La Organización Mundial de Comercio: Cancún-2003, un fracaso anunciado

Alejandro Villamar Calderón*

Introducción

La Quinta Reunión Ministerial de la Organización Mundial de Comercio realizada en Cancún, México, entre el 10 y 14 de septiembre del 2003, terminó en medio de un abanico de caracterizaciones que van desde un "fracaso" hasta una "victoria", y con repercusiones muy importantes para el actual orden global, regional e incluso nacional.**

Conocer al detalle los antecedentes, la negociación misma, la diversidad de posiciones y participación de actores diversos, forma parte de la base informativa sobre la cual los legisladores pueden adoptar acciones y posiciones sobre una de las instituciones centrales de la globalización dominante. Y aún más: es ampliamente aceptado que los resultados de Cancún son tan importantes que de una u otra manera se pueden reflejar en las negociaciones regionales del Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA), así como en las relaciones bilaterales e incluso multilaterales.

La amplitud de temas de la negociación en la OMC y su naturaleza estratégica trascienden a un solo poder de la República, como bien lo ha advertido el Poder Legislativo de nuestro país. La Cámara de Diputados, en un punto de acuerdo aprobado el 9 de septiembre, estableció correctamente que los temas a debatir en la V Conferencia Ministerial de la OMC "pueden afectar gravemente los intereses de nuestro país y cuestionar su existencia como país soberano regido por la Constitución... (por lo tanto) deben ser objeto de una amplia participación de la sociedad, de los sectores productivos y del propio Poder Legislativo". El Senado de la República, por su parte, exhortó el 11 de septiembre al Ejecutivo federal a que "respalde las demandas del Grupo de los 21".

En un sentido similar se pronunciaron diversas organizaciones parlamentarias internacionales. Así, el 8 de septiembre, la Red Parlamentaria Internacional en Cancún hizo ver que el proceso "de negociación en la OMC, que lleva a la conclusión y a la implementación de acuerdos vinculantes, no puede seguir siendo un simple asunto intergubernamental". A su vez, parlamentarios africanos denunciaron el 14 de septiembre "la evidente manipulación de los países desarrollados y la desatención de los intereses y voces de los países africanos". Además, rechazaron la carencia "total de transparencia de un proceso cuidadosamente orquestado del Cuarto Verde diseñado para intimidar a nuestros ministros, e inscrito en un acuerdo de tratar de asegurar el resultado a favor de intereses de los países desarrollados, mientras ignoran totalmente las preocupaciones de desarrollo crítico de nuestros re-presentados".

Los señalamientos anteriores muestran que los miembros de los Congresos y Parlamentos de los países del Sur están teniendo una participación creciente en la preparación de las posiciones de los gobiernos. Inicialmente preocupados por las posibles repercusiones sobre todos los ámbitos de la política nacional e internacional, la participación de los legisladores se expresa ahora en el acompañamiento de la negociación en sí, en la rendición puntual de cuentas sobre los resultados y, en su caso, en el monitoreo y vigilancia de la instrumentación de los acuerdos alcanzados.

Todas estas acciones se integran cada día en las labores esenciales de los representantes populares de todo el mundo.

Abordando lo pendienteEn Cancún, los temas más demandados por la mayoría de los países en desarrollo se ubicaron en la primera1 y la tercera agenda.2Abordar el Acuerdo de Agricultura entrañaba corregir el desequilibrio existente entre el proteccionismo de los países ricos a sus exportadores agrícolas, con multimillonarios subsidios (¡mil millones de dólares diarios!), y su efecto distorsionante en el comercio internacional, sobre todo inundando con productos a precios dumping (por debajo de su costo real de producción) los países en desarrollo y destruyendo la economía dominante de estos países.

Cumplir los compromisos de reducción drástica de subsidios a las exportaciones y a las ayudas alimentarias significaba un verdadero reto para los países ricos, toda vez que esa política está íntimamente ligada con poderosos intereses corporativos y con políticas de control estratégico de mercados agrícolas globales, así como con intereses de equilibrio político y respaldo electoral por parte de grupos estratégicos de electores en algunos de esos países.

Este crucial tema, junto con muchos otros, teóricamente debió abordarse y resolverse en las negociaciones de Ginebra (sede oficial de la OMC) previas a Cancún. Sin embargo, los plazos oficiales para arribar a algún acuerdo fueron incumplidos y en los hechos se produjo una situación verdaderamente inédita:

Por una parte, los principales países ricos (EU y las Comunidades Europeas, nombre que reciben los países de la Unión Europea, UE) presentaron el 13 de agosto del 2003 una Propuesta Conjunta de Reforma3 a su política agrícola, que antes de llegar a Cancún alcanzó innumerables muestras de rechazo por la mayoría de los grupos de países en des-arrollo.

Como reacción a lo anterior, un grupo de 20 países en desarrollo, conocido como G-20 y después como G-20+, presentó oficialmente al Secretariado de la OMC una alternativa que llamó Propuesta Marco a la Agricultura.4 De esta manera, arribaron a la reunión ministerial dos posiciones contrapuestas en contenido, pero sobre todo dos polos políticos abiertamente opuestos en esta materia.

Este desacuerdo central impidió al Secretariado de la OMC elaborar un documento consensado por todos los gobiernos y que sirviera de base de discusión para la reunión ministerial, por lo que el presidente del máximo Comité de Negociaciones Comerciales (CNC), embajador Carlos Pérez del Castillo, optó por repetir el viejo procedimiento de romper con la regla de oro formal de la OMC: "son los gobiernos miembros (y no la burocracia) los que dirigen la política y el proceso institucional" y envió, "bajo su propia responsabilidad" y contra la crítica de más de 45 gobiernos, un documento "oficial" a la reunión ministerial:5 "Documento Borrador del Texto Ministerial".

Este documento, también en materia agrícola, según la opinión de la mayoría de los gobiernos y la crítica masiva de las ONGs, reflejaba las propuestas de los países ricos y omitía las de los países pobres.

El otro tema contencioso fue el párrafo 6 del Acuerdo de Propiedad Intelectual relacionado con el Comercio (ADPIC) que, habiendo sido acordado en Doha en 2001, posteriormente el gobierno de EU se negó a aceptarlo, provocando con ello una reacción de rechazo muy generalizado. Este párrafo, relacionado con la posibilidad de que los países pobres importaran medicinas de patente para afrontar enfermedades epidémicas como el VIH, malaria, tuberculosis y otras, pero sin pagar licencias, se presentaba como un escollo importante al progreso de las negociaciones de Cancún. Sin embargo, días antes de Cancún se arribó a un acuerdo que, si bien no satisfacía a los países en desarrollo con urgentes necesidades de salud pública, facilitó que el tema fuera acordado.

El desarrollo de los trabajos

Después de la apertura formal de la Conferencia se adoptó una Agenda de tres grandes apartados:

A.- Las presentaciones en plenario de las posiciones de cada gobierno.

B.- La creación de cinco grupos de trabajo (negociación):

* 1. Agricultura,

* 2. Acceso a mercados a productos no agrícolas —industriales—,

* 3. Desarrollo-Trato Especial y Diferenciado-,

* 4. Temas de Singapur, y

* 5. Miscelánea (en especial la iniciativa de países africanos relativa a algodón).

C.- Adhesión de nuevos miembros (Camboya y Nepal).

A. posiciones de gobiernosAunque es difícil encontrar algún discurso gubernamental que no hablara de desarrollo y de comercio, nos permitimos ilustrar dos extremos del abanico de lógicas discursivas.Nadie duda que, con excepción del papel de Estados Unidos, la posición del Comisario de Comercio de las llamadas Comunidades Europeas, Pascal Lamy, sea clave para la definición de la política comercial global. Por esta razón es ilustrativo que en su presentación haya recordado que "denominamos a esta nueva ronda el Programa de Doha para el Desarrollo", pero "hay que recordar que el objetivo sigue siendo la integración de los países en desarrollo en la economía mundial"; por lo tanto, "hemos de seguir por este camino de integración y evitar que haya un grupo de miembros que tengan obligaciones de segunda clase pero también únicamente derechos de segunda clase".

Lamy propuso: "tenemos que lograr avances prácticos en la serie de cuestiones difíciles que identificamos en la Declaración de Doha. Desde la agricultura hasta los aranceles sobre los productos industriales, desde el medio ambiente a los denominados temas de Singapur...".6

También debemos evitar que se reproduzca "el ambiente de enfrentamiento Norte-Sur de los decenios 1970 y 1980. Sería un gran error ver la situación con arreglo a esas pautas y en desacuerdo con la realidad, porque hay muchas líneas de división en nuestros debates, muchas posiciones del Sur y muchas posiciones del Norte", reconoció el comisario europeo.

Como un simple ejemplo de las contradicciones intergubernamentales, la postura de Venezuela, miembro destacado del G-20, planteaba en Cancún que desde "la creación del Sistema Multilateral de Comercio se pretendió como fundamento que el comercio internacional lograría, per se, un desarrollo humano sostenible, particularmente mediante su liberalización, con lo cual obtendría mejores condiciones de acceso a los mercados de todos los países miembros...".

Pero al "obligar a países con economías desiguales a comportarse como iguales, se originaron grandes perjuicios para las naciones en desarrollo". Y además de hacer un pronunciamiento categórico contra el proteccionismo, Venezuela defendió su derecho soberano de "regular a través de leyes y reglamentos los distintos sectores de servicios que consideren de importancia estratégica para satisfacer las necesidades básicas de su población".

De las posturas de grupos surgidos al parecer a último momento, destaca el comunicado de los ministros y representantes "de 16 países en desarrollo como Bangladesh (a nombre del Grupo de los Menos Adelantados), Botswana, China, Cuba, Egipto, India, Indonesia, Jamaica (en nombre de la Comunidad del Caribe), Kenia, Malasia, Zambia y Zimbabwe".

En dicho comunicado, estos países se pronuncian contra el inicio de negociaciones sobre "la Relación entre Comercio e Inversión, Interacción entre Comercio y Política de Competencia, Transparencia en Compras Gubernamentales y Facilitadores de Comercio", ya que estos "temas son técnicos y complejos y algunos de ellos son totalmente desvinculados del comercio"; sin contar que "muchos países en desarrollo no tienen la capacidad para instrumentar obligaciones derivadas de compromisos sobre tales reglas multilaterales y además existen dudas sobre los beneficios de marcos sobre estos temas en la OMC".

Esta variedad de posiciones se daba antes del inicio de negociaciones formales.

B.- Cinco grupos de trabajo y negociaciónInstalada la conferencia el 10 de septiembre, se crearon los cinco grupos de trabajo que al siguiente día iniciarían negociaciones específicas y simultáneas sobre:

1. Agricultura, presidido por el ministro de Singapur.

2. Acceso a Mercados de Productos No Agrícolas —industriales—, presidida por el ministro de Hong Kong.

3. Desarrollo-Trato Especial y Diferenciado, presidida por el ministro de Kenia.

4. Temas de Singapur, presidida por el ministro de Canadá.

5. Miscelánea (en especial la iniciativa de países africanos de Chad, Malí, Burkina Faso y Benin, relativa a algodón).

Sin embargo, a partir del segundo día de la conferencia se iniciaron las reuniones del llamado "Cuarto Verde", que además de quedar fuera de los procedimientos formales de la OMC y ser tan impugnadas por gobiernos excluidos de ellas y otros actores políticos, han sido históricamente los espacios a puerta cerrada de la negociación real. Siendo arena de disputa secreta, sólo se llega a tener información por vía indirecta de alguno de los participantes. Esta información reiteraba cada vez más las dificultades para alcanzar consenso explícito sobre los temas de negociación.

Nuevas alianzas sobre agriculturaEl 12 de septiembre, un grupo de 32 países (uno de ellos también integrante del G-20) dio a conocer una posición adicional a las conocidas sobre agricultura: Alianza por Productos Especiales y Mecanismos Especiales de Salvaguarda.

Defendiendo a los pequeños agricultores en la OMC, fue el título de la declaración de prensa que presentaron la ministra de Indonesia y la secretaria de Agricultura de Filipinas, en la cual la alianza de 32 países en desarrollo llama a la OMC "a reflejar las preocupaciones de los agricultores en pequeña escala de los países en desarrollo". Critica asimismo que la liberalización comercial "se enfoca sólo en la eliminación de aranceles" y, en cambio, "no encara las distorsiones causadas por la producción y las exportaciones subsidiadas en el Norte. Este enfoque contradice el mandato de Doha".

En esta declaración también se demanda que la OMC construya "colchones" para el desarrollo económico y social, además de que se exige una pausa en la liberalización comercial sobre productos específicos. El comunicado asegura también que si se permite a los países pobres "la excepción de ciertos sectores agrícolas claves, la OMC puede salvar los medios de sobrevivencia de millones de personas y reintegrar el desarrollo en el centro de esta ronda".

Tomando en cuenta la importancia del detalle de las negociaciones, y producto de una presión civil realizada por varios años sobre la OMC, está disponible al público el recuento oficial diario.7

Los títulos mismos de la versión oficial dan idea de los contenidos. Así, la reunión del 12 de septiembre, "Tercer día: los ‘facilitadores’ comienzan a trabajar en un nuevo proyecto de declaración". En tanto que la del 13 de septiembre indica: "Cuarto día: con ocasión de la formulación de observaciones sobre el nuevo proyecto por parte de los ministros, el presidente advierte de los peligros de un fracaso."

La gota que derramó el vasoAl medio día del 13 de septiembre, cuarto y penúltimo día oficial de la Conferencia, se empezó a distribuir entre los delegados oficiales y los observadores un Proyecto de Texto Ministerial de Cancún, Segunda Revisión,8 cuyo contenido disparó una de las discusiones más importantes y probablemente una de las reacciones más determinantes de la Conferencia.

El texto no reflejaba ni la diversidad de posiciones existente entre los grupos de trabajo, ni de las reuniones secretas en el "Cuarto Verde", sino las posiciones de los países desarrollados e ignoraba la de los países en desarrollo. Presuponía un consenso que en las negociaciones no existía, y se convertía en un instrumento de presión sobre la mayoría de los delegados.

La duda política brotó de inmediato: "¿Quién escribió el texto del segundo borrador?", se preguntaba la declaración conjunta de un amplio abanico de más de 100 organizaciones civiles, observadoras del proceso. La responsabilidad política efectiva y sobre todo la autoría parecía más ligada con el Secretariado de la OMC y la enorme influencia de Estados Unidos y la UE sobre él y los "facilitadores" de los cinco grupos.

La delegación estadounidense simplemente difundió un comunicado, La ley agrícola de los EU y las negociaciones de la OMC,9 donde además de afirmar que los subsidios contenidos en su ley agrícola no distorsionaban el comercio, no obstante estaba proponiendo una reducción sustancial de los aranceles de todos los países (incluyendo obviamente los de los más débiles). Sin embargo, situaba las negociaciones en el contexto de que los subsidios de ellos eran menores que los de la Unión Europea.

Por su parte, la UE, por voz del comisionado de Agricultura, Franz Fischler, establecía en su "Reacción ante el borrador del presidente"10 que, aunque el documento cruzaba varios temas delicados claramente superados, ellos estaban dispuestos a negociar. Su disposición estaba en aceptar, por ejemplo, y ofrecer a todos los países menos adelantados cuotas de libre acceso, cero arancel, a sus productos agrícolas. Estaban dispuestos a negociar una lista de productos de interés para los países en desarrollo a los cuales se les eliminara totalmente el subsidio. Sin embargo, resaltaba que debería entenderse que podría haber reducción de subsidios a la caja ámbar, pero que en la caja azul su efecto podría ser positivo, como su experiencia lo habría mostrado. En otras palabras, estaban dispuestos a negociar, pero no mostraban compromisos precisos de reducción de los subsidios, como lo pedía la mayoría de los países.

El nuevo borrador también resultaba insatisfactorio a los países del Grupo Cairns (17 países agro-exportadores netos, aunque no todos sus miembros). La declaración del ministro de Australia, Mark Vaile,11 entre otros, afirmaba: "… tengo que decir que el texto se queda corto respecto del alcance que acordamos hace dos años en Doha…. Sobre apoyos nacionales, el marco no provee suficiente seguridad sobre un genuino recorte… Sobre subsidios a la exportación, insistimos en más claridad y fechas para que sean eliminados…"

De manera inusual a las anteriores Conferencias Ministeriales, los países ACP, de la Unidad Africana (UA) y los Países Menos Adelantados (PMA), que en conjunto sumaban aproximadamente 90 países, presentaron una posición unificada en voz del ministro Jacob Knate (de Botswana).12

En su documento —que puede ser calificado de histórico— hacen ver que los países de la ACP, UA y PMA padecen serios problemas de desarrollo y que participan en la OMC con la mira de aliviar la pobreza de sus respectivos pueblos.

Agrega el documento que la "visión del Grupo de ACP-UA-PMA es que el texto se queda muy corto de nuestras expectativas", además de que "no encara nuestras preocupaciones".

El Grupo ACP-UA-PMA también denuncia que está extremadamente inconforme de que "en el texto no hayan sido tomados en cuenta" los temas de agricultura, pese a que "es un sector de importancia crítica para las economías" de todos estos países, además de que "han sido ignoradas las propuestas que hemos hecho sobre "Productos Especiales y Mecanismos de Salvaguarda".

En cuanto a los temas de Singapur, estos países advierten que el "texto actual ha partido de un mandato que es inaceptable para nosotros, toda vez que no está basado en un consenso explícito. Por lo tanto —subrayan— no puede haber negociación sobre estos temas".

Una posición similar asumen respecto al "acceso a mercados de productos industriales", tema en el que proponen "haya reciprocidad plena de acuerdo al nivel de desarrollo".

En torno a las ADPICs y Salud Pública, los países de la ACP-UA-PMA indican que la opinión del Grupo es que "el párrafo 3 del texto debe ser reelaborado, dando instrucciones al Consejo General para iniciar las correcciones necesarias al Acuerdo de ADPICs y que éste sea terminado en un periodo de 6 meses, tal como lo estipula la Decisión".

Como los anexos relevantes, "se quedan cortos en los objetivos advertidos en la Declaración de Doha, que eran para hacer de esta ronda de negociaciones una verdadera ronda de desarrollo."

Mientras tanto, fuera de la sala de negociaciones, el Segundo Borrador también fue objeto de diversas críticas. Así, la poderosa Confederación Industrial de Alimentos y Bebidas de la UE,13 señalaba que no veía ninguna mejora respecto al primer borrador y expresaba su preocupación por que las propuestas podrían tener un impacto negativo sobre la competitividad de su industria, exigía que se acotaran diversas ventajas a los países menos adelantados (que eventualmente se llegaran a acordar) y demandaba que los apoyos a sus exportaciones deberían ligarse a la vigilancia que se hiciera a las empresas estatales exportadoras de los países en desarrollo.

Más contundente fue la crítica del poderoso Comité de Organizaciones Agrícolas en la UE, COPA-COGECA, que a nombre de los granjeros europeos y cooperativas hizo un llamado a sus negociadores para "realizar cambios significativos al borrador del texto ministerial de la OMC".14

Además de calificar el segundo borrador de "desequilibrado e inaceptable", advertía que "... Las propuestas —del borrador— sobre apoyos domésticos, acceso a mercados y subsidios a las exportaciones van riesgosamente más allá de la sustantiva flexibilidad que la UE tiene en su nueva política agrícola decidida en junio de este año."

Otro ejemplo público de insatisfacción y presión de poderosos grupos económicos contra el segundo borrador, es el de la Asociación Nacional de Manufactureros de Estados Unidos (NAM), que dijo estar de acuerdo, en principio, en que se tomen "en consideración las necesidades especiales de los países menos desarrollados", pero al mismo tiempo expresó su crítica por que "el actual borrador les da un gran pase a los países en desarrollo más avanzados que realmente son grandes exportadores".

Para los manufactureros estadounidenses el "mayor impedimento para las exportaciones de los países en desarrollo son las barreras comerciales de otros países subdesarrollados. Hacer aún más profundos estos huecos para permitir y continuar con barreras proteccionistas, no es la vía para promover el desarrollo".

Con base a esas apreciaciones, la NAM subrayó que la "industria americana no está de acuerdo con cualquier resultado en el que los aranceles industriales de EU se recorten más sin alcanzar una ganancia de mayor acceso a mercados que empareje sustancialmente el piso mundial. Nuestro apoyo está condicionado a la inclusión de una fuerte eliminación de aranceles sectoriales como un elemento clave del marco de los productos no-agrícolas".

La reacción de las organizaciones ciudadanas fue de absoluto rechazo al borrador. Algunas lo calificaron como que Europa y Estados Unidos empujan a los países en desarrollo al abismo (Amigos de la Tierra Internacional, 13 de septiembre 2003).

En entrevista del presidente de la Conferencia, Ernesto Derbez, con organizaciones civiles mexicanas el 13 de septiembre, hubo protesta verbal directa de algunos de sus representantes sobre el contenido del borrador y señalamiento expreso de que "…el documento, más que contribuir a hacer avanzar las negociaciones, probablemente las empantanaría. Se le recordó al canciller la propuesta civil de que "…una vía alterna era que un grupo transparente de países ricos y pobres hubieran sido encargados de redactar el borrador. Así que, bajo las condiciones actuales, era mejor carecer de documento." RMALC dixit.

El último día de negociaciones realesLas diferentes versiones sobre la reacción al interior del "Cuarto Verde" coinciden en que no se avanzaba en materia agrícola.Ninguna de las grandes potencias estaba dispuesta a ofrecer compromisos reales de reducción de subsidios, y sin embargo insistía el comisario europeo Pascal Lamy en que los países en desarrollo aceptaran el inicio de negociaciones sobre los temas de Singapur.

Un miembro de una delegación presente en el "Cuarto Verde" comentó que Lamy proponía que, aunque no fueran los cuatro temas (retiraba Inversiones y Política de Competencia) era conveniente para todos iniciar en dos temas. Pero ante la negativa evidente de la mayoría de los países en desarrollo, las palabras de Lamy terminaron siendo "…al menos uno.." A lo que un delegado africano respondió: "Perdón, ¿qué parte del NO no se entendió? Y acto seguido, varios delegados africanos abandonaron el recinto de negociaciones secretas.15

La versión oficial de la OMC lo describe así:

"A continuación, (el presidente) suspendió las consultas sobre transparencia, para que los participantes se pudiesen reunir con sus grupos respectivos para hacer consultas con sus delegaciones. No obstante, cuando los participantes regresaron, era evidente que no había consenso, de modo que decidió dar por concluida la reunión."

Ante tal panorama, el presidente de la Conferencia señaló que era evidente que no existían posibilidades de alcanzar consenso explícito y por lo tanto los trabajos de la Conferencia se terminaban.

"Hacia las 16 horas, el Sr. Derbez informó a la reunión de jefes de delegación. Propuso una Comunicación Ministerial de seis párrafos, aprobada en la sesión de clausura, que se celebró poco antes de las 18 h. En ella se encomienda a los funcionarios de los Estados miembros que sigan trabajando sobre las cuestiones pendientes con determinación y sentido de urgencia renovados y teniendo plenamente en cuenta todas las opiniones que hemos expresado en esta Conferencia.

"Los ministros pidieron al presidente del Consejo General y al director general de la OMC que coordinasen estos trabajos y convocasen una reunión del Consejo General a nivel de altos funcionarios no más tarde del 15 de diciembre de 2003 a fin de tomar las disposiciones necesarias."

El director general, Supachai Panitchpakdi, señaló que no se podía ocultar el hecho de que el estancamiento era una contrariedad. Dijo estar decepcionado, pero no desanimado, y que es importante lograr que las negociaciones vuelvan a su cauce. Afirmó que, si fracasa el Programa de Doha para el Desarrollo, los perdedores serán los pobres del mundo y se comprometió a trabajar intensamente para conseguir un resultado satisfactorio.

[Cuatro días más tarde Supachai Panitchpakdi volvió afirmar que en Cancún los verdaderos perdedores eran los pobres. En un artículo publicado en el International Herald Tribune del 18 de septiembre, escribió que era incierto el futuro de los temas comerciales de beneficio potencial para los países en desarrollo, tales como apertura de mercados a productos manufacturados, servicios y agrícolas, dada la ausencia de acuerdo en Cancún. Añadió que él vería inmediatamente la vía para mover hacia delante el proceso de la OMC. Wto 2003 NEWS ITEMS)].

El Sr. Derbez concluyó que "los miembros tienen que aprender de la falta de consenso, que no podrá seguirse como si no hubiera pasado nada y que es necesario reflexionar. Achacó una parte del estancamiento a la incapacidad para alejarse de la retórica; nadie puede vivir de la retórica, señaló. El señor Derbez dijo que la Organización Mundial de Comercio y sus miembros todavía pueden lograr cambios a favor de la población más pobre."16

"En la sesión de clausura los ministros pidieron al presidente del Consejo que continuara manteniendo las consultas sobre la fecha y el lugar de celebración de la próxima Conferencia Ministerial.

Tomaron nota "con apreciación" de que antes de la reunión del Consejo General celebrada en agosto, en Hong Kong, China se había ofrecido a acoger la próxima reunión. Sin embargo, el presidente Derbez señaló que, dado que los miembros estaban preocupados por el contenido de la Conferencia de Cancún, no había podido estudiar seriamente las fechas y el lugar de la próxima reunión, excepto en contactos informales con algunas declaraciones."17

Las causas del fracasoEl fracaso de esta reunión de la OMC tiene como trasfondo la desigualdad comercial entre los países. "Desde que nació el GATT, hace 56 años, las empresas de los llamados países desarrollados controlan permanentemente más de la mitad del valor del comercio mundial total y del comercio agropecuario. Todo ello acompañado de un proceso de disminución del peso económico, político de los países subdesarrollados y de los pequeños y medianos productores, acompañado de creciente destrucción social, cultural y ambiental.

"Así, con excepción de los países asiáticos y del Medio Oriente, el resto de países subdesarrollados han reducido su participación porcentual en el comercio mundial", según lo explicamos en "OMC+TLCAN = ALCA vs. desarrollo y soberanía alimentaria". (Ponencia de Alejandro Villamar, en el Encuentro Latinoamericano sobre Soberanía Alimentaria. Lima, Perú, 2000).

 

* Miembro de la Red Mexicana de Acción frente al Libre Comercio.

** Los documentos aludidos a lo largo del texto pueden ser consultados en el local de la RMALC.

1 Precedieron a la reunión en Cancún tres grandes agendas. La primera es la llamada Agenda del Desarrollo, adoptada en Doha, Qatar en 2001, donde se hizo énfasis en la necesidad de instrumentar acuerdos pendientes de alta prioridad para los países en desarrollo, como el Acuerdo de Agricultura (y su esencia de tomar medidas diferenciales frente a las profundas desigualdades existentes entre países desarrollados y subdesarrollados, así como de establecer montos y plazos precisos en la reducción sustancial de subsidios a las exportaciones agrícolas de los países ricos), medidas relativas a los Acuerdos de Propiedad Intelectual y Comercio (ADPIC), específicamente de acceso a medicinas para afrontar enfermedades epidémicas o frente a contingencias de salud, y de Acceso a Mercados de los países ricos por parte de los productos no agrícolas (AMPNA) de los países pobres.

2 La tercera agenda, que si bien no fue acordada en Doha, ha sido un tema central pendiente de abordarse, pues contiene temas estructurales del procedimiento y proceso en la toma de decisiones en la institución que grupos de países en desarrollo han planteado oficialmente. En otras palabras, temas de procedimiento democrático y de transparencia que desde la debacle de la reunión de Seattle, EU, en 1999, se habían visualizado como sustanciales para el desarrollo de la OMC. Esta última agenda también forma parte central de las demandas de la mayoría de las organizaciones ciudadanas, mejor conocidas como ONGs (organizaciones no gubernamentales) que de manera creciente se han convertido en actores políticos globales, muy importantes en la construcción o en el debilitamiento de la legitimidad política de la propia Organización Mundial de Comercio. En síntesis, en Cancún se debería de revisar la instrumentación pendiente de acuerdos tomados en cumbres anteriores y se debería decidir sobre la eventualidad de nuevos compromisos, así como mostrar en la práctica los avances en materia de procedimientos democráticos y transparentes.

3 DOC. JOB(3)/157.

4 DOC.JOB(03)/161 y 162/Rev1, del 29 de agosto, 2003.

5 JOB(3)150/Rev1 del 24 de agosto del 2003. Véase la carta del 31 de agosto que envió el embajador Carlos Pérez del Castillo al doctor Luis Ernesto Derbez B., en esa fecha todavía candidato a confirmarse como presidente de la futura Reunión Ministerial.

6 El señor Lamy se refiere a la segunda agenda, la cual contiene los cuatro llamados nuesvos temas de Singapur, adoptados en 1996, en la ciudad de ese nombre, y que son: Inversión Extranjera, Política de Competiencia, Transparencia en las Compras Gubernamentales y Facilidades Aduanales al Comercio. En la reunión de Cancún, de conformidad con la reunión de Doha deberían decidirse mediante el procedimiento de consenso explícito (es decir, siempre y cuando no existiera oposición de los miembros de la OMC), si se iniciaban o no negociaciones sobre ellos.

7 http:// www.wto.org. Resumen de las reuniones del 10, 11, 12,13,14 de septiembre de 2003.

8 (JOB(03)/150/Rev.2.

9 U.S. Farm Bill and the WTO Negotiations, September 13, 2003).

10 Reaction to the chair’s draft. SPEECH/03/XXX, 13 September 2003.

11 The Cairns Group, 13 September 2003.

12 (Statment by the Minister Jacob Knate, spokesperson of the Alliance ACP, African Union and LDCs, at the Meeting of Head of Delegation , 13 September 2003 at 7.00pm).

13 (CIAA, Confederation of the Food and Drink Industry of the EU. No improvement in the draft agreement on agriculture. Press Release, 13th September 2003).

14 General Comitee for Agricultural Cooperation in the European Union. "European Farmers and cooperatives call upon their negotiators to make significant changes to the draft WTO Ministerial text". Release, Cancun, 13 September 2003.

15 Recordamos que el director general de la OMC, Supachai Panitchpakdi, en la reunión de ministros de la Unión Africana del 9 de septiembre los exhortó : "Actúen con sentido del liderazgo en Cancún", e instó a mantener su compromiso con las negociaciones de Doha al más alto nivel. Manifestó que la mayor participación de África ha empezado ya a dar frutos. www.wto.org Meeting of African Union (AU) Trade Ministers.

16 Resumen oficial de la OMC sobre las reuniones del 14 de septiembre de 2003. "Quinto día: La Conferencia termina sin consenso". En www.wto.org.

17 Comunicación Ministerial de la Conferencia de Cancún, 14 de septiembre 2003. en www.wto.org.