Cumbre de Guadalajara: encuentros y desencuentros

Cuauhtémoc Sandoval Ramírez*

México, sin política exterior de Estado

En la III Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de América Latina y la Unión Europea, efectuada en Guadalajara, Jalisco, los días 17 y 18 de mayo de este año, la delegación mexicana participó sin un proyecto que permita a México enfrentar la compleja situación nacional e internacional.

En los últimos tiempos, nuestro país ha sido sede de diversas reuniones internacionales, mismas a las que el gobierno ha llegado sin una clara orientación de los objetivos de nuestra política exterior.

Así, en Cancún, se realizó la V Conferencia Ministerial de la Organización Mundial de Comercio, posteriormente se realizó en Monterrey la Conferencia de Seguridad Hemisférica; antes, en esta misma capital, se celebró la Conferencia sobre Financiamiento de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), recordada por la ocurrencia de "comes y te vas", frase espetada por Vicente Fox a Fidel Castro. Sin embargo, este activismo de la diplomacia mexicana no se ha traducido en una posición clara de nuestro papel en este mundo globalizado.

Desde la cumbre de Cancún, se ha escogido el término tecnocrático de "facilitador", que en sí mismo refleja la ambivalencia de México, ya que no se define claramente como un país en vías de desarrollo, como un país cuyos aliados naturales serían los países del G-3, constituido por Brasil, la India y Sudáfrica, sino que se ha escogido el fácil y erróneo expediente de "puente" entre los países desarrollados y los países en vías de desarrollo.

A esta III Cumbre, los gobiernos latinoamericano y caribeños se presentaron con la carga que representa la gran inestabilidad producida por el creciente divorcio entre los avances en materia electoral y el incremento de la pobreza y la marginación social, situación que se ha traducido en que América Latina —en especial Brasil y México— posea los niveles de desigualdad más altos en el mundo en distribución del ingreso.

En lo que se refiere a integración, la distancia es cada día más grande, entre América Latina y el proceso de unificación europea. En nuestro continente se impulsa la negociación del Acuerdo de Libre Comercio de las Américas, que es un instrumento de la política económica de EU, destinada a la apertura a sus productos de los mercados latinoamericanos.

Estados Unidos no se limita a negociar solamente temas comerciales. Dentro de las negociaciones del ALCA, plantea que sus adherentes asuman acuerdos en temas como las compras gubernamentales, inversiones, propiedad intelectual, medio ambiente y normas laborales.

En el criterio de Washington, no existe la posibilidad de constituir alianzas que contrapesen el inmenso poder de EU. En el ALCA, las relaciones son asimétricas y sujetas a presiones de la administración Bush, cuyas políticas unilaterales son hoy una amenaza para la paz y la estabilidad mundial.

Sobre todo en América del Norte, tenemos un proceso de integración exactamente en sentido contrario al proceso europeo. Recordemos que en Europa, desde los años 50, hubo un proceso pactado a través del Tratado de Roma, posteriormente del Tratado de Niza, Maastricht, y ahora con el surgimiento del euro y la incorporación de diez nuevos miembros.

La integración de México al norte fue distinta. En los años setenta, un economista norteamericano, Clark Reynolds, publicó un libro denominado "La integración silenciosa". Nos daba datos de la creciente integración económica de México hacia EU. Después se volvió una integración ruidosa para concretarse, finalmente, en el TLCAN, en el que estuvieron ausentes dos grandes temas: el migratorio y el de los fondos (o inversiones) compensatorios.

Los analistas de las relaciones entre la Unión Europea y América Latina se preguntan con insistencia si las múltiples reuniones, eventos, conferencias, entre los representantes de ambas regiones, se materializan en resultados concretos. Este escepticismo se manifiesta al contrastar las resoluciones de las dos cumbres anteriores, así como de las cumbres Iberoamericanas con el escaso avance en el terreno de los hechos.

En materia de política exterior, la Unión Europea tiene el reto de unificarse en temas candentes de la actualidad internacional, como es el caso de la guerra de Irak, una verdadera piedra en el camino en la integración Europea.

Como se recordará, Francia y Alemania se opusieron a la intervención militar norteamericana y británica en Irak, mientras que España y la Gran Bretaña —aliados a la mayoría de los nuevos estados miembros, básicamente los antiguos miembros del ex campo socialista— se alinearon con Bush.

Los diez nuevos miembros de la Unión Europeo, ahora no van a poder estar haciendo este juego doble de tener un pie en el lado americano, para ver si reciben fondos, y otro en el lado europeo a ver si reciben también fondos.

El marco en el cual se efectuó esta tercera cumbre no fue de terciopelo. La guerra de Irak desarrollada bajo el amparo de vergonzosos argumentos falaces y mentirosos se ha convertido en una confrontación sin territorio, sin tiempo y sin códigos humanitarios. Es un conflicto que está generando distorsiones en la economía mundial. Un ejemplo es el inusitado aumento de los precios del petróleo.

Seguramente, el tema de Cuba y el reforzamiento del bloqueo estadounidense con medidas como las limitaciones de las remesas y de los viajes a La Habana de los cubanos residentes en Estados Unidos, será un punto de desencuentro en este diálogo trasatlántico.

Además, todo indica que las relaciones entre ambas regiones también se verán afectadas por las modificaciones recientes que ha sufrido el panorama europeo. El resultado de las elecciones al Parlamento Europeo, celebradas el 13 de junio de este año, nuevamente reflejó el predominio en ese continente de las fuerzas conservadoras y de derecha, que ha repercutido en la designación del ex Primer Ministro de Portugal José Manuel Durao Barroso —quién avaló la guerra de Estados Unidos contra Irak—, como nuevo presidente de la Comisión Europea. El bloque socialista prácticamente mantuvo su misma bancada, mientras que los comunistas vieron disminuir sus escaños en el Parlamento de Bruselas, hoy ampliado a los parlamentarios de los diez nuevos socios.

Por otra parte, el proyecto de nueva Constitución Europea ya ha sido aprobado. Entrará en vigor en 2006 —después de un proceso de ratificación de todos los miembros— lo que en algunos países puede provocar turbulencias.

Hay que recordar, por lo demás, que este primero de julio, se cumplieron cuatro años de la entrada en vigor del Acuerdo de Asociación Económica, Cooperación y Diálogo Político, suscrito por México y la Unión Europea. Aunque su evaluación es un tema pendiente, es posible establecer que está siendo desaprovechado por la parte mexicana, sobre todo en materia agropecuaria. El Parlamento Europeo ha formado un grupo de trabajo para el seguimiento de este acuerdo comercial, sin embargo no existe un mecanismo similar en nuestro país.

La desigualdad social

Los temas de la cumbre, la cohesión social y el multilateralismo, se han debatido en numerosos encuentros y foros. Pero es inocultable que el problema de fondo es el balance de 20 años de política neoliberal.

Los principales documentos de trabajo previos a esta cumbre, sobre todo los del Banco Interamericano de Desarrollo, la Cepal y los de la Comisión Europea, llegaron a la conclusión de que para los países de América Latina y el Caribe, han sido 20 años catastróficos, 20 años de crecimiento muy bajo, dos décadas de crisis económicas consecutivas.

Si bien en algunas etapas estos países registraron cierto crecimiento económico, esta mejoría no se reflejó en la distribución del ingreso. Además, el debilitamiento de los Estados nacionales los ha conducido a una incapacidad evidente para hacer frente a las necesidades de la población, sin contar que sus funciones esenciales están ahora muy condicionadas por factores externos, realidad que les da un escaso margen de maniobra.

Las dudas que deben ser dilucidadas por los debates posteriores son: żes posible encontrar fórmulas para un nuevo equilibrio mundial que favorezca el multilateralismo? żLos términos de una asociación estratégica entre América Latina y Europa, en caso de que se concrete, realmente pueden contribuir a este nuevo equilibrio mundial?

Otro tema tiene que ver con la factibilidad para introducir modificaciones sustantivas al modelo neoliberal. De lo contrario, estas reuniones birregionales se converti-rán en una lamentación bianual, por la simple y sencilla razón de que mientras este modelo persista, la distribución del ingreso en los países latinoamericano y caribeños, irá de mal en peor y los Estados nacionales serán cada vez más débiles. Ese es el gran problema de estas cumbres.

La derecha y sus errores

La II Cumbre entre la UE y América Latina se realizó en Madrid los días 17 y 18 de mayo del 2002, en coincidencia con la presidencia semestral de la UE del hoy derrotado José María Aznar, quien influyó negativamente en algunas de las temáticas que se abordaron en ese evento.

Destaca, en primer lugar, el aval de José María Aznar al fallido golpe de Estado en Venezuela de 2002 y su publicitada llamada telefónica al presidente por un día, Pedro Carmona, hecho que desnaturalizó el discurso a favor de la democracia que era la guía conductora de estos encuentros birregionales. (De manera irónica, Hugo Chávez dijo que estaba en Madrid "de milagro").

En segundo lugar, la aplicación de una cada vez más restrictiva política migratoria europea ante el flujo de migrantes latinoamericanos, que llevó a la derecha española en el gobierno, a incluir a Colombia en la lista de países cuyos ciudadanos requerían una visa de entrada al igual que a los originarios de Perú y de la República Dominicana, hecho que motivó a declarar al premio nóbel colombiano Gabriel García Márquez que no viajaría a España mientras existiese esa prohibición.

En la cumbre de Madrid, gravitó también un contexto internacional impactado por los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001 así como por la recesión económica de los países industrializados. De la región latinoamericana estaba presente el colapso de la economía argentina, la ruptura de las negociaciones de paz en Colombia y la crisis en Venezuela y Haití. Más el desencuentro entre las dos regiones en las II y III cumbres tuvo que ver con la insistencia de la Unión Europea en mantener la política de subsidios al campo como parte de su Política Agrícola Común (PAC) que tanto daño hace a nuestros agricultores.

En esta III Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea y de América Latina, estuvo presente la crisis política que vive hoy México tras el incremento de la hostilidad del gobierno foxista hacia el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México y el PRD.

 

 

Los personajes y la resolución final

Si en la II Cumbre de Madrid, Tony Blair acaparó algunos reflectores, tras el fracaso de la guerra de Irak, ni siquiera intentó llegar a la cumbre de Guadalajara.

Sin duda, el Presidente del Gobierno Español, José Luis Rodríguez Zapatero fue la nueva estrella en la capital de Jalisco. En Guadalajara, Zapatero insistió en su tesis de una nueva política de Seguridad Democrática Internacional, que ponga en el centro la revitalización de las instituciones internacionales creadas en la posguerra, especialmente la ONU.

Por otra parte, durante un diálogo con la delegación perredista —encabezada por el presidente del PRD, Leonel Godoy Rangel—, el Presidente del Gobierno Español manifestó su deseo de que continúen las relaciones entre el PSOE y el PRD.

En la capital tapatía, el Primer Ministro de Hungría insistió en que no basta crear nuevas reglas y principios del derecho internacional, pues es indispensable que dichas normas sean respetadas por todos los países, tanto por los industrializados como por los pobres del Sur. Rico ó pobre, todos debemos respetar las mismas normas, explicó el premier húngaro.

En una larga e irónica intervención, Hugo Chávez expuso sus tesis antineoliberales y de crítica a la administración Bush por sus intentos de derrocarlo, tanto en su participación en el fallido golpe de Estado en Venezuela, como en el apoyo a la oposición antichavista.

El Canciller Alemán Schröeder, quien conducía la mesa de debates, no podía por momentos contener la risa, ante afirmaciones como "la mano peluda y asesina del neoliberalismo", así como el "Bushismo fase superior del capitalismo". En lo personal, creo que si Hugo Chávez tuviera otra práctica política en su país, tendría credibilidad internacional.

En la declaración final de la III Cumbre, si bien no se mencionan por su nombre los indignantes casos de tortura contra prisioneros en cárceles de Irak, se hace un llamado "a la prohibición de la tortura y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes, de acuerdo con la Convención de la ONU contra la Tortura y las Convenciones de Ginebra y se lleven ante la justicia a todos aquellos que violen esas provisiones". Asimismo se pide a todos los países que aún no lo han hecho (México, por ejemplo) a que ratifiquen el Estatuto de Roma para la puesta en práctica de la Corte Penal Internacional.

Finalmente, el polémico párrafo 73 fue rechazado por la parte europea, aduciendo intransigencia de los diplomáticos de La Habana, provocando un gran disgusto de la delegación cubana. El texto suprimido reiteraba el enérgico rechazo a la aplicación "unilateral y extraterritorial de leyes y medidas contrarias al derecho internacional, la libertad de mercado, la navegación y el comercio mundial", en clara referencia a la Ley Helms-Burton que endurece el bloqueo contra Cuba.

En el tema migratorio, se propone, en el párrafo 38, promover un "enfoque integral hacia la migración" y se planteó una tesis fundamental que es "el respeto pleno de todos los derechos humanos de todos los migrantes, sin importar su status migratorio" y destacaron la importancia de apoyar la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migratorios y de sus Familias.

En el tema de las remesas, que en el año del 2003 alcanzaron los 32 mil millones de dólares para nuestra región latinoamericana y caribeña, y de los cuáles 14 mdd llegaron a México, sólo se reiteró la tesis de la conferencia sobre financiamiento de Monterrey en el sentido de que "cooperaremos para facilitar y reducir el costo de la transferencia de remesas".

 

* Consejero Nacional del PRD. Fue diputado federal y senador de la República por el estado de Guerrero.