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La causa del desafuero, inexistente Pablo Gómez Álvarez* Ciudadanas diputadas, ciudadanos diputados, haré algunas aclaraciones antes de iniciar mi intervención. Primero. El PRI ha venido aquí a acusar al Jefe de Gobierno de despojo, pero no. Se le acusa de no obedecer una orden de un juez, no de despojar a una sociedad anónima de capital variable. ¿Por qué hablan de despojo? Porque defienden la incapacidad del Estado para hacer expropiaciones bajo el criterio del interés público. Ese partido que hizo casi todas en la historia, viene aquí a negar el derecho del Estado de expropiar por causa de utilidad pública. Eso déjenselo al PAN o cámbiense de partido (lo que veo que ya están haciendo, señores y señoras), puesto que son hoy día, en este Jurado de Procedencia, ustedes, los del PRI, el cabús del presidente panista, Vicente Fox. El Ministerio Público ha venido a aquí a hacernos una arenga política en contra de las manifestaciones públicas, del ejercicio de la garantía de reunión y de petición, cuando es el Ministerio Público, quien debe re-presentarnos y defender el ejercicio de nuestras garantías. Hablamos de política, no de la aplicación de las leyes, como señala Javier Vega Memije, portavoz del general Macedo de la Concha, procurador del gobierno panista, reciclados vergonzantes, puestos al servicio del poder; quienes ya tuvieron su oportunidad de ejercerlo, hoy hacen lo que les ordenan, tal y como fueron educados, y hoy van a venir a hablar en favor del desafuero. Eso se llama "obediencia al poder"; eso se llama sometimiento; eso se llama renuncia de la conciencia propia para estar al servicio del jefe; eso se llama la politiquería de la que está harta este país. Ahora viene el PAN a hablarnos de un asunto legal que nada tiene que ver, pero que políticamente tiene que ver con el asunto. ¿De qué se trataba? Políticamente, se trataba de defender el interés público en relación con los intereses de un banco; demasiado dinero le han dado ustedes al Fobaproa y a los bancos de este país, hoy vendidos a extranjeros, como para que también le exijan al gobierno de la Ciudad de México, que es un gobierno popular y de izquierda, que se ponga de lado de los banqueros que le sacaron a este país 100 mil millones de dólares, con el voto de ustedes, panistas y priistas juntos, y se defiendan esos intereses, los peores, los más bastardos, los de los poderosos, los de los banqueros, los de quienes se han enriquecido a costa de la pobreza y del trabajo de la inmensa mayoría de los mexicanos y mexicanas. Eso es lo que estamos viendo aquí. Quiero felicitar a un viejo rival de lides parlamentarias, con el que no me une ni ideología ni interés político, con el que hemos discutido todo el tiempo, que es Roberto Campa, quien vino aquí a decirles una verdad de a kilo, con la que no van a poder sobrevivir a esta crisis que se avecina. Lo felicito porque ha venido a hablar como un demócrata, y hoy lo reconozco en su discurso, aun cuando antes discutí con él mil veces en varias tribunas parlamentarias. En esta ocasión les ha dado clase, no a los del PRI, porque de esto no pueden entender, sino a los del PAN, de lo que es ser un demócrata. Señores y señoras: Ha quedado en evidencia completa que los accesos al predio El Encino no existían en el momento de la solicitud de amparo y, por tanto, tampoco en el momento en que el juez dictó la suspensión definitiva que ordenaba no bloquear dichos accesos. El corte del terreno ya se había hecho; así, toda la causa del desafuero es inexistente. No hay causa, porque no había accesos de predio alguno. Lo ha dicho aquí el Jefe del Gobierno, frente al señor Vega Memige, representante del acusador: para hacer 200 metros de calle no se requieren 11 meses, y los 200 metros no se hicieron nunca; vayan al predio El Encino y podran comprobar que la calle tuvo que dar la vuelta y esos 200 metros jamás se construyeron. Las obras se suspendieron, la resolución del juez se cumplió y esto, señores, ¡es una farsa! iniciada por el presidente de la república. Hace nueve meses, en esta tribuna les dije a ustedes, señores del PRI: "se les está haciendo agua la boca con lo del desafuero". El presidente de la república inicia la aventura del desafuero y al PRI se le hace agua la boca, chorrean, les sale espuma por la boca, quieren evitar la confrontación política. Como consecuencia de la aventura y la ceguera política, se levantará un movimiento civil democrático, pacífico, ciudadano; como empezó hoy, con 340 mil personas a las ocho de la mañana en el Zócalo de esta ciudad, para restablecer el pacto de que sean las urnas las que hablen en el marco del respeto a la libertad política de todos los ciudadanos y ciudadanas de la república. Hay que volver a empezar, pero cuando la victoria de la democracia sea nuevamente alcanzada, las cosas deberán cambiar verdaderamente para que nunca más desde el poder y con base en el despotismo más odioso y más mezquino, se odie arrebatar el derecho de uno, en este caso López Obrador, legítimo gobernante de la ciudad capital de la república y, en consecuencia, se respete para siempre lo que hoy se quiere negar en esta Cámara, el derecho de todos a ser elegido por el pueblo.
* Diputado federal, Coordinador del Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática en la Cámara de Diputados, LIX Legislatura. Discurso en la Cámara de Diputados el 7 de abril de 2005.
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