar efectivamente en el entorno global y balancear las perspectivas de los intereses de las naciones con las que interactuamos.

Consecuentemente, proponemos los lineamientos siguientes para desarrollar este planteamiento:

-Realizar evaluaciones públicas sobre los impactos del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, guiados por el objetivo común de encontrar mecanismos complementarios que protejan la planta productiva, los derechos laborales y el medio ambiente, y de propiciar la renegociación de algunos aspectos de este tratado, particularmente, del capítulo agrícola y de las normas sobre regulación de inversiones, con objeto de establecer mecanismos equilibrados y justos que reconozcan asimetrías. Se deben eliminar barreras neoproteccionistas instrumentadas por autoridades de Estados Unidos, como ha sucedido con respecto al acceso de camiones y diversas frutas y verduras mexicanas a su territorio.

-Incorporación definitiva de los órganos legislativos en materia de negociación, seguimiento y ratificación de los acuerdos comerciales y de inversión.

-Revisión del capítulo XI del TLCAN, que otorga el trato nacional e impide la fijación de "requisitos de desempeño", ya que ello limita las posibilidades de instrumentar políticas de fomento económico, de desarrollo industrial y regional vinculadas a la regulación de la inversión extranjera.

-Revisión de las normas aplicables al comercio de cereales, oleaginosas, lácteos y carnes para establecer normas de comercio justo que permitan el bienestar de los productores mexicanos y los proteja de subsidios externos, permitiendo una competencia equilibrada.

-Los trabajadores internacionales son parte del proceso de globalización económica, lo que obliga a intensificar acciones en defensa de su integridad, identidad y cultura. No aceptamos que los migrantes mexicanos sigan siendo tratados como intrusos en sociedades a las que han contribuido de manera fundamental. Es necesario promover y defender los derechos humanos, sociales, culturales y políticos de trabajadores mexicanos internacionales y sus familias. Demandamos garantizar plenamente los derechos políticos, como el voto cuantificable en México, de los mexicanos que viven en el exterior, con el fin de construir en nuestra nación una democracia sin sectores excluidos.

-Es ineludible incorporar el tema migratorio en el marco del TLCAN. Debe replantearse la relación que sobre la materia tenemos con EU y con otras naciones, con el objeto de garantizar la tolerancia hacia la diversidad y la aplicación plena de los convenios internacionales sobre migrantes, poniendo término al clima de violencia, racismo y xenofobia existente en la frontera y en diversas regiones.

-La inversión extranjera debe ser regulada por el Estado, precisamente, para que juegue un papel positivo en el desarrollo nacional. Sin embargo, regulación no quiere decir trabas burocráticas, tampoco proteccionismo de ineficiencias y falta de calidad, quiere decir, orientar, incentivar, crear condiciones para que haya ganancias razonables que a la vez cooperen con el desarrollo nacional. Deben plantearse mecanismos para que la inversión extranjera tenga un efecto de arrastre sobre el resto de la economía con la consiguiente generación de empleos indirectos.

-En conclusión, se requiere una política económica alternativa que nos permita encarar los retos de la globalización, a partir de un proyecto nacional de desarrollo sustentable, definido democráticamente y que garantice la mejoría en los niveles de vida, empleo, salud, educación y vivienda de la población. Defendemos la empresa pública en sectores que la Constitución señala como facultad exclusiva del Estado mexicano: petróleo, petroquímica básica, electricidad y energía nuclear, entre otros. Debe fortalecerse la competitividad de las micro, pequeñas y medianas empresas y del sector social de la economía para elevar su participación en el mercado interno y en las exportaciones. Apoyar al sector agropecuario y silvícola, con el objetivo de recuperar la soberanía y autosuficiencia alimentaria, preservar nuestra biodiversidad, cultura y prácticas sustentables de producción, así como regular el capital especulativo y promover la inversión productiva y, finalmente, fortalecer las regulaciones sociales y ambientales.

 

* Profesor de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México y Director del IERD. Este trabajo contó con la colaboración de Marcela Orozco Contreras, investigadora del área internacional del Instituto de Estudios de la Revolución Democrática, y fue presentado en la conferencia del mismo nombre realizada el 28 de septiembre de 2005, en la Facultad de Economía de la UNAM.

1 Una primera versión de estas tesis se expuso en mi texto: "El Estado mexicano, el sistema mundial de comercio y la cooperación para el desarrollo", publicado en el libro: Hacia una política exterior de Estado, Cárdenas, Raymundo (coordinador), Cámara de Senadores, México, 2002. Posteriormente, fue desarrollada en varias ponencias que presenté en foros organizados por la Fundación Friedrich Ebert en 2004 y 2005 (Quito, Ecuador y en México). Recientemente, se publicó un artículo de Alejandro Villamar sobre este tema titulado: "TLC plus, el nuevo desafío a la nación mexicana", en el número 125 de la revista Coyuntura. Este apartado incorpora elementos del análisis de Villamar, de los autores que se mencionan en las notas y en los ensayos previamente enunciados.

2 Del 4 al 7 de septiembre de 2001, el presidente Vicente Fox llevó a cabo una visita de Estado a Estados Unidos de América, la cual incluyó diversos eventos en Washington, D.C. y Toledo, Ohio. Al término de ésta, el presidente Fox viajó en visita de trabajo a Miami, Florida (Información disponible en http://www.presidencia.gob.mx/actividades/girasinternacionales/?contenido=1751&pagina=13).

3 Una página electrónica denominada "Sociedad para la prosperidad…Da resultados" (http://www.p4pworks.org/p4p.php?seccion=antecedentes). Se trata de un informe a los presidentes en noviembre de 2004. A continuación, se detallan algunas actividades importantes, enfocadas y concentradas entre Estados Unidos y México, dadas en el marco de esta iniciativa y descritas en esta fuente:

-En diciembre de 2001 y febrero de 2002, se celebraron seminarios en Mérida y Washington, con la participación de líderes empresariales, académicos y funcionarios públicos de alto nivel. Se realizó una lluvia de ideas para definir las áreas temáticas y los proyectos concretos que podrían integrarse en el marco de la Sociedad para la Prosperidad.

-Fue en marzo de 2002 cuando los presidentes Fox y Bush presentan oficialmente el Plan de Acción de la Sociedad para la Prosperidad en el marco de la Cumbre de la ONU, en Monterrey. En el plan presentado se definen la visión, misión y objetivos de esta sociedad, así como proyectos concretos.

-En noviembre de 2002, se presenta el primer reporte de avances de la Sociedad para la Prosperidad. En el marco de una reunión binacional México-Estados Unidos, en la Ciudad de México, se anunciaron los avances de los proyectos contenidos en el Plan de Acción y la adición de nuevos proyectos. Asimismo, se decidió que el siguiente paso sería buscar una mayor participación del sector privado en los esfuerzos de la Sociedad para la Prosperidad.

-En el primer Taller Empresarial de la Sociedad para la Prosperidad, en junio de 2003, nace una nueva etapa de la sociedad. Dicho taller se concentra en las oportunidades de crecimiento, desarrollo económico y competitividad, asociando y reuniendo a pequeñas y medianas empresas, grandes corporaciones, organizaciones privadas y a los gobiernos de ambos países (la sociedad generó resultados tangibles, que fueron presentados en ese taller).

4 Villamar, Alejandro, "TLC Plus. El nuevo desafío a la nación mexicana", en Coyuntura, No. 125, enero-febrero de 2005, pp. 48-49.

5 Declaración Conjunta (Waco, Texas, 23 de marzo de 2005), "Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte (ASPAN)". Cabe señalar que en esta fase ya aparece la firma de los tres países integrantes del TLCAN. Como se verá más adelante, Canadá ya había realizado acciones con Estados Unidos y en esta parte sólo se relata los avances acordados con México, por lo que a partir de la reunión de Waco el proyecto es asumido trilateralmente.

6 Álvarez Béjar, Alejandro, "México en el siglo XXI: ¿hacia una comunidad de Norteamérica?", en Memoria, No. 162, agosto de 2002, México.

7 Anteproyecto de presupuesto general 2006 de las Comunidades Europeas para el ejercicio 2006.

8 "Construcción de una Comunidad de América del Norte", informe de un grupo indepen-diente de trabajo patrocinado por el Council on Foreign Relations, el Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales y el Consejo Canadiense de Presidentes de Empresa, mayo de 2005, p. 1. Cabe señalar que este grupo no es el que presenta los resultados y/o avances en la concreción de la ASPAN, ya que estos están a cargo de funcionarios públicos federales.

9 Villamar, Alejandro, Alianza Social Continental y Red Mexicana de Acción Frente al Libre Comercio, 2005.

10 Economías de India, Corea y México: la primera, con un PIB de 691,876 millones de dólares (mdd); la segunda, alcanza los 679,674 mdd y la mexicana, 676,497 mdd.

11 Saxe Fernández, John, "La metástasis del TLCAN", en La Jornada, 8 de marzo de 2005, México.

12 Secretaria de Relaciones Exteriores. "Agenda para la Prosperidad", 23 de marzo de 2005, México.

13 Villamar, Alejandro, o. c..

14 Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte, Reporte a los mandatarios, 2005, p. 17.

15 Para el secretario de Gobernación, la ASPAN tiene la virtud de que sí atiende las diferencias y asimetrías entre los dos países, ya que algunas de las regulaciones acordadas son bilaterales (sólo para Canadá y Estados Unidos) y otras de obligación tripartita. Ver Petrich, Blanche, "Suscriben 300 regulaciones sobre comercio y pasos transfronterizos. Seguridad común, acuerdan México, EU y Canadá. Homologan políticas de monitoreo de viajeros ‘’de alto riesgo’’ y ‘’seguros’’. Incluyen el control de sistemas de visado y crean una tarjeta inteligente", en La Jornada, 28 de junio de 2005, México.

16 Delta Airlines se encuentra en plena restructuración de sus operaciones a nivel global y trabaja para reducir en 30 por ciento las pérdidas que tiene en las rutas de las ciudades de México y Guadalajara a Estados Unidos. En otro orden de ideas, es interesante saber que de los viajeros que salen de la capital de nuestro país, 40 por ciento son ejecutivos, 40 por ciento trabajadores mexicanos en Estados Unidos y sus familiares (étnicos) y 20 por ciento vacacionistas. Guadalajara, por ser una entidad fuertemente expulsora de mano de obra provoca que 70 por ciento de los clientes sean étnicos y 30 por ciento corporativos. Esta línea cuenta con 180 clientes que viajan a Estados Unidos en busca de inversiones y promoción de sus productos. Latinoamérica representa 12 por ciento de los ingresos de la compañía. Ver: El Financiero, 13 de julio de 2005, México.17 Ver: Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte, Reporte a los mandatarios, 2005, pp. 9 y 10.18 Ib. p. 21.

19 Ibid. pp. 7, 23 y 24.

20 Ibid. p. 6.

21 Ibid. pp. 20 y 21.22 Integrado por la National Energy Board (NEB), de Canadá, la Federal Energy Regulatory Comisión (FERC), de Estados Unidos y la Comisión Reguladora de Energía (CRE), de México.

23 La Jornada, 27 de junio de 2005, México.

24 La Jornada, 25 de junio de 2005, México.

25 Ver: Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte, Reporte a los mandatarios, 2005, p. 25.

26 Ibid. p. 19.

27 El Financiero, 13 de julio de 2005, México. Cabe señalar que la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero (Canacero) participa en los trabajos de la ASPAN.

28 Esta industria genera más de 600 mil empleos directos e indirectos, representa el 1.6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, 6.9 por ciento del PIB industrial y 10 por ciento del PIB manufacturero. Cabe señalar que el 90 por ciento de las exportaciones de este sector son destinadas al mercado del Estados Unidos. En 2004, el valor de las exportaciones siderúrgicas se ubicó en 3 mil 541 millones de dólares (50.5 por ciento más que en 2003), ver: El Financiero, 13 de julio de 2005, México.

29 Ibid., p. 23.

30 Ibid., pp. 26 y 27.

31 Ibid., pp. 8, 9, 17, 26.

32 Saxe Fernández, John, o. c.

33 La Jornada, 3 de abril de 2005, México.

34 Ibid.

35 Canadá declaró inmediatamente que no formaría parte del Comando Norte. La reacción del gobierno de Fox fue su acostumbrado mutismo.

36 Declaración Conjunta (Waco, Texas, 23 de marzo del 2005), "Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte".

37 Ver: "Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte, Reporte a los mandatarios", 23 de junio de 2005, p. 30.

38 Ibid., p. 33.

39 Se atenderá, incluso, el flujo estacional de embarcaciones pequeñas mediante el Programa piloto "Nexus Marine", Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte, Reporte a los mandatarios, 2005, p. 11.

40 Ver: "Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte, Reporte a los mandatarios", 23 de junio de 2005, p. 34.

41 "La agenda de seguridad" (disponible en: http://www.sre.gob.mx/eventos/aspan/ASPANAgendaSeguridad.htm)

42 Declaraciones de Elena Zúñiga Herrera, titular del Consejo Nacional de Población, en La Jornada, 9 de julio de 2005, México.

43 Aragonés, Ana María, "Zapatistas y migrantes", en La Jornada, 28 de junio de 2005, México.44 Ibid.

45 Ver "Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte", Reporte a los mandatarios, 23 de junio de 2005, p. 11.

46 Ib., p. 12.

47 Ibid., p. 13.

48 Ibid., p. 11.

49 Ibid., p. 31.

50 Ibid., p. 31.

51 Ibid., p. 32.

52 Ibid., p. 11.

53 Ibid., p. 36.

54 Ibid., p. 37.

55 Ibid., pp. 31 y 32.

56 Ibid., p. 32.

57 La Jornada, 28 de junio de 2005, México.

58 La Jornada, 28 de junio de 2005, México.

59 Lo hizo al lado de sus contrapartes Ann McLellan, viceprimera ministra y ministra de Seguridad Pública y Protección Civil de Canadá, y el secretario estadunidense de Seguridad Interna, Michael Chertoff. Consultar: La Jornada, 28 de junio de 2005, México.

60 Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte, Reporte a los mandatarios, 2005, p. 2.

61 A continuación, se detalla la organización del trabajo en el marco de la ASPAN:

Con el lanzamiento de esta iniciativa, los mandatarios de los tres países instruyeron a sus respectivos equipos a integrar grupos de trabajo, encabezados por secretarios de Estado, para desarrollar planes de acción para cada uno de los temas contenidos en las Agendas de Prosperidad y Seguridad, estableciendo metas especificas, así como acciones para alcanzarlas y un calendario para su instrumentación.

En los tres países, la coordinación general del proyecto estará a cargo de las oficinas ejecutivas de los mandatarios (Oficina de Políticas Públicas, Mexico; Privy Council Office, Canadá; y, National Security Council, Estados Unidos).

Asimismo, para facilitar la operación y el seguimiento de las acciones de la ASPAN, los mandatarios han nombrado a un grupo de 9 secretarios / ministros (3 de cada país), asignándoles las siguientes tareas:

-Seguimiento de los Grupos de Trabajo que integran la agenda de seguridad: Secretaría de Gobernación, Ministry of Public Safety and Emergency Preparedness de Canadá, y U.S. Department of Homeland Security.

-Seguimiento de los Grupos de Trabajo que integran la agenda de prosperidad: Secretaría de Economía (SECON), Industry Canada (ICAN) y U.S. Department of Commerce (USDOC).

-Seguimiento y facilitación de la relación política: Secretaría de Relaciones Exteriores, Foreign Affairs Canada y U.S. Department of State.

-La operación de los grupos será coordinada por un funcionario de nivel subsecretario o equivalente de cada uno de los tres países (disponible en: http://www.sre.gob.mx/eventos/aspan/faqs.htm).

62 La Jornada, 27 de junio de 2005, México.

63 "Carta que la Secretaría de Relaciones Exteriores está enviando a las organizaciones" (disponible en http:www.rmalc.org.mx).

64 La Jornada, 3 de julio de 2005, México.

65 Declaración del exembajador de México en Honduras, Francisco Correa Villalobos, en La Jornada, 26 de junio de 2005, México.

66 Este apartado incluye propuestas contenidas en el documento: "Respuesta social a la agenda corporativa", elaborado en 2002, por una coalición de organizaciones civiles del Continente Americano denominada Alianza Social Continental; publicado en el libro: "Area de Libre Comercio de las Américas. Análisis y alternativas" de Jorge A. Calderón y Alberto Arroyo (coordinadores), Instituto de Estudios de la Revolución Democrática y Fundación Friedrich Ebert, México, 2002. Además, una versión preliminar de estas ideas fue expuesta en el libro de Jorge A. Calderón Salazar, México y el nuevo Orden Internacional, Senado de la República, México, 2000, particularmente, en el capítulo V: Relaciones México-Estados Unidos, pp. 185-258.