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Presupuesto 2005: continúa la descapitalización de Pemex Heriberto López Ortiz* Introducción El presupuesto público para el ejercicio fiscal de 2005 es especial, en particular, el Presupuesto de Egresos de la Federación,1 por al menos dos razones contradictorias entre sí. Por primera vez en muchos años la cámara de diputados modificó significativamente el presupuesto de egresos presentado por el poder ejecutivo en varios ramos, y lo hizo con una visión, hasta cierto punto, diferente a la prevaleciente en la actual política económica. Pero al mismo tiempo, en materia petrolera no hubo cambios en la tendencia a descapitalizar a Petróleos Mexicanos (Pemex). Ingresos En materia de ingresos, el poder ejecutivo había presupuestado ingresos por 1,744,370.6 millones de pesos (mdp) basado en una subestimación del precio del barril de petróleo crudo de exportación de 23 dólares por barril, La cámara de diputados modificó esta propuesta para establecer un presupuesto de 1,818,441.7 mdp, mediante una reestimación del precio del barril de petróleo crudo de exportación de 27 dólares. Por cierto, aunque el senado de la republica volvió a fijar el precio del petróleo en la Ley de Ingresos en 23 dólares, se dice que todos los cálculos del presupuesto de egresos están basado en el precio de 27 dólares por barril de petróleo. Por otra parte, en el artículo 2 de la Ley de Ingresos, se autoriza al Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB) a contratar créditos o emitir valores con el único objeto de canjear o refinanciar exclusivamente sus obligaciones financieras, a fin de hacer frente a sus obligaciones de pago, otorgar liquidez a sus títulos y, en general, mejorar los términos y condiciones de sus obligaciones financieras. Esta autorización es importante ya que continúa otorgando discrecionalidad al IPAB para contratar créditos sin fijarle límite, lo que incidirá negativamente en las finanzas públicas. También, se autoriza a la banca de desarrollo y fondos de fomento un aumento conjunto de déficit por intermediación financiera, definida como el crédito neto otorgado al sector privado y social más el déficit de operación de las instituciones de fomento, de 36 mil 448.6 mdp. Esta es otra de las medidas que se mantienen, en relación con el presupuesto 2004 y que afectarán a la banca de desarrollo ya que se autoriza que opere con déficit, lo que irá mermando sus finanzas. El artículo 5 continúa autorizando el endeudamiento encubierto del estratégico sector energético mediante los proyectos de infraestructura diferido en el registro del gasto (Pidiregas) donde se autoriza al ejecutivo federal a contratar proyectos de inversión financiada por 23 mil 050.5 mdp, de los cuales 21,497.2 mdp corresponden a la comisión federal de electricidad (CFE) y 1,553.3 mdp a Pemex. El poder legislativo no ha podido, no ha sabido o no ha querido poner freno a esta método de endeudamiento que está estrangulando las finanzas de ambas empresas. En el mismo sentido, el artículo 7 reafirma la estructura impositiva descapitalizadora de Pemex, en particular la fracción XI, referente al aprovechamiento sobre rendimientos excedentes establece que cuando en el mercado internacional el precio promedio ponderado acumulado mensual del barril de petróleo crudo mexicano exceda de 23 dólares de los Estados Unidos, Pemex y sus organismos subsidiarios pagarán un aprovechamiento que se calculará aplicando una tasa del 39.2 por ciento sobre el rendimiento excedente acumulado, con lo cual se impide que la paraestatal pueda autofinanciarse. Asimismo, en el artículo 17 continúa subsidiandose a las empresas ferrocarrileras mediante el estímulo fiscal al uso de diesel para consumo final que se utilice exclusivamente como combustible en maquinaria fija de combustión interna, maquinaria de flama abierta y locomotoras, independientemente del sector al que pertenezcan. Egresos El monto total del gasto ha sido fijado por la cámara de diputados2 en 1,818,441.7 mdp, es decir, 74, 071.1 mdp más que la propuesta original de 1,744,370.6 mdp. Tal reasignación e incremento fue posible por la consideración del nuevo precio del barril de petróleo de 27 dólares en lugar de los 23 presupuestados por el poder ejecutivo. Del presupuesto de egresos sobresalen algunos temas: En el artículo 10 se determina, de manera absurda, que Pemex en su presupuesto consolidado se sujetará a la meta de balance financiero de 50,419.75 mdp, situación que obliga a la empresa a tener un excedente financiero fijo, que de no cumplirse redundará en una reducción del gasto de la empresa que podría profundizar su descapitalización. El artículo 21, en su inciso j, señala que la suma que resulte de los excedentes y faltantes de las fracciones I, II, III numeral 3 (derechos de los hidrocarburos); y IV del artículo 1 de la Ley de Ingresos de la federación se aplicará conforme lo señala el último párrafo de la presente fracción, una vez descontado en su caso, el incremento en el gasto no programable respecto del presupuestado, el aumento en los gastos presupuestados derivado de factores ajenos a la evolución de la economía nacional y de desastres naturales, y las compensaciones con cargo a los demás incisos de esta fracción; en un 25 por ciento al fondo de estabilización de los ingresos petroleros; en un 25 por ciento para mejorar el balance económico del sector público y, en un 50 por ciento para gasto de inversión en Pemex y sus organismos subsidiarios. Lo anterior equivale a quitarle a Pemex la mitad de sus ingresos excedentes por precios extraordinarios de exportación y dirigir la cuarta parte al "equilibrio" de las finanzas públicas. es decir, otra forma de descapitalizar a la empresa. Cabe resaltar que en el presupuesto de egresos modificado por la cámara de diputados observó incrementos en algunos renglones importantes del gasto: desarrollo social que pasó de 22,034.41 a 23,744.11 mdp; la secretaría de comunicaciones y transportes aumentó de 20,003.13 a 36,694.43 mdp, principalmente en materia de construcción y mantenimiento de carreteras; el presupuesto para la Sagarpa se incrementó de 37,140.89 a 48,396.08 mdp y las aportaciones federales para entidades federativas y municipios pasaron de 268,327.31 a 271,082.86 mdp. Aquí es donde los cambios se realizaron con una visión, hasta cierto punto, diferente a la prevaleciente en la política económica actual pues los recursos se destinaron hacia actividades de construcción de infraestructura carretera, hospitalaria y de beneficio social, todo lo cual tendrá un impacto directo positivo en materia de actividad productiva, con importantes efectos indirectos en empleo regional. Simultáneamente, se redujo el presupuesto para el senado de la república de 1,909.53 a 1,759.53; el de la cámara de diputados que pasó de 3,995.7 a 3,915.4 mdp. Sobresalen las reducciones en la asignación de los adeudos de ejercicios fiscales anteriores (Adefas) que pasaron de 14,000 a 7,250 mdp, casi la mitad de lo asignado arbitrariamente para 2004 por parte del poder ejecutivo, contra lo aprobado por el poder legislativo y contra toda lógica con el fin de escatimar recursos para los estados. Otra reducción importante se hizo a las erogaciones para los programas de apoyo a ahorradores y deudores de la banca que pasó de 37,773.76 a 31,773.76 mdp. Sin embargo los alcances de esta iniciativa aún son limitados, pues, si bien por un lado se reducen recursos para este renglón presupuestal, lo que parece poner un alto en las asignaciones para el rescate de los banqueros, por otro mantiene vigente la autorización para que el IPAB continué contratando discrecionalmente más créditos. Sin duda, la reducción presupuestal a Pemex traerá graves consecuencias. Originalmente, el poder ejecutivo presupuestó para la paraestatal 108,827.89 mdp; sin embargo, en las reasignaciones hechas por la cámara de diputados, los legisladores le redujeron, de manera absurda, 1,012.7 mdp, para dejarle un presupuesto de 107,815.19 mdp. Con esta medida, objetivamente, validan y dan continuidad a la descapitalización de Pemex. Conclusiones El presupuesto 2005 será recordado por lo accidentado de su aprobación. Hasta el momento no ha sido publicado por el Ejecutivo y está en un proceso de disputa que puede llegar a una controversia constitucional. Esta disputa legal y política es reflejo de las nuevas condiciones políticas del país; al no contar el Ejecutivo con una mayoría en el congreso de la Unión, su política presupuestaria es materia de un debate que puede perder. En este caso, un grupo parlamentario, el del Partido Revolucionario Institucional, ha tenido la fuerza política suficiente para imponer modificaciones "sustanciales" a la iniciativa presidencial. No obstante lo anterior, y a pesar de las modificaciones cuantitativas introducidas al presupuesto, la esencia descapitalizadora del mismo en relación con Pemex continúa imparable. Los diputados no han sabido o no han querido modificar esta tendencia y con ello la están reforzando. Incluso, todo el alboroto de la negociación y aprobación presupuestal podría ser sólo una cortina de humo para poder deteriorar aún más las finanzas de Pemex (negritas de la redacción).
* Economista asesor del GPPRD en la Cámara de Diputados. 1 Esto, en caso de quedar tal como fue aprobado por la Cámara de Diputados. A la fecha no ha sido publicado por el Ejecutivo. 2 Hasta el momento y si no es modificado por el Ejecutivo o por mandato de la Suprema Corte de Justicia de la Nación mediante controversia constitucional del Ejecutivo, o alguna otra vía legal.
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