El mundo hoy, algunos elementos del rompecabezas

Ana Teresa Gutiérrez del Cid*

Precariedad de la economía

La situación económica internacional de estancamiento es una de las piezas del rompecabezas de esta reflexión. Viene a la memoria que en las vísperas de las dos conflagraciones mundiales del siglo XX, la situación económica de estancamiento y depresión generalizada fue un factor que definió el ascenso al poder de fuerzas ultra conservadoras como los fascistas en Italia y los nazis en Alemania. En ambas circunstancias, los conflictos económicos exacerbaron el nacionalismo chovinista de las grandes potencias que, al no resolverse en el terreno diplomático y político, des-embocaron en sendas confrontaciones bélicas para reordenar el mapa económico y geopolítico mundial.

En este sentido, la decisión —anunciada los primeros días de junio— del Banco Central Europeo, en el sentido de disminuir las tasas de interés en 0.5 puntos, es otra señal que habla del empeoramiento de la economía global.

Antes de la baja de la tasa, la Agencia de Estadísticas de la Unión Europea (Eurostat), informó que el crecimiento económico de la zona se detuvo en el primer cuatrimestre de este año, mientras que en los siguientes tres meses será de sólo 0.1%. La razón principal del estancamiento fue un gran descenso de las inversiones, aunque también influyó la caída de las ganancias por exportaciones, debido al alza del euro contra el dólar. Y si la cifra del crecimiento en la eurozona no registró una cifra negativa, fue gracias a que el gasto en consumo sí registró un incremento. No obstante, tres economías de la región (Alemania, Holanda e Italia) están cerca de la recesión.

Además, no hay indicios de un cambio significativo en el futuro inmediato. La Unión Europea (UE), vislumbra en sus predicciones una débil demanda interna e internacional, razón por la cual pronostica que no habrá crecimiento en los siguientes dos cuatrimestres, mientras que en el tercero será apenas de 0.4%.

Las cifras europeas tienen relevancia para la economía mundial. Y cuando se toman junto con los últimos resultados de Estados Unidos y Japón, se puede observar que todos los signos apuntan a la deflación y, en el mejor de los casos, a tasas de crecimiento muy bajas.

Nick Beams plantea que: "la tasa de crecimiento de Estados Unidos en el primer cuatrimestre de 2003 fue de 1.9%. En el periodo de enero a abril se perdieron 500 mil empleos. En mayo, la tasa de desempleo se elevó a 6.1%, su más alto nivel en 9 años, y se perdieron 17 000 trabajos más."1

Las peores cifras de desempleo han estado acompañadas por un reporte, en el cual se muestra que los pedidos de las fábricas estadounidenses declinaron 2.9% en abril, sufriendo la mayor caída en 17 meses. Los pedidos de maquinaria cayeron 4.7%, el equipo de transporte 5.1% y los productos eléctricos 1.9%.2

Y la economía estadounidense no parece mejorar en el futuro inmediato. Un estudio de la Anderson School, de la Universidad de Los Angeles, predijo al menos un año de débil crecimiento con un pequeño aumento en el empleo. En el punto de mayor de declive en su actividad, la economía está siendo golpeada por severos problemas de presupuesto que confrontan los gobiernos estatales y locales.

Según Ed Learner, autor del reporte, se predice un crecimiento de sólo 2.2% para 2003, muy por debajo de la tasa de 4 a 5 % necesaria para aumentar el empleo.

Lo que mantiene a flote a la economía estadounidense es el gasto de consumo, el cual se ha visto favorecido por las bajas tasas de interés.

Según el Financial Times, hay miles de automotores embodegados. Camiones materialistas, automóviles y vehículos deportivos están apiñados en los contenedores. La Ford y la General Motors juntas tienen 400 mil o más vehículos de exceso, lo que es equivalente a la producción anual de dos fábricas de tamaño mediano.

La Chrysler, por su parte, ha advertido de 1.2 mil millones de dólares de pérdidas probables en el segundo cuatrimestre y espera apenas salvar el año. A esta corporación, según el Financial Times, pueden seguir la General Motors y la Ford; algunos analistas hablan de la posibilidad de bancarrotas y la posibilidad de evadir el régimen de pensiones. Estas tres automotrices tienen un "hoyo negro" en sus fondos de pensión y deben miles de millones de dólares en el rubro de salud de los retirados.

A través de los noventa, el declive deflacionario de la economía japonesa fue visto como excepción, ahora empieza a verse como un fenómeno generalizado, en la medida en que estas tendencias emergen en Europa y en Estados Unidos.

La actual recesión es el resultado de una serie de burbujas financieras, que surgieron en Japón a finales de los ochenta, lo que ha dejado una enorme deuda y una excesiva capacidad industrial.

Según Stephen Roach, economista en jefe de la Morgan Stanley, el riesgo de una profunda deflación en Alemania no puede ser minimizado, especialmente debido al frágil estado de su sistema financiero: bancos y compañías de seguros de vida. Debido al peso de la economía alemana y a sus nexos con el resto de Europa, un proceso deflacionario en ese país podría fácilmente desencadenar un contagio pan-regional que podría causar estragos en el resto de la UE.

En Estados Unidos, la creciente mejora en el mercado enmascara el empeoramiento de la situación total de la economía. El continuado declive industrial, enfatizado por la crisis en el sector automotriz, apunta a que la habilidad de la Reserva Federal para prevenir una recesión de gran escala pueda llegar a su fin. Las reducciones de la tasa de interés nunca fueron concebidas como soluciones de largo plazo, sino que se aplican como una medida para ganar tiempo hasta que llegue nuevamente la inversión, pero no hay signos de que la inversión aumente bajo condiciones de crecimiento restringido a nivel global y en medio de un continuado exceso de capacidad.

Estas características de la economía mundial estuvieron presentes antes de las guerras mundiales del siglo XX. Estas confrontaciones se originaron porque una de las potencias más poderosas de la época, Alemania, rompió los frágiles equilibrios de esferas de influencia y apropiación de recursos naturales de regiones periféricas del mundo, lo que condujo a las conflagraciones.

Evian: la distancia entre la realidad y la retórica

La cumbre de Evian demostró que existen profundos problemas económicos pero los países líderes no fueron capaces de discutirlos y de adelantar soluciones, por lo que Evian mostró también las profundas divisiones entre los países del G8.

La cumbre de Evian tuvo lugar del 1º al 3 de junio de 2003 y se desarrolló en un contexto de fuertes problemas económicos: el declive del dólar, la extensión de los procesos deflacionarios y los desacuerdos sobre el sistema de comercio internacional.

El declive del dólar tuvo la mayor atención en la cumbre debido a su rápida caída contra el euro en el mes de mayo de 2003 y también a los temores recientes de que las economías europeas, sobre todo la alemana, entrarán en recesión en la medida en que las ganancias de las exportaciones se reduzcan. La posición de la administración Bush es que la caída del dólar debería continuar sin intervención del gobierno.

Antes de la cumbre, los líderes de Japón y Alemania manifestaron su preocupación por la caída del dólar. El primer ministro japonés, Junichiro Koizumi, declaró que no desea una mayor alza del yen como consecuencia de la caída del dólar. Por su parte, Gerard Schroeder advirtió que el dólar barato estaba ya dañando los desarrollos económicos de Alemania y sus productos se estaban volviendo demasiado caros fuera de la eurozona.

Los problemas de Alemania no se reducen a la competencia con las firmas estadounidenses, ya que las economías del Este asiático han atado sus divisas al dólar, por lo que las compañías alemanas están sintiendo una fuerte competencia con esta región, en particular con firmas establecidas en China.

En la cumbre de Evian una actitud similar prevaleció en el asunto del crecimiento económico, los líderes del G8 ignoraron la continua recesión en Japón y los signos del inicio de un declive en Europa y sólo se limitaron en Evian a declarar que "hay confianza de que se alcanzarán altas tasas de crecimiento", pero no se discutieron medidas concretas para revivir la economía mundial.3

La razón es que la división entre las grandes potencias, que se evidenció bastante antes del ataque a Irak, se está profundizando. Estas diferencias pueden ser observadas claramente en las relaciones comerciales.

En la revista Bussiness Week se señalaba que las relaciones comerciales entre Estados Unidos y la UE están en su peor punto en años, ya que Europa amenaza con aplicar 4 mil millones de dólares en tarifas de penalización contra el levantamiento de impuestos para los exportadores estadounidenses, mientras que en Estados Unidos existe la amenaza contra una moratoria europea sobre importaciones de maíz genéticamente modificado, frijol de soya y otros granos.

Estos conflictos han retrasado ya la denominada Ronda de Doha de negociaciones de la OMC y podrían erosionar el encuentro ministerial programado en Cancún en septiembre de 2003.

Según Robert Samuelson, esta división creciente puede conducir a que el G8 se vuelva una serie de comunicados vacíos y oportunidades para la foto, lo que tendría serias consecuencias. En este artículo publicado en el Washington Post, Samuelson añade que cualquiera que tenga conocimiento de la historia, entiende que el hecho de que Estados Unidos reduzca el valor de su divisa y perjudique así a otros países, no es libre comercio sino comercio político. En los treinta, estos tipos de políticas contribuyeron a la Segunda Guerra Mundial, lo que debe evitarse, señala Samuelson, quien concluye advirtiendo que los signos tempranos de guerra económica abundan y si las economías empeoran, las presiones nacionalistas se intensificarán, en condiciones donde, debido a la interdependencia, las grandes economías podrían tener una reacción en cadena de políticas nacionalistas, lo que podría ser destructivo.

Visto bueno a EU para otras agresiones

En el aspecto geopolítico, Evian fue la capitulación de las potencias europeas ante Washington. Frente a la probabilidad de nuevas agresiones a otros países —como es el caso hoy de Irán—; Francia, Alemania y Rusia no sólo enterraron sus críticas contra el ataque de Bush a Irak, sino que el 22 de mayo de 2003 dieron su voto en el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) a favor del control estadounidense de Irak. Y así, a diferencia de las anteriores protestas, se elaboró una declaración conjunta el 3 de junio de 2003 que abre la puerta a la acción militar estadounidense contra Irán y Corea del Norte.

El presidente Bush no podría haber esperado mayor éxito como resultado de su visita a Francia y del encuentro con el presidente Chirac. Bush se comportó en la cumbre con no poco desprecio, utilizando menos de un día para después asistir a un encuentro con los líderes árabes de Medio Oriente, Israel y la Autoridad Palestina.

Pero antes de irse de la Cumbre del G8, fue cortejado y halagado por sus anteriores críticos y se le otorgó todo lo que deseaba.4

La situación en Bagdad

Según un artículo de Viacheslav Titiokin, aparecido en el periódico Sovietskaia Rossia, "los estadounidenses se están enfangando cada vez más en el tremedal de su "victoria" en Irak. El Pentágono ha anunciado la suspensión de la salida de más tropas estadounidenses de este país. Más bien, todo lo contrario, se están mandando divisiones de refuerzo. ¿Para qué? Se supone que la guerra ya acabó, ¿será que no? Se continúa disparando sobre los estadounidenses, continúan derribando sus vehículos de transporte y sus helicópteros. Son noticias que se filtran, pero sólo cuando esto sucede en Bagdad y Basora, donde hay periodistas extranjeros y es imposible ocultar las pérdidas. Lo que está pasando en el resto del país sigue siendo un misterio, pero es evidente que la resistencia a la ocupación va en aumento".5

Según Titiokin, la apuesta de los estrategas estadounidenses de dividir a los iraquíes según la rama del Islam que profesan, no ha tenido resultados; prueba de ello fue la masiva manifestación que tuvo lugar en Bagdad pocos días después de la ocupación anglo estadounidense, durante la cual los sunitas y shiítas se congregaron alrededor de la mezquita suni, para dirigirse después, a través de toda la ciudad, a la mezquita shiíta. Los medios de información de los países árabes reportaron la asistencia de cerca de 50 mil personas.

El analista ruso Titiokin argumenta que los iraquíes tienen en sus manos más de 7 millones de armas. El gobierno de ocupación, al enterarse de esta cifra, anunció que retiraría las armas de la población. Pueden comprar una parte de este arsenal casero, ofreciendo una cantidad mayor en estos tiempos de necesidad para el pueblo iraquí, "pero con quedase en circulación en manos de la población un 1% del número actual de armas automáticas y lanzagranadas, está claro que no les espera una vida tranquila a los estadounidenses en Irak", concluye Titiokin, quien seguramente sabe de lo que habla, ya que es originario de una nación que inició su defensa contra la poderosa máquina de guerra nazi, con un fusil para dos soldados.

Además, hay una incompetencia absoluta por parte de las fuerzas de ocupación para devolver los servicios básicos más elementales. Siguen sin funcionar la mayoría de las depuradoras de agua, mientras que el termómetro en junio marca de 40 a 45º celsius. Los hospitales saqueados siguen sin tener medicinas y el sistema eléctrico no está totalmente restablecido. Tampoco funcionan los equipos médicos ni el aire acondicionado. En las casas aún falta la luz y las líneas telefónicas. Las escuelas están en ruinas, han sido saqueadas o convertidas en cuarteles.

El desempleo se ha disparado como consecuencia directa del desmantelamiento de las instituciones del Estado iraquí; además se destruyó el sistema de seguridad pública. Reinan el caos y la ausencia de leyes.

Otro fenómeno preocupante es que la Armada y la aviación estadounidenses utilizaron nuevamente en esta guerra municiones con uranio empobrecido, cuyo peso total supera en tres veces el utilizado durante la Guerra del Golfo en 1991.

Por su parte, Luis Oviedo plantea que: "entre los planes estadounidenses está el retiro de las fuerzas de combate anglo estadounidenses y su reemplazo por una ‘fuerza de estabilización’ compuesta por 16 países, la mayoría de ellos de Europa Oriental. Irak se planea dividir en tres zonas de ocupación, a cargo de Estados Unidos, Gran Bretaña y Polonia, respectivamente. Aunque Francia y Alemania anuncian su disposición a formar parte de esta fuerza de estabilización, fueron explícitamente excluidas por los estadounidenses".6

Según Oviedo, lo más importante es que esta resolución le da a Estados Unidos autoridad para manejar la economía iraquí y en particular sus exportaciones petroleras. La autoridad estadounidense tendrá plenos poderes para decidir sobre los contratos de exportación (precios, cantidades y destinos); los ingresos por esas exportaciones irían a un fondo de reconstrucción que también manejaría Estados Unidos, con la autoridad del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial.

Este proyecto de resolución desconoce los contratos petroleros previamente existentes con Rusia, Alemania y Francia y también la deuda externa iraquí (cuyo principal acreedor es Rusia con 8 mil millones de dólares) y que el gobierno estadounidense ha reclamado que perdone.

El propósito de Bush es privatizar el petróleo iraquí y este objetivo no afecta sólo a Irak, sino que está dirigido contra Arabia Saudita. "cuyo ministro de petróleo rechaza la apertura del sector del gas a las inversiones extranjeras. Furioso, el representante de los consorcios que pugnan por la privatización del gas saudita, Exxon Mobil amenazó con trasladar al Irak ‘liberado’ las inversiones previstas para Arabia Saudita". Así, "la privatización iraquí es un paso para forzar la privatización en los grandes países productores."7

Los atacantes se descaran

Paul Wolfowitz declaró que las armas de destrucción masiva no habían sido la razón del ataque a Irak, sino un pretexto para conseguir el consenso internacional.

La falta hallazgos de armas químicas o biológicas en el territorio de Irak es un hecho que, al no poder ser ocultado por los gobiernos de Estados Unidos e Inglaterra, ha creado grandes suspicacias en Europa.

Pero no solamente, sino que la ausencia de las armas de destrucción masiva ha empezado a crear fricciones al interior de los círculos gobernantes en Washington, donde los demócratas del Congreso y unos cuantos republicanos han demandado una investigación. La mayoría de los críticos del Partido Demócrata ha decidido caracterizar este asunto como una "falla de inteligencia", sugiriendo que los funcionarios de la administración Bush hicieron demasiada presión sobre la CIA, en vez de afirmar que la administración Bush deliberadamente mintió y fabricó evidencia para superar la oposición pública a una guerra impopular.

 

* Investigadora de la UAM-Xochimilco.

1 Nick Beams, World economy sliding towards deflation and recession, Revista World Socialist, Washington, Estados Unidos,11 de junio de 2003, p.1.

2 Ibidem.

3 Nick Beams, "G8 summit: a widening gap between reality and rhetoric", Rev. World Socialist , 3 de junio de 2003.

4 Chris Mardsen, G8 summit gives go ahead for US offensive against Iran and North Corea, Rev. World Socialist, 6 de junio de 2003.

5 Viachislav Titiokin, "En Bagdad la temperatura pasa de 40º", Rebelión, 10 de junio de 2003, p.2.

6 Luis Oviedo, "Privatizar el petróleo iraquí desata un conflicto mundial", Revista Rebelión, 9 de junio de 2003, p. 2.

7 Ibidem.