El desafuero y la imagen de México en el exterior

Irán Moreno Santos*

No cabe duda que las opiniones de prestigiados diarios estadounidenses, europeos y asiáticos, así como pronunciamientos de diversos partidos políticos de izquierda y socialdemócratas, acompañados de una prensa mexicana expectante, fueron algunos de los elementos a considerar por el presidente Fox para aceptar la renuncia del Procurador General de la República, Rafael Macedo de la Concha, y solicitar la revisión exhaustiva del expediente que buscaba inhabilitar al Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador.

Ocho meses de un intenso debate político, caracterizado por demostrar hacia que lado de la balanza se inclinaba la justicia: si hacia las opiniones del gobierno federal, cuyo principal argumento era la defensa del Estado de derecho o hacia las opiniones del gobierno del Distrito Federal cuya defensa se concentraba en evidenciar la utilización de las leyes y de la procuración de justicia para eliminar a los adversarios políticos desde la presidencia de la república.

Este debate llamó la atención de diversos sectores sociales que, ajenos a la política, fueron interesándose al transcurrir los meses y observar que su derecho a decidir estaba en duda; motivo suficiente para expresar su desacuerdo y definir una posición política contraria a la sostenida por el gobierno del presidente Fox.

Otros sectores, no internos, observaban con atención la administración del Jefe de Gobierno, acompañaban sus obras, daban seguimiento a su política social basada en la austeridad republicana, se sorprendían de su alta popularidad y se inquietaban por la situación jurídica confusa de la que daban cuenta los medios de comunicación mexicanos por internet.

A lo largo de todo el tiempo que duró el debate entre respeto al Estado de derecho y la utilización de la justicia para eliminar adversarios, se daba muestra clara de que en México se avecinaba un conflicto político-social difícil, que tendría como eje principal de la confrontación de dos visiones de país, dos proyectos de nación: el encabezado por la "izquierda mexicana" desde la jefatura de gobierno de la Ciudad de México y el PRD, frente a los proyectos privatizadores y neoliberales representados por el PAN y PRI; partidos, ambos, que denunciaban el incumplimiento de la ley por la autoridad del Distrito Federal.

En ningún momento de la confrontación se percibía que las movilizaciones cambiarán el rumbo de las decisiones, no se percibía que la ciudadanía se manifestaría contundentemente por su derecho a decidir y que la imagen del presidente Fox a nivel internacional –duramente cuestionada– se deteriorara de manera precipitada.

Fox y su gobierno "del cambio" arrojó el resto de su autodenominado "bono democrático" a la basura, aliándose en este tema en particular (el desafuero) con el Partido Revolucionario Institucional, cuenta que mostró al mundo y a los mexicanos en los diversos medios de comunicación nacionales e internacionales.

La imagen del gobierno mexicano ante la comunidad internacional, antes, durante y después del debate político de confrontación, se encontraba seriamente deteriorada por factores que provenían de la misma administración; ejemplos sobran: las botas de charol, el beso a la reina de Inglaterra, el beso al anillo papal, el "comes y te vas", el lamentable papel del gobierno en la Cumbre de Cancún respecto al grupo de los 21, lidereado por Brasil, o los escándalos de embajadores, como el de la OCDE (embajador dormimundo), sin contar el retiro de nuestro embajador en Cuba y el voto en la OEA.

Ante tales grados de desprestigio, el gobierno foxista agregó una vez más, notas malas a su política exterior y al manejo tendencioso de la información que surgía de su oficina para los corresponsales extranjeros.

La izquierda mexicana, representada en el Partido de la Revolución Democrática, comenzó a informar sobre la situación prevaleciente en el país y destacó la inhabilitación del Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Andrés Manuel López Obrador, asunto que fue recibido con gran interés.

Desde abril de 2004, el Grupo Parlamentario del PRD en el Senado de la República comenzó un discreto proceso de información a parlamentarios asistentes a la 110 Asamblea de la Unión Interparlamentaria Mundial, llevada a cabo en la Ciudad de México del 18 al 25 de abril del 2004. En el marco de esta reunión internacional que congregó a más de 180 parlamentos de todo el mundo, los senadores perredistas encabezados por Jesús Ortega y Raymundo Cárdenas se entrevistaron con parlamentarios de Uruguay, Brasil, Chile, Argentina, Venezuela, España, Francia, China y Japón.

En este mismo sentido, la Coordinación de Política Exterior del PRD en el Senado de la República convocó a un seminario llamado "Las relaciones América Latina-Unión Europea. La integración regional y subregional", llevado a cabo en mayo de 2004, que tenia una doble finalidad: la primera, discutir las expectativas que se podrían generar tras el encuentro en Guadalajara y, por otro lado, mantener informados a nuestros amigos latinoamericanos de la situación prevaleciente en nuestro país.

Para octubre del mismo año, en el marco de la estrategia de información, y teniendo como corolario un debate estéril sobre si el Jefe de Gobierno del Distrito Federal podría asistir o no a la sede del Senado de la República a un Coloquio internacional convocado por los integrantes de este cuerpo legislativo, se llevó a cabo el Coloquio Internacional. "La consolidación de la democracia en México y América Latina".

Durante estos meses, y en el marco de estas actividades donde confluían parlamentarios, dirigentes partidistas y generadores de opinión de diversos países latinoamericanos, la información fluía constantemente y el interés por México fue acrecentándose, sin que las dudas y cuestionamientos fueran respondidas por las autoridades diplomáticas mexicanas.

La falta de una estrategia gubernamental que informara, a través de nuestras representaciones diplomáticas, a los actores políticos y sociales de otros países generó en la comunidad internacional dudas sobre el proceso político que se estaba gestando en México. Diversos partidos políticos, movimientos sociales y gobiernos democráticamente electos se vieron necesitados de allegarse de información por la vía no diplomática, acercándose a los medios de comunicación en México, consultando los periódicos y solicitando información al propio partido por internet.

Paralelamente a estas actividades impulsadas desde el Senado de la República, el Comité Ejecutivo Nacional de nuestro instituto político, emprendió una serie de visitas y encuentros con embajadores acreditados en México, a los cuales se les entregó información referente al proceso legal del cual era sujeto el Jefe de Gobierno, así como las diversas contradicciones que el ejecutivo federal expresaba en sus acciones, las cuales sustentaban la utilización de la justicia para dejar fuera de las boletas electorales a Andrés Manuel López Obrador en 2006.

La entrega de esta información, los análisis periodísticos y la opinión manifestada por la población, fueron trasmitidas a sus respectivos gobiernos y fueron acrecentando el interés de los diplomáticos y sus gobiernos, por llevar un seguimiento puntual del acontecer en México. El mundo estaba informado, los actores políticos y sociales que conviven e interactúan en la comunidad estaban siendo testigos del retroceso democrático que se estaba gestando.

Las cortas entrevistas sostenidas con Luis Mayra, exembajador de Chile en México y colaborador cercano al presidente Lagos y con Marco Aurelio García, consejero personal del presidente Luis Inacio Lula da Silva, los días 5 y 6 de abril de 2005, mostraron el interés generado en meses anteriores expresando su apoyo y el de sus respectivos presidentes contra el proceso de desafuero, que el día 7 de abril se consumaría por la mayoría concertada entre el PAN y PRI, inclusive, ofrecieron sus buenos oficios para visitar sus países y exponer la situación mexicana.

Muestras de solidaridad e indignación provenientes de varios países latinoamericanos y europeos se manifestó, la prensa internacional mostraba imágenes del desafuero y dieron la noticia de la posible detención del Jefe de Gobierno. Sería muy pretensioso decir que el mundo tenía los ojos puestos en México.

El Partido Socialista de Uruguay, integrante del Frente Amplio-Coalición de izquierda que hoy gobierna, resolvió : "Que sólo puede explicarse esta injusta medida, en el marco de un proceso electoral hacia las próximas elecciones presidenciales del hermano país, cuando el compañero López Obrador cuenta largamente con la mayor intención de votos como candidato presidencial."

"Que este tipo de actos significa, además, un ataque a la democracia y, en el caso de México, una amenaza de retroceso a épocas que parecían perimidas, lo que genera una situación de tensión social que debe superarse rápidamente."

"Que expresamos nuestro rotundo rechazo a estos actos y nuestra más firme y fraterna solidaridad con el compañero López Obrador, con el Partido de la Revolución Democrática de México y con todas las fuerzas progresistas de ese país a quienes auguramos éxito en la lucha contra esta medida y en la defensa de la democracia, la libertad y la justicia."

El Partido Socialista de Argentina manifestó "su total rechazo al desafuero de Andrés Manuel López Obrador, Jefe de Gobierno del Distrito Federal de México. Tal hecho, de consumarse, constituiría un grave atentado contra el espíritu de la república. La libre expresión de la voluntad y la soberanía popular es el pilar insustituible de la democracia y de la libertad"

La Juventud del Partido Socialista de Chile, expresó su preocupación "por los futuros acontecimientos del acontecer político Mexicano, condenaron cualquier maniobra oscura de la derecha de vuestra nación, con el fin de negar la voluntad democrática mayoritaria de los Mexicanos, la cual es que el C. Obrador sea Presidente de México para así encabezar el rumbo y proceso de transformación social que el pueblo soberano de México determine".

Izquierda Unida, de España, expresó "su sorpresa por el retorno de la peor herencia del pasado en forma de ataque personal al Jefe de Gobierno, denunció el abuso de los mecanismos del Estado para intentar dejar fuera de la contienda electoral al único candidato que ha demostrado tener un proyecto alternativo de nación; considera que la acción emprendida desde el poder fue un ataque a la democracia mexicana, un abuso jurídico y una fuerte limitación del derecho político que asiste a cualquier ciudadano a presentarse a las elecciones presidenciales de 2006"

El Partido de los Trabajadores del Brasil, que gobierna con Luiz Inacio Lula da Silva mostró su apoyo y expresó "sua solidariedade com o Partido da Revolução Democrática de México que está mobilizado nacionalmente contra a tentativa de impedimento do Sr. Andrés Manuel López Obrador, Governador do Distrito Federal no México"

"O Partido dos Trabalhadores acompanha com profunda preocupação esta manobra de setores políticos conservadores mexicanos de inabilitar politicamente o companheiro López Obrador e decretar sua prisão, pelo simples fato da abertura de uma rua de acesso a um hospital. As alegações destes setores políticos para abrir o referido processo junto à Câmara dos Deputados mostram-se desprovidas de fundamentos jurídicos já que os fatos apresentados comprovam a correção e probidade dos processos administrativos em questão. Portanto, esta manobra resulta numa clara violação ao Estado de direito e encerra o objetivo de cassar os direitos políticos e impedir a candidatura presidencial de López Obrador."

"O Partido dos Trabalhadores reitera todo apoio e solidariedade ao Governador López Obrador e ao Partido da Revolução Democrática (PRD) e soma seus esforços nesta luta pela "democracia e a legalidade", bandeira que hoje unifica a cidadania mexicana contra a abertura desse processo na Câmara de Deputados."

El Partido Socialista de Francia envió también una comunicación firmada por Francois Hollande, secretario general de ese instituto político, expresando su preocupación por el desafuero del Jefe de Gobierno, caracterizándolo de injusto, de la misma manera que considero que el proceso de transición que en México está dándose se vería seriamente dañado por esta acción y anunció un seguimiento puntual de la situación en México para, de ser posible, denunciarlo ante las autoridades europeas, en sus diversas representaciones políticas: Consejo de Europa y Parlamento Europeo.

Un factor nuevo, y que no quisiera dejar pasar, fue la participación de la comunidad mexicana en el exterior, que no sólo se movilizó en las distintas ciudades de costa a costa de los Estados Unidos, sino también en distintas capitales de Europa (sólo en la Gran Bretaña tenemos 2 mil 500 estudiantes de posgrado), América Latina y hasta en la lejana Sydney, Australia, hubo manifestaciones de protesta.

Reacciones diversas fueron publicadas en su momento por diarios nacionales e internacionales y comentadas por la dirección nacional del PRD, las cuales, sin duda, contribuyeron a generar un ambiente favorable para la causa perredista en lo internacional.

La imagen de México en el concierto de las naciones, seriamente cuestionada por estos actos, ayudó mucho a la rectificación del gobierno federal y al disentimiento de la acción penal contra el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México.

Esta experiencia histórica mostró que la izquierda mexicana representada en el PRD y su posible candidato a la presidencia de la república, Andrés Manuel López Obrador, tienen la atención internacional, se encuentran posicionados ante las organizaciones internacionales de partidos políticos (Internacional Socialista y Foro de Sao Paulo) y ante los mexicanos que viven en el exterior. La tarea de esta nueva dirección nacional dirigida por Leonel Cota Montaño tiene el reto de mantener esta atención internacional, la cual pudiera ser una de las principales tareas del secretariado internacional, a cargo de Saúl Escobar.

Las relaciones internacionales deben ser consideradas parte esencial de la estrategia política que el PRD desplegará en los próximos meses de cara al proceso electoral del 2006.

 

* Asesor de Política Exterior del PRD. Senado de la República.